26/01/2012 MUNDO JUDÍO
A propósito de la “Solución Final para la Cuestión Judía”
Autor: Lic. Patricio A. Brodsky, Buenos Aires, especial para AURORA
El pasado 20 de enero de 2012 se cumplieron 70 años de un evento muy importante para la historia de la humanidad en general y de nuestro pueblo en particular.
El 20 de enero de 1942 en una mansión del barrio de Wannsee, en las afueras de Berlín, una docena de burócratas nazis tomaron una decisión que implicó un corte en la historia de la humanidad. Los allí reunidos en esa fecha, tomaron la decisión de montar el primer (y por ahora único) sistema fabril de exterminio humano, un matadero de personas, para solucionar lo que ellos llamaron la “cuestión judía”, dando comienzo a lo que denominaron “Solución Final para la Cuestión Judía”. En ese sistema de campos de exterminio fueron muertas, por lo menos, la mitad de las víctimas judías de la Shoá.
Nueva cátedra sobre Genocidio
El 27 de enero de 2012 se cumplieron 67 años del momento en que el Ejército Rojo Soviético, en su carrera hacia Berlín, se “topara accidentalmente” con el campo de exterminio símbolo del sistema nazi, el campo de Auschwitz. Sólo tres años habían pasado desde la reunión de Wannsee, pero en ese período cerca de 4.500.000 fueron asesinados (el resto fueron muertos por fusilamiento durante la Operación Barbarroja (la invasión nazi a la URSS) entre el 22 de junio de 1941 y el invierno de 1942 (momento en el que se puso en marcha el sistema de exterminio industrial nazi).
El pasado 29 de diciembre en mi casa de Buenos Aires recibí la noticia que, a partir del año 2012, en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, particularmente en la carrera de Abogacía, comenzará a dictarse una nueva materia de currículo, parte del Ciclo Profesional Orientado (CPO) en Derecho Penal, y que se llamará: “Genocidio y Memoria: La Construcción Social de la Memoria” de la que seré el Profesor responsable por su dictado y que se sumará a otras que ya se dictan en esa casa de estudios como: “Sociología del Holocausto”, “Los Derechos del Niño ante la Shoá” y una nueva materia sobre el Genocidio Armenio.
Esta noticia viene a inscribirse en un proceso especial que está viviendo la República Argentina. Por un lado existe un creciente interés por la enseñanza de los Derechos Humanos en general y el estudio de los genocidios (en particular la Shoá) y de la Memoria Histórica.
Entre los avances acerca de la construcción de una Memoria Histórica ligada a construir y sostener una memoria ejemplar (Todorov) acerca de la Shoá en Argentina podemos citar, por ejemplo, la cesión en 1994, por parte del gobierno de Carlos Menem del edificio para la construcción del Museo de la Shoá de Buenos Aires; la creación de la CEANA (Comisión de Estudio de las Actividades Nazis en la República Argentina), la participación del gobierno de Fernando de la Rúa en el Foro Internacional de Estocolmo sobre el Holocausto de enero de 2000 y la asunción por parte del Estado Argentino de una participación activa en la International Task Force Para La Remememoración, Investigación Y Educación De La Shoá (Grupo Internacional de Trabajo y Cooperación para la Educación, Rememoración e Investigación del Holocausto) y finalmente la firma de la resolución 80/09 del Consejo Federal de Educación de fecha 28/5/2009 en la que se establece que: “Las autoridades educativas se comprometen a incorporar contenidos curriculares específicos acerca del HOLOCAUSTO, en los establecimientos educativos dependientes de sus jurisdicciones”. Como resultado directo de este hecho ya se han firmado convenios para la enseñanza de la Shoá en distintas provincias del país.
Como hechos destacables podemos relatar que en varias universidades del país surgieron cátedras de enseñanza de la Shoá, la existencia de cátedras abiertas de Derechos Humanos en las Facultades de Filosofía y Letras, Derecho y Ciencias Sociales de la UBA; de igual forma la incorporación de cursos obligatorios sobre Derechos Humanos y Shoá en los Liceos de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (Policía, Gendarmería y Prefectura).
Educar en la memoria
Se están dictando cursos acerca de Derechos Humanos, Shoá, Genocidios, Discriminación, etc. en diferentes partes del país (de hecho, yo mismo he dictado seminarios de capacitación docente acerca de la Sociología de la Discriminación en las ciudades de Mar del Plata, 2007 y Resistencia, 2008; como asimismo un curso de extensión universitaria acerca de Sociología de los Procesos Genocidas en la Universidad Nacional del Sur, en la Ciudad de Bahía Blanca).
El Museo del Holocausto de Buenos Aires dicta seminarios de capacitación docente desde hace una década. Se han dictado cursos sobre Shoá en las Universidades Nacionales de Buenos Aires, de Cuyo (San Luis), de Córdoba, del Noreste (Resistencia), del Litoral (Corrientes), etc.
También se está viviendo un proceso de revisión crítica respecto a las violaciones a los Derechos Humanos cometidos en Argentina durante la Dictadura Militar (1976-1983) y se toma como paradigma la educación en el respeto por los Derechos Humanos y la política de la memoria. El indicador de esto es el gran impulso que están teniendo los juicios a los responsables de dichas violaciones.
De igual manera podemos citar como ejemplo la proliferación de instituciones para preservar la memoria: El Museo de la Shoá de Buenos Aires (1992), Museo de la Memoria en la Ciudad de Rosario (1998), Comisión Provincial por la Memoria de la Provincia de Buenos Aires (2000), El Museo de la Memoria en el predio del exCampo de Detención de la Escuela de Mecánica de la Armada (2004), Comisión y Archivo Provincial de la Memoria de la Provincia de Córdoba (2006), la creación del Programa Investigación y Memoria de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires (2007), la creación del Centro Ana Frank de Argentina y la inauguración de la Casa de Ana Frank, 2009 y una cantidad de Museos y Memoriales en diferentes ex-Centros de Detención.
Junto a todos estos hechos materiales, y como hecho social destacable simbólico de los tiempos que atraviesa Argentina, tenemos que destacar que, en estos momentos cuatro hijos de desaparecidos, apropiados indebidamente por los represores durante la dictadura militar (secuestrados junto a sus padres o nacidos en cautiverio de embarazadas secuestradas), hoy, con sus identidades debidamente restituidas son representantes populares elegidos como diputados en la cámara de Diputados de la Nación, ellos son: Juan Cabandié, Horacio Pietragalla y Eduardo de Pedro (Diputados por el gobernante Frente Para la Victoria) y Victoria Donda (electa por el Frente para la Victoria y hoy en las filas del Frente Amplio Progresista); junto a ellos hay otra diputada que es hija de sobrevivientes de la Shoá: Mara Brawer (esta última, hasta su asunción como Diputada, el pasado 10 de diciembre, dirigió un Programa de Educación y Memoria del Ministerio de Educación de la Nación).
Argentina hoy, a 28 años del final de la dictadura, es un país encaminado a hacer justicia acerca de las violaciones a los Derechos Humanos; y no sólo eso, sino también a educar en la memoria de lo acontecido. Y no sólo acerca de las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura militar, sino, además de todas las formas de discriminación, genocidio y negación del otro. En este sentido son importantes los estudios e investigaciones emprendidas por el Instituto Nacional contra la Discriminación, el Racismo y la Xenofobia (INADI) creado en 1995; la firma de convenios de AMIA, DAIA y el Museo de la Shoá de Buenos Aires con distintas autoridades nacionales y provinciales para promover la enseñanza de la Shoá y dictar cursos de capacitación docente para formarlos en dicha temática.
El establecimiento, por el Ministerio de Educación de la Nación en el año 2000, del día 19 de abril aniversario del levantamiento del Ghetto de Varsovia como día de la Convivencia en la Diversidad Cultural. La resolución 126/00 que fija este día como fecha conmemorativa dice en su texto:
ARTICULO 1.- Declarar el 19 de abril, fecha del levantamiento del ghetto de Varsovia, “Día de la convivencia en la diversidad cultural” e incorporarlo a las conmemoraciones de los calendarios escolares de las distintas jurisdicciones educativas.
ARTICULO 2.- Establecer que en los establecimientos educativos se lleven a cabo las actividades que las jurisdicciones estimen pertinentes y que tengan como objetivo afianzar el aprendizaje de la tolerancia, del respeto al otro y de la convivencia en la diversidad cultural como valores fundamentales de la vida democrática.
Asimismo podemos decir que existen varias cátedras universitarias de enseñanza del genocidio armenio. Y que ha variado sustancialmente la mirada acerca de la conformación del Estado-Nación, particularmente se pone en entredicho la llamada “Campaña al Desierto” y la matanza de habitantes originarios que ella trajo aparejada. Especialmente el papel de Julio A. Roca como perpetrador de un verdadero genocidio contra los pueblos originarios.
Asimismo hay un creciente interés en la defensa de los derechos humanos y en la condena a sus violaciones, a modo de ejemplo podemos citar la denuncia penal que el Diputado Nacional Carlos Comi efectuara contra el líder piquetero Luis D’Elía por sus expresiones de corte judeofóbico al referirse a la estafa que Sergio Shocklender realizara contra la Fundación Madres de Plaza de Mayo.
En suma, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que Argentina, si comparamos su situación al respecto con el resto de los países del Cono Sur, básicamente respecto de Chile, Brasil y Uruguay, es el país que más ha avanzado respecto a la memoria y, fundamentalmente a establecer justicia respecto a las violaciones a los derechos humanos cometidas en estos países.
Decenas de represores han sido encarcelados, un quinto de los 500 niños apropiados por la dictadura o nacidos en cautiverio han recuperado sus verdaderas identidades, etc.
Argentina en este sentido es un país mucho más avanzado, por ejemplo, que España, donde el antisemitismo tiene niveles de pandemia (más de la mitad de la población tiene posturas judeofóbicas, en Argentina estas alcanzan a un tercio de la población según una encuesta de 2011); sino que cuando el Juez Baltazar Garzón, quien se hiciera famoso en estas tierras cuando en 1998 solicitara a la justicia inglesa la detención del genocida Pinochet en Londres por delitos contra ciudadanos españoles y por detener en España a Adolfo Scillingo por su participación en los “vuelos de la muerte” de la ESMA, perdió sus fueros y su cargo, además de quedar al borde del juicio político cuando intentó llevar adelante investigaciones acerca de los crímenes del franquismo.
Es indudable que Argentina está por buen camino.
Argentina: el pasado, la enseñanza y la memoria histórica
31/Ene/2012
Aurora, Patricio Brodsky