Un genio en la Suiza de América

30/Abr/2012

El Observador Digital, Andrés Ricciardulli

Un genio en la Suiza de América

CIENCIA
Un día como el de hoy, pero de 1925, el físico y matemático alemán Albert Einstein visitaba Uruguay para explicar su teoría de la relatividad. Tuvo además una histórica charla en francés con Carlos Vaz Ferreira
Andrés Ricciardulli – 29.04.2012
Eran otros tiempos, no cabe duda. Una época dorada para un país que recibía visitantes europeos, que se sorprendían con nuestras conquistas sociales y nivel de vida.También para el genial físico alemán eran horas felices: en la cumbre de su popularidad, con un Premio Nobel a sus espaldas y un aura de genio humilde que le abría todas las puertas.Pero no todas eran rosas para el inventor de la Teoría General de la Relatividad. Discutido científicamente a pesar de sus éxitos, perseguido a raíz de su origen judío, odiado en general por todos los militaristas del mundo que detestaban su pacifismo, encontró en Montevideo, según sus propias palabras, “un remanso de paz y calidez humana”, que no sintió, según consigna en su diario personal, en Buenos Aires.Einstein estuvo varios días en Uruguay dictando conferencias donde intentó explicar a expertos y novatos, la teoría que cambiaría la manera de mirar el universo de ahí en más.La visita le permitió opinar: “El Uruguay es un país pequeño y feliz, no solo tiene una naturaleza hermosa con agradable clima cálido y húmedo, sino también leyes sociales ejemplares (protección a la madre y al niño, sustento para ancianos e hijos ilegítimos, jornada de 8 horas, día de descanso). Muy liberal, estado totalmente separado de la Iglesia. Constitución parecida en cierto grado a la suiza. Montevideo arquitectónicamente bonita, en estilo colonial”.Un Montevideo en construcción todavía, hay que decirlo. El Palacio Legislativo, por ejemplo, se inauguraría recién unos meses después, en agosto de 1925, y cuatro años más harían falta para comenzar los planos del Estadio Centenario.
En sus conferencias Einstein desgranó su teoría, elogió a Galileo en varias oportunidades, y alabó y después rebatió a Isaac Newton. La Teoría General de la Relatividad, entre otros aspectos, cuestionó y superó las conquistas del inglés (la teoría gravitatoria y las leyes de la dinámica) creando un nuevo escenario para las ciencias. En los hechos, supuso la caída de un paradigma en favor de otro nuevo. En Física, en Matemática, en Química, cuando una teoría es superada, esta cede su lugar a la nueva y es olvidada, y se impone así un nuevo paradigma que es aceptado por todos.
Esto en cambio no sucede en las ciencias sociales, donde los paradigmas conviven y no hay una verdad absoluta. Lo curioso del caso es que las teorías de Einstein influyeron también en el campo filosófico, de las ideas, de allí la reunión con Vaz Ferreira.Un comentario hace referencia a que realmente los únicos que entendieron algo de lo que dijo Einstein, aparte de algún ingeniero, fueron Lugones en Argentina, y Vaz Ferreira en Uruguay. El uruguayo es sin duda nuestro exponente más sobresaliente de la época en materia de pensamiento filosófico. Hombre intelectualemnte inquieto, docente y orador, liberal en cuanto a educación y preclaro al exponer sus ideas.Un pensador con todas las letras, que tuvo el privilegio de ser amigo de Einstein, y de impresionarlo lo suficiente como para seguir carteándose con el alemán después de su partida. Einstein además leía sus libros y se los comentaba.