Binyamin Netanyahu, al frente de una coalición de 94 miembros

09/May/2012

El Reloj, Ariel Masovetzky

Binyamin Netanyahu, al frente de una coalición de 94 miembros

Miércoles, 09 de mayo de 2012 |
El gobierno israelí parece «blindado». Es imposible soñar con mayor estabilidad como la que ha logrado Netanyahu con su acuerdo de cúpulas con Kadima, que le otorga 28 votos más en la Knesset.
por Ariel Masovetzky
El gobierno israelí parece «blindado». Es imposible soñar con mayor estabilidad como la que ha logrado Netanyahu con su acuerdo de cúpulas con Kadima, que le otorga 28 votos más en la Knesset.
Las repercusiones no se hicieron esperar. Los perjudicados: Avodá, Lapid (Iesh Atid), salieron a manifestarse junto con Meretz por Tel Aviv y Jerusalem. Las manifestaciones fueron pequeñas, lideradas por jóvenes. Participó de las mismas Tzipi Livni, recientemente renunciada de su banca de Kadima.
Quedan muchos interrogantes y algunas certezas. Aunque no parece que sea un acuerdo para un gobierno fuerte de cara a una guerra con Iran (Mofaz se opone a la misma), Barak tiene asegurada su continuidad de el Ministerio de Defensa.
Liberman está un poco desdibujado. No obstante permanece en la coalición.
No se sabe que puede pasar con los partidos pequeños, religiosos, con Shas a la cabeza. Según la versión electrónica del diario Haaretz solamente un cuarto de los israelíes ven motivaciones patrióticas en este acuerdo, y ven solamente motivaciones personales. Hablando en la calle por Tel Aviv y Ramat Hasharón, el cronista de El Reloj percibió algo semejante, sintetizado en una frase de un anciano «son likudnikers. Volvieron a estar juntos».
Ulpana promete ser el primer asunto para testear si verdaderamente hay o no una coalición. Kadima es partidaria de obedecer a la corte, Likud quiere «encontrarle la forma».
Mientras, hay cientos de afiliados a Kadima que han roto sus carnets, según el matutino yedioth ajaronoth y todo hace presumir que la oposición se alineará tras el liderazgo de Shelly Yachimovich. Lapid trata, por estas horas, de confortar a sus partidarios y evitar que se dispersen: falta un año y medio para las elecciones y no tienen mucho para hacer hasta entonces.
Por último, habrá que ver que pasa con los partidos religiosos. Sobre todo a partir de la votación de la cancelación de la Ley Tal, la que promovió esta movida…