Opinión Internacional
EL LÍBANO: AL BORDE EL ABISMO
SEGÚN LO INFORMARON SIMULTÁNEAMENTE LA RED ÁRABE “AL JAZIRA” Y LA BBC DE LONDRES EL 4 DE OCTUBRE, SIRIA EXPIDIÓ 33 ÓRDENES DE ARRESTO CONTRA FUNCIONARIOS LIBANESES Y REPRESENTANTES DE LAS NACIONES UNIDAS POR “FALSO TESTIMONIO” EN EL CASO DEL ASESINATO DEL EX PRIMER MINISTRO RAFIK HARIRI EN FEBRERO DE 2005 JUZGADO POR EL TRIBUNAL INTERNACIONAL PARA EL LÍBANO.
Egon Friedler
7-10-10
La iniciativa partió del general libanés Jamil al-Sayed, uno de los acusados por el crimen, quien junto con otros tres militares libaneses fue liberado en 2009 por falta de pruebas. Una vez libre, Sayed abrió un proceso contra quienes llevaron a cabo la investigación a los que acusó de apoyar a “falsos testigos” y afirmó haber recurrido a la justicia siria porque no confiaba en la libanesa.
Por su parte, uno de los acusados por Siria, Ashraf Rifi, jefe de policía del Líbano, minimizó esta jugada judicial-política claramente auspiciada por el gobierno de Damasco, diciendo a la agencia Reuters: “Vamos a impedir que se implementen estas órdenes de arresto que violan la soberanía libanesa”.
El diario “The Daily Star” de Beirut, muy significativamente, reprodujo un cable de la Agencia France Presse el 5 de junio, que presentaba la situación en estos términos: “El Líbano se enfrenta a una gran crisis en torno al tribunal de las Naciones Unidas sobre el asesinato del ex primer ministro y la tensión entre los partidos rivales crece peligrosamente” advirtieron analistas el lunes. La crisis ha estado latente durante varias semanas en relación a informes no confirmados de que el Tribunal especial, conocido por la sigla STL, acusaría a miembros de Hezbollah de estar involucrados en el asesinato de Rafik Hariri”.
En un editorial publicado el mismo día, el editor en jefe del “Daily Star”, Jamil K. Mroue, da esta inquietante explicación: “Al extender estas órdenes de arresto, Damasco envió un mensaje simbólico a Saad Hariri, expresando el fuerte respaldo de Siria a Hezbollah y a Jamil al-Sayed. Damasco y sus aliados están tratando de arrinconar a Hariri, porque quieren que sea el hijo de Rafik Hariri, el primer ministro que retire el apoyo del gobierno al Tribunal Internacional para el Líbano”.
“Lo que podría resultar de este enfrentamiento sólo llevaría a exacerbar la prolongada agonía del Lïbano. Aun si el Líbano abandona el Tribunal ¿qué va a pasar? ¿Podrá detener el Lïbano las investigaciones y despedir a los jueces y abogados? ¿Acaso esto llevaría a que sus procedimientos se hagan más lentos o se detengan? ¿Qué pasa si Saad Hariri renuncia? ¿Qué otro político sunnita tendrá la temeridad de reemplazarlo y sacar al país del atolladero? Y, nos permitimos preguntar: aún si Hezbollah fue la organización de Rafik Hariri ¿esto qué tiene que ver con el Líbano? Si hubiera sido así, la decisión habría sido de Irán, lo que transforma completamente las coordenadas políticas manejadas por muchos actualmente”.
En un artículo publicado el 1º de octubre en “Los Angeles Times”, Paul Salem, director del Centro Carnegie del Medio Oriente en Beirut, afirma que “las tensiones en torno al Tribunal Especial para el Líbano amenazan con llevar al Líbano al abismo. En lso encuentros celebrados en el marco del diálogo nacional en 2006 hubo consenso respecto al Tribunal, lo que fue refrendado por dos gobiernos. Ahora, cuando aparentemente las acusaciones apuntan contra Hezbollah, este partido exige que el primer ministro y su gobierno interrumpan toda cooperación con el Tribunal”.
“Hezbollah acusa al Tribunal de no ser profesional ni neutral, y que ha sido usado por los Estados Unidos, Occidente e Israel, primero para presionar a Siria y ahora para aislar a Hezbollah y socavar su posición. Dirigentes de Hezbollah, Siria y otros aliados de Siria en el Líbano han advertido que a no ser que el primer ministro cambie de posición, el Tribunal y sus acusaciones llevarán a la guerra civil”.
En sus conclusiones, el analista libanés señala: “Hezbollah podrá mantener una posición de expectativa hasta después de la visita del presidente iraní Ahmadinejad al Lïbano entre el 13 y el 15 de octubre. Esta visita, por sí misma, elevará las tensiones tanto con Israel como con los Estados Unidos, Arabia Saudita, Egipto y otros países árabes sunnitas. La escalada probablemente comience después de esta fecha. Hebollah cuenta con numerosas opciones políticas y militares en su confrontación con Hariri; pero si Hariri se rehúsa a capitular, aún encontrándose militar y políticamente sitiado, el país podría entrar en un extenso período de parálisis y de tensiones que socavarían las instituciones del estado y erosionarían lo que queda del consenso de Taif”.
Rafik Khoury, editor en jefe del diario independiente “Al-Anwar” de Beirut, describió la situación con dramática crudeza: “Saad Hariri no va a dar marcha atrás y Hezbollah no va a ceder en sus posiciones. ES como una tragedia griega cuyos héroes llegan a una encrucijada de la cual no hay retorno o como dos trenes que vienen por la misma vía en direcciones opuestas y están condenados inevitablemente a chocar”.
EL LÍBANO: AL BORDE EL ABISMO
07/Oct/2010
La República, Egon Friedler