Por la Esc. Esther Mostovich de Cukierman
El jueves 25 de julio se realizó la presentación académica del Tomo 3 de “Talmud y Derecho” de mi autoría, en la Universidad de la República. Con la presencia de Autoridades Universitarias, Profesores, alumnos y ex alumnos del curso, alrededor de la gran mesa oval de la sala Maggiolo de la Universidad.
¿Qué contiene ese libro? ¿Por qué lo presentó la Universidad de la República?
La Biblia y el Talmud se ocupan de todo lo que tiene que ver con el mundo, la Creación, el Señor del Universo, la vida y la muerte, las relaciones entre los seres vivientes y el mundo que nos rodea. Son documentos varias veces milenarios que contienen leyes para todo lo que los seres humanos podemos hacer, no hacer y hasta pensar. Muchas de las normas de la Biblia y Talmud se refieren al culto y la relación de los seres humanos con el Señor del Universo, esas normas no se enseñan en la Universidad de la República, que es una Universidad laica y no se ocupa de religiones sino de Leyes. Este libro, al igual que el curso de Talmud y Derecho en el Centro de Postgrados de La Facultad de Derecho de esta Universidad, estudia las normas de Biblia y Talmud en lo que se refieren a Historia y Fuente del Derecho actual, leyes, valores y principios legales del mundo occidental. Esa es una gran riqueza de la Biblia y Talmud, que hasta este curso, no se estudiaba en ámbitos universitarios de habla castellana.
Desde que ingresé a la Facultad de Derecho, me prometí a mí misma estudiar el Talmud para poder enseñarlo desde una perspectiva jurídica. Comencé a estudiar en profundidad poco después de graduarme en la Facultad. En algunas oportunidades en Montevideo, con el Rabino Nejemia Berman Z’l y con don Fritz Neuman Z’l. Muchas veces, en la ciudad a la que viajara con mi marido. Viajábamos a menudo, él se iba a sus reuniones de trabajo, yo me buscaba una Biblioteca y algún grupo de estudio de Talmud que admitiera mujeres, de la tendencia que fuera, ortodoxa, jasídica, conservadora, reformista, reconstruccionista. Fue muy variada mi formación.
Mi punto de partida para el estudio de la Ley Hebrea era y es jurídico, buscando el principio legal en que se apoyan las sentencias rabínicas y las enseñanzas de los rabíes del Talmud. Pero los rabinos con los que estudié arrancaban desde la perspectiva de lo que “debe ser” en cada caso según diversos versículos de la Biblia y las discusiones de los rabíes. Cuando yo planteaba: Pero ¿cuál es el principio legal que están protegiendo en este caso? los maestros no me contestaban directamente. «Busca material y luego lo discutimos » decían algunos. Y bueno, así es. Hay que aceptar la forma de enseñar de cada maestro.
Tuve que aprender cómo revolver librerías, comprar libros por catálogo de Internet, estudiar en bibliotecas públicas, plantear preguntas a los rabinos que estaban en la sección judaica de la Biblioteca Pública en la 5ª. Avenida en Nueva York y en el subsuelo de la vieja Biblioteca Nacional de Paris, en la Rue Vivienne. O conversar en las mesas de la Biblioteca del Seminario Rabínico Latinoamericano de Buenos Aires, en la calle José Hernández. Y con tantos profesores en la Universidad Hebrea de Tel Aviv, especialmente con el Dr. Shalom Rosenberg, argentino e israelí. Mis maestros me enseñaron que en materia de Talmud, y posiblemente en todo asunto, se puede opinar y discutir y tratar de refutar cualquier tema, no hay tabúes para el estudio. Pero con una condición: no se puede discutir sin estudiar primero, sin saber muy bien sobre qué se discute.
Aprendí que al Talmud hay que acercarse con humildad. Hay que seguirlo en su lógica propia, que es anterior y diferente a la lógica griega. Recién en el siglo XX se definieron algunos sistemas de lógica no aristotélica, pero el Talmud lo hizo mucho antes. El Talmud sigue la lógica del orden de la Creación del mundo, tal como se relata en la Biblia. Eso lo enseña el sabio Maimónides, en su “Comentario a la Mishna”, primera parte del Talmud.
¿Cómo se aprende Talmud? Defendiendo una por una las diferentes posiciones presentadas por cada uno de los Rabíes que discuten cada tema. Hay que ponerse en el lugar del adversario, antes de discutir con él. Así aprendemos a aceptar que para un mismo problema puede haber varias soluciones y todas pueden ser válidas. Esa es enseñanza para toda la vida.
Hacia 1979 empecé a dar clases de Talmud, Maimónides y Iehuda Halevy en el Centro de Estudios Judaicos, que en ese entonces funcionaba en Montevideo bajo la supervisión de la Universidad Hebrea de Tel Aviv. Eso fue hasta que esos cursos se cerraron, hacia 1982 o por ahí. Y yo seguía estudiando, cada vez que se daba la ocasión. Con los rabinos y grupos de estudio que encontrara.
¿Fue casualidad o tal vez, causalidad? En abril de 1999 una de mis hijas iba a ingresar al Colegio de Contadores del Uruguay, junto a sus compañeros de promoción, en un acto formal realizado en el Paraninfo de la Universidad. Equivocamos la hora de la ceremonia y llegamos una hora antes. Estábamos las dos en el hall de acceso de la Facultad, sin saber qué hacer. ¿Esperar una hora junto a la puerta del Paraninfo para ser las primeras en entrar y ubicarnos en buenos lugares? ¿Ir a tomar un café al bar de la esquina? Mientras hablábamos, apareció la que era en ese entonces Decana de la Facultad de Derecho, la Esc. Teresa Gnazzo. Compañera de estudios durante tantos años de Facultad.
¿Tu hija ya es Contador Público? ¿Esta es la niña pequeña que yo conocí? ¡Parece mentira! ¿Tienen un rato libre? ¡Qué suerte, vamos a mi oficina, hace tanto que no conversamos!, nos dijo con su amabilidad de siempre.
Esa fue la noche en la que empezamos a planear, en la oficina del Decanato de la Facultad de Derecho, el curso sobre Talmud como Fuente de Derecho, en la Universidad. Era una “asignatura pendiente“ que tanto la Decana como yo, teníamos esperando desde hacía años, a la que le había llegado su momento.
En el año 2001 comenzamos el Curso de Talmud y Derecho, en el Centro de Postgrados de la Facultad de Derecho. Es un curso de Educación Permanente, esto quiere decir “abierto a todo público, sin necesidad de estudios previos”. Tengo a mi cargo la Coordinación Docente, dar algunas clases y buscar profesores invitados para dar otras clases. Un puntal del curso desde el comienzo fue el Cr. Isaac Margulies, Profesor de la Universidad de la República en la Facultad de Ciencias Económicas y profundo conocedor del Talmud. El Prof. Isaac Margulies dio clases en este curso desde el año 2001 al 2016, también intervino con trabajos publicados en los libros Talmud y Derecho Tomo 1 y Tomo 2. Este Tomo 3 que presento ahora trae un tema redactado por él, Derecho de Libertad, en honor y homenaje a su memoria. En el libro cuento las peripecias que tuve para conseguir ese texto, que quedó guardado en la computadora del profesor después de su fallecimiento y no costó mucho encontrar, porque nadie sabía cómo abrir los textos de esa máquina.
Con el correr de los años, hemos logrado integrar un cuerpo de profesores universitarios de primera línea, para enseñar en este curso. Varios de ellos estuvieron en la presentación académica del Tomo 3. Entre ellos, nos acompañaron el Dr. Daniel Ramada Piendibene, que presentó el libro en una forma excepcional. El Dr David Malowany, que fue el Maestro de Ceremonias. El Dr. Esc. Marcel Legarra, el Prof. Gabriel Hojman, la Dra. Catherine López. Vinieron también alumnos y ex alumnos del curso.
Talmud quiere decir Estudio, aprender y enseñar, que son dos caras de la misma moneda. ¿Qué estudia y enseña este 3er Tomo?
Hay tres secciones en este libro. La primera va a la Ley Hebrea en los primeros Maestros, desde Moisés al encuentro de la Ley Hebrea con la Cultura Griega. Una época formativa del carácter y del espíritu de la Ley Hebrea. La segunda sección se dedica a los Derechos Humanos desde su enunciación en la Biblia a derivaciones actuales, entre ellas los derechos a la opinión diferente, el derecho a saber la verdad, la desobediencia civil, derechos de los extranjeros, de los niños y las niñas, de los adultos mayores. Los trabajos de la mujer en la Ley hebrea, el problema de la mujer abandonada (aguná). En esta sección se incluye el tema Derecho de Libertad, por el Cr. Isaac Margulies.
La tercera sección se abre a Ley en la Historia, en temas muy poco conocidos. En estos capítulos vemos que la realidad de la Historia en muchos casos puede ser más fascinante que cualquier ficción narrativa. La carátula del libro da un mensaje desde los colores de la tapa. Son colores de fuego y aluden a la Biblia, Ley de fuego en la tradición hebrea, fuego negro en forma de letras. El Talmud interpreta y explica la Ley bíblica, es también Ley de fuego, es fuego en otros colores, que permiten leer las letras negras de la Ley bíblica al recortarse sobre ese fondo.
La carátula muestra el tema que más me ha maravillado durante los últimos 20 años: sobre un mapamundi se ven los lugares en que en los últimos años, se han encontrado rastros de las llamadas “Tribus Perdidas” de Israel. Ese es el Capítulo 12 del libro. Otros temas de esta sección son la Gueniza de El Cairo, los Rollos en las Cuevas del Mar Muerto, las Leyes japonesas para extranjeros en la 2ª.Guerra Mundial y el Gueto judío de Shangai .El último y más largo capítulo del libro es una investigación sobre los “cristianos nuevos” en América, su integración y aporte en las raíces y la identidad de la población criolla americana.
Quien más aprende cuando da clases, es el profesor, es el que enseña y escribe. Me apasiona investigar y sacar a luz episodios poco conocidos de la Historia de la Ley. Viajar al lugar donde sucedieron los hechos, sumergirme en bibliotecas, elegir por Internet los libros que puedo comprar en Amazon y las grandes librerías de Estados Unidos que venden por correo. He aprendido mucho en los libros, más aún de mis maestros, más todavía de mis colegas profesores. Algunas preguntas de mis alumnos me han llevado a comenzar serias investigaciones que duraron años antes de cristalizar en una clase.
Estudiar Talmud y Ley Hebrea ha moldeado mi vida. Tengo una emoción muy especial al estudiarlo y enseñarlo. La siento cada año, cuando comienzo un nuevo curso. La he sentido palpitar al presentar este Tomo 3. Es algo muy difícil de explicar en palabras.
He dedicado este libro a la memoria de David Cukierman, Z’l. Mi esposo, compañero, el mejor amigo de mi vida. A él le hubiera gustado mucho esa presentación académica en la Universidad. Fue una fiesta dedicada al estudio y la investigación. Gracias a todos los que vinieron a compartirla.
El Tomo 3 de Talmud y Derecho en la Universidad de la República
30/Jul/2019