«El territorio no es un soporte, no se puede hacer cualquier cosa en él»

05/Oct/2010

Jack Couriel, El País.

«El territorio no es un soporte, no se puede hacer cualquier cosa en él»

Ciudades
«El territorio no es un soporte, no se puede hacer cualquier cosa en él»
Jack Couriel
5-10-10
En su libro De cercanías a lejanías: fragmentación sociourbana del Gran Montevideo, Couriel señala una serie de paradojas vinculadas al ordenamiento territorial en la región que generan una menor integración social. Couriel señala que el Estado recién va comprendiendo que los problemas de la desigualdad y la exclusión no sólo tienen que ver con factores derivados de las familias, el mercado o el Estado, sino de la gestión, la interacción y el despliegue de estas en el territorio, lo que lo convierte en la cuarta variable.
SEBASTIÁN AUYANET
-¿Cuáles serían los principales problemas de fragmentación sociourbana que presenta Montevideo?
-El libro se llama «De cercanías a lejanías». La frase es un guiño a Carlos Real de Azúa, que decía que Uruguay era un país de cercanías. Él decía eso porque Uruguay era un país con mucho más integración social que la que tiene ahora. Hoy, en primer lugar, existe una segmentación social y segregación urbano-residencial. En el caso de Montevideo y su corona metropolitana, salvo la Ciudad de la Costa, se da la presencia de una población de activos bajos. Allí hay una cierta homogeneidad social pobre, lo cual identifica el concepto de segmentación social. Después, se da una segregación en materia de servicios: en muchos casos ves zonas sin espacios públicos, sin un ordenamiento pautado por una serie de plazas y otras ubicaciones, que son claves en la identidad de una ciudad y que son típicos en barrios como el Centro. Eso no te lo encontrás en el Paso de la Arena o Casabó. Se habla también de segregación residencial en el tejido urbano consolidado. Aquí podemos estar hablando de gente que tiene su trabajo cerca, en gran número de casos, trabajo informal, la Ciudad Vieja es un ejemplo. Una tercera característica habla de segmentación social y segregación residencial. El caso paradigmático es Carrasco, que es un lugar homogéneamente rico.
– ¿Por qué en el libro se menciona como una de las causas de estos problemas el haber elegido caminos privados en vez de públicos?
-El libro estudia todo el período intercensal 85-96, aunque va más atrás o más adelante. En ese período se instala un modelo económico de apertura, de liberalismo. Entonces, al tiempo que crecen y se densifican las periferias por el crecimiento de asentamientos irregulares, también sucede que empiezan a ocurrir nuevas centralidades en la franja costera, las de los shoppings de Montevideo y Punta Carretas. Sus entornos se empiezan a valorizar. Y todo eso contribuye a la vez a que el Centro quede a la zaga, sobre todo 18 de Julio, porque Montevideo no tiene masa crítica para tantas centralidades. Esto se dio gracias al mercado.
-El territorio, entonces, es algo a lo que no se presta tanta atención como al mercado…
-Se suelen escuchar discursos en los que se garantiza que el crecimiento del producto garantiza la felicidad de los uruguayos. Y en realidad, garantiza parte. Por eso en lo que trato de enfatizar es en que estos análisis se ven del punto de vista económico, social, o del mercado. Yo afirmo que por lo menos las dimensiones son cuatro: el Estado, la sociedad, el mercado, y el territorio. El territorio no es un objeto, es un sujeto. Si quiero saber qué voy a hacer con un territorio, tengo que conocerlo. Quienes tienen responsabilidad aquí son las intendencias departamentales, que son quienes conocen mejor el territorio. Pasó hace años con la formación de las villas entre Montevideo, San José y Canelones. Estas dos últimas aprobaban fraccionamientos para vivienda que luego quedaban sin saneamiento ni otros servicios, porque el empresario no estaba obligado a ponerlos. Esa es la genealogía de las villas, y hay que conocerla. En la segunda paradoja del libro se coloca el tema de la localización de las políticas de tierras y viviendas en las periferias. Eso también agudiza la fragmentación. El caso paradigmático es Casavalle: es la zona que desde los años 60 hasta principios de 2000 ha tenido más inversión pública en vivienda. Sin embargo, es el barrio con mayores niveles de pobreza. Algo no funciona.
-Usted estuvo el período pasado en el Mvotma. ¿Qué se ha hecho al respecto?
-Los últimos planes del Mvotma están ubicados en otro tipo de tierras. Está vigente desde 2008 la ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible. Pero este tipo de cosas tienen que ser entendidas por la población, porque si no lo entienden, esto no se va a exigir. Estamos en un país que desconoció históricamente este tema. Los arquitectos están más formados en producir buenos diseños de edificios que en urbanismo. ¿Por qué crece la periferia? Porque las tierras son más baratas. Pero lo que te ahorrás es dinero que luego te vas a gastar en seguridad, infraestructura, transporte… Uno de los problemas más visibles es a nivel educativo. Es evidente que hay más rezago en la periferia que en la franja costera de la ciudad. Ese es un problema sociourbano. No hay mixtura social, que es clave para tener un buen nivel educativo. Por eso, si vos tenés un barrio homogéneamente pobre, las dificultades son mayores. Mis padres no habían terminado la escuela, pero yo iba a clase con hijos de gerentes y capataces de dos grandes industrias, en Juan Lacaze. Siempre en estos casos hay uno que tira del carro. Yo iba subido a ese carro. Eso es muy difícil de conseguir cuando tenés una población homogéneamente pobre. Hay que saber cómo son las calles, los saneamientos. A partir de ahí yo puedo decir: esta zona posee condiciones para un desarrollo sustentable o no. Si la gente vive en la ribera de un arroyo que se inunda, no voy a invertir ahí, sino a relocalizar la gente.
-El libro menciona al Plan Fénix como ejemplo de no tener en cuenta el territorio…
-Ciudades como Barcelona o Buenos Aires han tenido éxito en programas de apertura al mar o al río. En estos casos se contrataron arquitectos globales que generan una sinergia positiva. El presidente Lacalle creyó que con la Torre de las Comunicaciones y la contratación del arquitecto Carlos Ott, esto iba a resultar igual. El problema es que el Banco Hipotecario hizo una gran inversión en vivienda destinada a sectores medios y medios altos que ya habían elegido su franja costera. Y yo creo que eligieron bien: no está el puerto tapando y es una zona con menos mixtura social, algo que las familias de ingresos altos buscan. Lo que es interesante es cómo una zona tan cercana al Centro, con vistas espectaculares, no tuvo mercado. Esto fue una política que olvidó al territorio. Y aún no sabemos qué hacer con la vieja estación de AFE.
La culpa del Estado en la «ilusión» de vivir más cerca de las playas
Otra de las paradojas mencionadas por Couriel en su libro señala el movimiento de familias de nivel medio y medio alto hacia Ciudad de la Costa, una zona de gran fragilidad ambiental. «No tienen saneamiento, y su topografía es demasiado plana, por eso es fácilmente inundable cuando llueve, lo cual para el mantenimiento de la estructura vial es un problema. Lo grave es cómo los distintos entes del Estado van reaccionando en función de las demandas puntuales y no hay un estudio global, algo que, a pesar de que no se ha tenido en cuenta a El Pinar, ahora sí se intenta hacer con el Plan de Saneamiento de la IMC, que es serio. Pero estas problemáticas deben ser estudiadas antes. El Banco Hipotecario daba préstamos en esa época. Podría no haber prestado, si hubiera tenido en cuenta esa fragilidad. O sea que el Estado también se suma a este ciclo. Hay muchos casos de familias de ingresos altos que desde el `90 viven en Solymar y capaz que 25 años después, van a tener saneamiento. O sea 25 años de romper ruedas, niños embarrados yendo a la escuela, etcétera».
Perfil
Nombre: Jack Couriel
Nació: Juan Lacaze (Colonia)
Edad: 63 años
Otros datos: Arquitecto, profesor
Arquitecto y pensador
Desde 1973, diez años antes de recibirse como arquitecto, Jack Couriel se involucró en actividades vinculadas a la vivienda social. Entre ese año y 1993 trabajó en el Instituto de Asistencia Técnica, Centro Cooperativista Uruguayo. Además, entre 1985 y 1993 fue profesor en la Facultad de Arquitectura de la Udelar y en 2008 obtuvo el título de Magíster en Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano. Entre los años 2008 y 2010 ocupó el cargo de subsecretario del Ministerio de Vivienda.