Ynet en Español- por Tom Wichter
Rosh Hashaná en Pittsburgh: el primer año nuevo después de la masacre
La comunidad Etz Jaim recibe el 5780 en medio del duelo por los 11 judíos que fueron asesinados mientras rezaban. Una de las víctimas era la persona que habitualmente tocaba el shofar en estas fechas. «Celebrar de la misma manera en la que solíamos hacerlo antes es una forma de resistencia espiritual», afirman.
El primer Rosh Hashaná después de la tragedia. En octubre del año pasado, 11 judíos fueron asesinados en la sinagoga Etz Jaim en Pittsburgh, Estados Unidos, y por eso tanto amigos como familiares de las víctimas están celebrando con sensaciones encontradas la llegada de un nuevo año.
Hace un año, cuando el judaísmo le dio la bienvenida al 5779, quien tocó el shofar fue una de las víctimas el ataque antisemita más brutal de la historia estadounidense. Su nombre era Richard Gottfierd, un odontólogo de 65 años al momento de su muerte, y en esta oportunidad quien asumió ese rol fue Jonathan Perlman.
Beth Kissileff, escritora y esposa de Perlman, contó que planificaron el servicio religioso como si fuera uno más. «Siento que celebrar Rosh Hashaná de la misma manera en la que solíamos hacerlo antes es una forma de resistencia espiritual. Parte de nuestra oposición a lo que el tirador estaba tratando de hacer es continuar nuestro estilo de vida religioso de la manera más rutinaria posible», afirmó.
Kissileff también contó que en la comunidad, compuesta por 100 familias, a raíz del trauma por los tristes sucesos de octubre, creció la demanda religiosa y espiritual. Esto se evidenció en mayor participación en las oraciones diarias, clases de hebreo y cursos para convertirse en jazan.
«Todos los judíos estadounidenses están conmocionados hasta el fondo de sus almas. Esta es la reanudación de la violencia antisemita en un país cuyos antepasados vinieron a refugiarse de tales cosas en el resto del mundo. Todos ellos querrán escuchar al shofar como un grito», reflexionó Kissileff en la víspera de Rosh Hashaná. «El año nuevo es una batalla, y todos tenemos la oportunidad de comenzar de nuevo, sin importar lo difícil que sea», agregó.
Al mismo tiempo, la comunidad Etz Jaim de Pittsburgh organiza la conmemoración del primer aniversario de la masacre, que será el 27 de octubre. Para esa jornada está prevista una serie de oraciones y eventos.
Ninguna de estas actividades se realizará en la sinagoga atacada, sino que la comunidad por el momento cuenta con sedes provisorias. Si bien tienen pensado regresar a futuro, por el momento el recuerdo es poderoso y se los impide: «Todavía hay algunos familiares que ni siquiera pueden conducir sus automóviles cerca del edificio», comentó Stephen Cohen, uno de los vicepresidentes de la comunidad.
El primer Rosh Hashaná después de la masacre
02/Oct/2019