8-8-2011 Hama. Las fuerzas sirias intensificaron ayer su asedio contra la ciudad oriental de Deir el-Zour como parte de una ofensiva para impedir que la sublevación popular crezca durante el mes sagrado islámico del Ramadán. Un nuevo ataque contra la ciudad y acciones similares en otras dos localidades dejaron al menos 52 muertos, afirmaron diversos grupos defensores de los derechos humanos, los cuales consideraron posible un aumento en el número de víctimas.
Los sucesos más graves ocurrieron en Deir el-Zour, donde las tropas incrementaron un asedio que ya llevaba días. Al menos 42 personas murieron en el ataque lanzado antes del amanecer contra la ciudad. El ataque contra Deir el-Zour forma parte de la nueva fase de acciones de represión que el gobierno emprendió hace una semana, poco antes del inicio del Ramadán, para disuadir el aumento de las protestas.
Durante el Ramadán los musulmanes ayunan del amanecer al anochecer, y después ingieren alimentos en un ambiente de fiesta y se reúnen en mezquitas para participar en oraciones nocturnas. El gobierno intenta impedir que las grandes concentraciones en las mezquitas devengan en una nueva oleada de movilizaciones antigubernamentales similares a las que han sacudido el país desde mediados de marzo.
Violencia justificada
El presidente sirio, Bachar al Asad, justificó la cruenta ofensiva militar lanzada para acallar las voces disidentes. El mandatario aseguró que es un «deber del Estado» proteger la seguridad de sus ciudadanos y actuar contra los «delincuentes que violan la ley, cortan carreteras, cierran ciudades y aterrorizan a las familias».
En tanto, la comunidad internacional repudia la situación en Siria. Si el pasado 3 de agosto fue el Consejo de Seguridad de la ONU y el sábado las monarquías del golfo Pérsico, los que emitieron su condena, ayer la Liga Árabe pidió a las autoridades sirias «la detención inmediata de todos los actos de violencia y de las ofensivas militares para evitar el derramamiento de sangre de civiles». (Agencias)
La represión recrudece en Siria
08/Ago/2011
El Observador