MOVIDA CULTURAL
POR HUGO ACEVEDO –
25-5-2012
Con una nutrida programación de actividades se celebrará mañana, sábado 26 de mayo, el Día Nacional del Libro, que conmemora el 196 aniversario de la fundación de la Biblioteca Nacional por el caudillo José Artigas.
La celebración es organizada por el Plan Nacional de Lectura del Ministerio de Educación y Cultura, la Biblioteca Nacional y la Cámara Uruguaya del Libro, que nuclea a los empresarios de la industria editorial.
La programación, que tendrá una activa participación de la ciudadanía, prevé la realización de lecturas por parte de autores uruguayos en locales gastronómicos del centro de la capital.
Según lo previsto, a partir de las 11 horas, los escritores Mauricio Rosencof y Carlos Maggi se harán presentes en el bar Facal (18 de Julio y Yi)
A la misma hora, los autores Andrea Blanqué, Marcia Collazo e Ignacio Martínez se instalarán en el bar El Gaucho (18 de Julio y J. Barrios Amorín).
A media tarde, sobre las 16 horas, está prevista la presencia de las escritoras Verónica Lecomte y Mercedes Vigil en la confitería Oro del Rhin (Plaza Libertad).
A las 11.00 horas, comenzará un gran espectáculo artístico en la explanada de Intendencia de Montevideo, con las actuaciones de Gira Luna y el Grupo Nahual.
A las 11.30 horas, se iniciarán las lecturas a bordo de ómnibus que circulan por 18 de Julio. En la oportunidad, también se obsequiarán libros a los pasajeros.
Una de las instancias más relevantes de la celebración será a las 12.15 horas, cuando se inicie el denominado Desafío del Día del Libro, con una cadena que se extenderá desde la Plaza Cagancha hasta la explanada de la Intendencia. El propósito de esta movilización masiva es recolectar ejemplares en buen estado, que serán donados a bibliotecas públicas de Montevideo y el Interior.
Posteriormente, a las 14 horas, también en el espacio exterior de la sede comunal, se iniciará “la Llamada del Libro”, espectáculo de candombe con la participación de la comparsa de negros y lubolos “Cuareim 1080”, que cosechó el galardón a la Mejor Cuerda de Tambores del Desfile de Llamadas 2012.
En declaraciones a LA REPÚBLICA, el director de la Biblioteca Nacional, Carlos Liscano, reflexionó sobre el proceso fundacional de la institución por parte de nuestro prócer José Artigas, que se remonta a 1816.
Al respecto, el exitoso escritor valoró la pasión del caudillo y de los demás pioneros del ambicioso proyecto, que se concretó en apenas nueve meses, desde agosto de 1815 a mayo de 1816.
Liscano destacó que Uruguay tuvo su primera biblioteca pública antes de existir como país independiente, lo cual demuestra su prematura vocación por la cultura. “En plena guerra, lo que menos podía pensarse era en una biblioteca. Sin embargo, fue posible. Es, sin dudas, un ejemplo”, resaltó nuestro entrevistado.
Interrogado sobre los proyectos del presente, nuestro interlocutor dijo que “la Biblioteca Nacional sigue en obra”. Al respecto, recordó la instalación de una moderna rampa exterior, la cual permite que la accesibilidad al centro cultural sea total.
En otro orden, mencionó particularmente la reparación de las claraboyas y la habilitación de dos nuevas salas de lectura, bautizadas como Julio Castro y Anhelo Hernández.
Asimismo, anunció la instalación de ascensores y de un sistema central de aire acondicionado, a los efectos de dotar al edificio de las mejores condiciones de confort, tanto para los usuarios como para los funcionarios.
Liscano afirmó que la Biblioteca Nacional –que dentro de cuatro años celebrará su bicentenario- desempeña tres funciones vitales e insoslayables que, a su juicio, deben seguir siendo potenciadas: publicación divulgación e investigación.
Respecto a la reconstrucción permanente de nuestra memoria cultural, el director de la institución aludió concretamente a la recuperación de los archivos de los escritores José Pedro Díaz y Amanda Berenguer, del periodista y escritor Sarandy Cabrera, de la investigadora María Esther Gilio, del historiador Aníbal Barrios Pintos y de Carlos Martínez Moreno.
Además de los libros que integran las respectivas obras de estos autores, la biblioteca también atesora manuscritos, cartas y efectos personales de ellos.
Finalmente, Carlos Liscano anunció el lanzamiento la Revista 200 años de la Biblioteca Nacional, que estará dedicada al desaparecido historiador José Pedro Barrán. La publicación pone en debate al bicentenario del comienzo de nuestra gesta emancipadora, con aportes de intelectuales compatriotas y extranjeros.
Tan ilustrados como valientes
La fundación de la Biblioteca Nacional hace ya 196 años, coincidió con un período particularmente agitado de nuestra historia nacional, teñido de gestas heroicas en procura de la construcción del tan ansiado sueño emancipador.
Eran tiempos difíciles para nuestro caudillo José Artigas, que por entonces enfrentaba al invasor portugués y la inminencia de una derrota militar, que podía hacer naufragar su proyecto político y su admirable utopía libertaria.
Aun en esas circunstancias tan particulares, la primera biblioteca pública se transformó en una grata realidad, que el tiempo se encargó de perpetuar como monumento a la cultura nacional.
El 4 de agosto de 1815, Dámaso Antonio Larrañaga propuso al Cabildo de Montevideo la fundación de una biblioteca pública, para lo cual contaba con su propio acervo bibliográfico y el material donado por un grupo de amigos.
Larrañaga, que se ofreció a ejercer la dirección en forma absolutamente honoraria y sin ninguna retribución, solicitó un edificio adecuado para instalarla. La iniciativa fue acogida de inmediato y trasladada a José Artigas, que naturalmente la aprobó.
El fallecimiento de José Manuel Castellanos, acaecido el 5 de setiembre de 1815, permitió suministrar un importante material bibliográfico que contribuyó a ir edificando el proyecto.
El fondo se completó con los valiosos volúmenes aportados por José Raimundo Guerra, los padres franciscanos y el propio Dámaso Antonio Larrañaga. La dotación inicial de libros fue de unos 5.000 volúmenes.
El Cabildo Gobernador, con el apoyo de Miguel Barreiro, reservó un espacio físico adecuado en el costado sur de la actual Plaza Zabala. El edificio ya no existe.
Asimismo, se encargó a Larrañaga la misión de dirigir la Biblioteca Nacional, así como de coordinar todas las actividades de organización que fuere menester.
Bajo el emblemático santo y seña artiguista “Sean los orientales tan ilustrados como valientes”, el proceso fundacional culminó el 26 de mayo de 1816, con la inauguración oficial del gran centro cultural, que es uno de los más importantes del continente en su especialidad.
Actualmente, la biblioteca cuenta con más de 900.000 ejemplares, entre libros, mapas y documentos de inapreciable valor. Su patrimonio incluye también obras de arte y objetos personajes de emblemáticos autores uruguayos.
Celebran Día Nacional del Libro
25/May/2012
La República, Hugo Acevedo