Purim y la Reina Ester

20/Mar/2019

Por la Esc. Esther Mostovich de Cukierman, para CCIU

Purim y la Reina Ester

El libro bíblico “Meguilat Ester”. (El Rollo de Ester) relata lo que parece ser historia antigua de los judíos en Persia. Pero no sabemos siquiera cuál es ese rey persa de la Biblia ni cuándo reinó. Era posiblemente el rey Jerjes, según el historiador Simon Dubnov, o su hijo Artajerjes, de acuerdo a Flavio Josefo. Según el cálculo del libro de Ezra (1), el episodio pudo ser entre el año 485 al 465 a.e.c.
Herodoto, el griego que vivió y escribió su obra en el mismo siglo V a.e.c. del episodio, habla de los reyes persas, pero no hay en su Historia ministros llamados Amán ni Mordejai. Tampoco recuerda que un rey persa haya mandado matar a su esposa como dice el libro de Ester. ¿Tal vez Vashti y Ester fueron simplemente, concubinas de un rey?
Tampoco recuerda Herodoto el decreto del rey persa ordenando matar a todos los hebreos del reino. Ni dice el historiador griego que los hebreos obtuvieran un decreto del rey permitiéndoles defenderse con armas para evitar ser aniquilados. Ni una palabra dice su Historia sobre 75.000 persas que los hebreos hayan matado al defenderse ese día de lucha como relata el Libro de Ester. (2) ¿Tal vez el episodio no ocurrió en la capital del reino sino en una provincia alejada? ¿Quizás el número de ciudadanos persas muertos fue mucho menor? Pero la verdad o no del episodio no es lo que vamos a discutir. Nos importa ahora el personaje de Ester y cómo evoluciona a partir del relato bíblico.
Los primeros relatos e interpretaciones sobre Ester se llaman Targum, (traducción al arameo). Aparecen varios comentarios, verbalmente, junto con la traducción verbal al arameo del libro de Ester. ¿Cuándo? La fecha es incierta, se sitúa a mediados del siglo V a.e.c., cuando Ezra empieza la tarea de reconstrucción del Segundo Templo en Jerusalem. Si bien en la Biblia la que piensa el plan a seguir es Ester, en algunos Targum, la cabeza pensante del plan no es Ester, no es una mujer sino un hombre: Mordejai (que en algunos relatos es tío y en otros primo de Ester). Se lo califica de sabio, conocedor de los 70 idiomas del mundo. Para los rabíes de esos tiempos, Mordejai es quien piensa lo que se debe hacer y le manda mensaje a Ester, ella simplemente obedece. Claro está, Mordejai es un hombre y de él los rabíes, que también son hombres, suponen que organiza todos los detalles del levantamiento armado de defensa para los hebreos.
Mil años más tarde, mediados del siglo VI e.c. se redacta por escrito en Babilonia el Talmud, donde el Tratado Meguila, en idioma arameo, analiza el Libro bíblico de Ester e incorpora los relatos de los Targum. Aquí dicen los rabíes que Ester “está envuelta en el espíritu de profecía”. ¿Qué quiere decir? ¿Ester es una profetisa de Israel? Una de las muchas definiciones de profeta es “Mensajero del Señor”. Otra es “Sabio que tiene visión”. Podríamos ver a Ester como Mensajera del Señor, sin preocuparnos de aclarar si su clara visión se debe a voluntad divina o simple inteligencia humana. Ester en esta explicación sería alguien que analiza y comprende la situación de su momento, examina los indicios que están presentes y deduce qué consecuencias y derivaciones podrán tener en corto, mediano o largo plazo. A ver, ustedes qué opinan, ¿qué vemos todos los días en la televisión? Gente que examina los indicios que están presentes y deduce qué consecuencias podrán tener en corto, mediano o largo plazo. ¿Cómo llamamos hoy a quienes se dedican a esta tarea? ¿Tal vez “analista político”? ¡No está mal ver a Ester en ese rol!
En el reino de Persia (actual Irán-Irak) en la época en que se sitúa el libro bíblico, el rey, borracho y aburrido, ordena que su esposa Vashti venga desnuda para mostrar su belleza a los cortesanos. Ella se niega y el rey se enfurece, su mujer no obedece y además ¡lo insulta diciéndole borracho! Las mujeres de esos tiempos no tienen derechos, sin ningún respeto por su esposa, el rey la manda matar. Algo así como “Esta mujer no me sirve, que la tiren y me traigan otra”.
En la búsqueda de nueva esposa, el rey se ve atraído por la concursante más hermosa, sin siquiera molestarse en averiguar otros datos de ella. Y Ester resulta ser una integrante del pueblo judío, en ese entonces pueblo súbdito del Rey persa, aunque Ester oculta su origen al Rey. El Rey además, no conversa con Ester, no necesita hablar con sus esposas ni concubinas, sus mujeres están para otra cosa.
De los hechos que marca el relato bíblico, Ester, encerrada en el harén, deduce (o quizás se entera por mensaje de Mordejai) que el Primer ministro Amán va a lograr llevar a cabo medidas que liquidarán a todos los judíos de Persia. Ella decide empezar por conversar con las autoridades del país, que son su Rey y el propio Ministro Amán.
Antes de invitar al Rey y al Ministro a cenar, Ester anuncia tres días de lo que se llama “ medio ayuno “, un ayuno menor, no comer nada durante las horas que hay sol. Ella pide a sus servidoras en Palacio que la acompañen, además envía por intermedio del eunuco guardián del harén real, mensaje a su pariente Mordejai para que ese ayuno también lo cumplan los demás integrantes del Pueblo de Israel en los dominios persas. ¿Para qué el ayuno? Por un lado es una penitencia, para expiar sus posibles o imaginarios pecados y pedir al Señor del Universo que ayude a Su pueblo. Por otro lado el ayuno es para dejar la mente fuera de otros problemas, para poder dedicarse solamente a pensar cómo llevar a cabo su plan magistral, el plan de una mujer que se sabe hermosa y se siente Reina. ¿Cómo podrá convencer al Rey para salvar a los hebreos del decreto de exterminio que le ha presionado a firmar el ministro Amán?
Por otro lado, el Talmud dice de Ester que esté envuelta del espíritu de profecía. Y no dice eso de Mordejai. Nos queda la duda. Ester actúa ante el Rey de Persia, pero ¿de quién es el plan? ¿Tiene Ester capacidad para ver cuál es el problema y decidir cómo evitar la masacre? ¿No tiene experiencia de la política pero tiene intuición profética?
¿Quién redactó el Libro de Ester? San Clemente de Alejandría (150-215 e.c.) dice que fue obra que dejó escrita el propio Mordejai. San Agustín de Hipona (350-430 e.c.) dice que lo escribió Ezra.  El Talmud (3) dice que a mediados del siglo V a.e.c. lo escribieron los hombres de la Gran Asamblea presidida por Ezra.
A ver. ¿Cuánto hay de verdad en la historia conocida? La pregunta es similar a ¿cuánto hay de verdad hoy en día, en las noticias de los periódicos, TV o Internet? ¿La mitad? ¿La décima parte?
Hay otro testimonio. Benjamín de Tudela fue un rabino viajero y escritor del siglo XII e.c. Salió de la ciudad de Tudela, en España, hacia 1159 y viajó durante unos trece años, hasta 1173, por la cuenca de Mediterráneo y el Asia. El relato de su Itinerario es mezcla de su experiencia directa, cosas que “le dijeron”, comentarios a la Biblia y al Talmud, historias y leyendas “que se contaban”. Sigue siendo de interés actual, hace años, vi en una de las salas del Museo de Jerusalem, el largometraje de dibujos animados que allí han preparado en base al Itinerario de rabí Benjamín.
En un episodio, Rabí Benjamín visita Hamadan, la antigua capital del reino de los medos, que en mapas antiguos tiene el nombre de Ecbatana, en Asia Central. Dice rabí Benjamín: “Esta es la gran ciudad de los medos, que luego fue parte del imperio persa. Aquí viven 30.000 israelitas. Frente a una sinagoga, están enterrados Ester y Mordejai”.
Me han enviado videos del mausoleo de Ester y Mordejai en la actual ciudad de Hamadan. Se dice que las tumbas existen desde el siglo V a.e.c. y el mausoleo sobre ellas fue reconstruido varias veces en los últimos 2.500 años. Lo que está a la vista no es muy antiguo, tal vez tiene unos 200 años de antigüedad, son recubrimientos de madera oscura y tallada, con carteles que dicen estar sobre las tumbas de Ester y Mordejai. Hay en las paredes, frisos escritos en idioma hebreo, en idioma farsi con caracteres persas y en idioma farsi, con letras hebreas. Los peregrinos de todas las religiones basadas en la Biblia prenden velas y rezan en ese santuario. Esto se puede ver en link al final del artículo.
En el Tratado Meguila del Talmud los rabíes discuten episodios, tal vez reales, sobre los personajes del libro de Ester. Aquí van dos: “Su verdadero nombre era Hadassa, derivada de hadas (mirto) porque era grácil, bella y perfumada como una rama de mirto. Pero la gente del pueblo la llamaba Ester”.
Ester era probablemente nombre femenino popular en esa época, en homenaje a la diosa babilonia Ishtar o Astarté. También el nombre Mordejai o Mardoqueo era popular, en alabanza al ídolo babilónico Marduk.
Dice el Tratado Meguila: “La llamaron Ester como derivado de “Soter”, por la raíz “Sod”, (oculto), porque Ester ocultó al rey persa cuál era su pueblo y su parentela”. La verdad no está a la vista en el libro de Ester, sino disfrazada, dicen los rabíes. Tal vez por eso, agregan que uno de los símbolos de esta festividad son los antifaces y disfraces. ¿O quizás los disfraces de Purim son por copia del Carnaval cristiano?
Poco importa a los redactores del Talmud, Tratado Meguila, que el episodio sea verdad histórica, lo que estudian es qué leyes aprendemos del episodio para reaccionar ante ataques antisemitas de turno. Los hebreos del drama bíblico reaccionan con varias conductas muy claras que se toman como ejemplo a seguir: rezan pidiendo ayuda al Señor, pero además se unen todos, deciden varias vías de acción, hacen diplomacia activa mandando cartas a las provincias de todo el mundo conocido y en el día señalado para la lucha armada, se defienden duro para evitar que los aniquilen. ¡Son aplicables también hoy!
El Talmud dice aquí que todos los festivales subsistirán en la era mesiánica, excepto Purim, la fiesta del Libro de Ester. ¿Por qué será? ¿Quizás porque la descripción de la era mesiánica anuncia que en ella nadie levantará la espada contra otro, todos vivirán en paz, el lobo vivirá junto con el cordero, tal como anuncia el profeta Isaías? (4) Purim aparece en esta imagen como símbolo y ejemplo de la liberación de todas las opresiones y llegará cuando el ser humano no sea perseguido por ser diferente de la mayoría que lo rodea, ya sea indio, negro, aborigen, mujer o judío.
Algo interesante. ¿Qué ha revelado el estudio del ADN en los últimos años? Que los judíos de Irán y los no judíos de Irán comparten casi el 50 por ciento de sus genes. Fuera de toda duda, los judíos vivieron en la antigua Persia, los iraníes judíos y no judíos de hoy, tienen algo así como la mitad de antecesores comunes. ¡Parece una ironía de la historia!
El Libro de Ester ha sido comentado como alegoría y también como profecía del futuro, y en eso se apoyaron los descendientes de criptojudíos de América en su culto a Santa Ester. Pero esa es otra historia.
1 Ezra, 4: 5 y 6.
2 Ester, 9:6
3 Talmud de Babilonia, Tratado Baba Batra folio 15ª
4 La era mesiánica es un tiempo futuro que en las palabras de Maimónides, “No se cuándo llegará, pero lo esperaré cada día”.