1-8-2011 Horror. Gobierno intensificó su represión sangrienta contra las protestas
BEIRUT | AP Y AFP
Al menos cien personas fueron asesinadas a manos de las fuerzas de seguridad sirias ayer, en medio de un intento de reprimir las protestas contra el gobierno. Esto muestra un panorama desolador al inicio del Ramadán.
Las fuerzas de seguridad sirias mataron ayer, al menos, a cien personas al incrementarse la represión contra las protestas antigubernamentales antes que comience el mes sagrado islámico del Ramadán, dijeron activistas y residentes.
La mayoría de las muertes ocurrieron en una operación militar en la ciudad de Hama, epicentro de las protestas en Siria y en cuyas calles quedaron diseminados cadáveres muertos por disparos y obuses.
Se prevé una intensificación de las protestas que exigen la salida del presidente sirio Bashar Asad durante el Ramadán, que comienza hoy.
Las fuerzas de seguridad parecían estar en una carrera contra el tiempo: irrumpieron en ciudades y pequeñas aldeas en diversas partes del país en un intento por aplacar las protestas, las cuales comenzaron a mediados de marzo y han persistido con resistencia.
Acción. Después de que cerraran hace un mes los principales caminos que conducen a Hama, reducto de la oposición, soldados y tanques ingresaron en la ciudad ayer antes del amanecer en una ofensiva coordinada. Los residentes gritaban «¡Dios es grande!« y lanzaban bombas incendiarias, piedras y palos a los tanques.
Los disparos y el estruendo de los obuses se escuchaban en toda la ciudad, sumergida bajo un humo negro que flotaba sobre las azoteas.
«Es una matanza, quieren doblegar a Hama antes del mes del Ramadán«, dijo un testigo.
Los hospitales no se daban abasto para atender a tantos heridos y solicitaban donadores de sangre, agregó.
El secretario británico del Exterior, William Hague, consideró «aún más impactantes» los ataques contra civiles en la víspera del Ramadán, y dijo que al parecer forman parte de una «acción coordinada para disuadir a los sirios« con el fin de que no protesten durante este período santo musulmán. «El presidente Bashar se equivoca si cree que la opresión y la fuerza militar pondrán fin a la crisis en su país. Debería poner fin a la agresión contra su propio pueblo«, expresó Hague en Londres.
Durante el Ramadán, los musulmanes acuden en grandes números a las mezquitas, donde efectúan oraciones en la noche después de poner fin a un ayuno diario que dura del amanecer al atardecer.
Las congregaciones podrían devenir en una intensificación de las protestas en diversas partes del país, predominantemente suní.
Repercusiones. El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo que estaba «horrorizado» por la represión en Siria y prometió aumentar la presión sobre el régimen del presidente Asad.
En un comunicado, Obama saludó a los manifestantes que han tomado las calles como «valientes» y dijo que Siria «será un mejor lugar cuando avance una transición democrática».
En tanto, el presidente del Parlamento europeo, Jerzy Buzek, denunció la «matanza» cometida por el régimen sirio y llamó a Damasco a comenzar una transición del poder.
«Condeno la intervención militar en Hama y en otras ciudades. La matanza debe cesar ahora y el régimen debe comenzar a traspasar el poder», afirmó Buzek.
Cien muertos a manos del ejército sirio en la víspera del Ramadán
01/Ago/2011
El País