La moda de los tatuajes con letras en Hebreo

16/Ago/2018

Enlace Judío México

La moda de los tatuajes con letras en Hebreo

Lo que antiguamente era visto como un
símbolo de marginalidad o rebeldía, hoy se ha convertido en una práctica
aceptada y admirada. En el judaísmo está prohibido tatuarse, lo que genera un
desafío complejo en la etapa juvenil.
El reciente Mundial de Rusia nos dejó
algunos ejemplos, pero la verdad es que los tatuajes con letras en hebreo se
han hecho populares entre los deportistas no judíos hace ya un par de años.
Tal vez los más famosos no judíos tatuados
del planeta son los Beckham: la ex Spice Girl Victoria y el jugador de fútbol
retirado David están tatuados con “Ani l’dodi v’dodi li, Haroeh bashoshanim”
“Yo soy de mi amado y mi amado es mío, que navega entre los lirios”, del el
Cantar de los Cantares.
El seleccionado croata Mario Mandzukic
reveló ante las miradas de los fotógrafos un tatuaje en hebreo en su espalda.
El único inconveniente es que está al revés. La frase es una versión de un
dicho de Nietzsche: “Lo que no me mata, me hace más fuerte”, pero se lee como
si dijera “etreuf sám ecah em, atam em on euq oL”.
En tanto, el defensor del Real Madrid
Sergio Ramos se tatuó una estrella de David, símbolo de la religión judía, en
su brazo izquierdo, en recuerdo a Antonio Puerta, el jugador del Sevilla que
falleció a los 22 años en el medio de un partido del equipo andaluz.
Por otro lado, el nadador francés Fabien
Gilot tiene un tatuaje en el brazo en el cual se lee “No soy nada sin ellos”.
Gilot consiguió el tatuaje en honor del marido de su abuela, Max Goldschmidt,
un sobreviviente de Auschwitz.
Steph Curry, basquetbolista de la NBA de
EEUU, tiene un tatuaje de la muñeca que dice “Ahava l’olam lo nijshelet, “el
amor nunca falla”. Viene de Corintios 13:8 del Nuevo Testamento. ¡No tan judío,
pero aún hebreo!
Y en Chile, arquero Paulo Garcés, también
tiene numerosas inscripciones en hebreo en uno de sus brazos…
Una moda que incomoda
Entendiendo que los deportistas de elite
suelen ser modelos a seguir por la juventud, consultamos al rabino Ariel Sigal
respecto del uso de tatuajes, en el contexto de la religión judía.
“El judaísmo no permite los tatuajes y
deberíamos desalentar esta práctica cuando se trata de inscripciones
definitivas. La presunción es que D´s entrega un cuerpo para cuidarlo, a imagen
y semejanza –Betzelem Elokim-, debemos conservarlo para devolverlo en las
mejores condiciones. Por razones de salud, el tatuaje podría permitirse.
Recientemente, Harvard y MIT encontraron un sistema de Dermal Abyss en donde se
reemplaza la tinta por biosensores. O, por ejemplo, aquellos tatuajes
biosensibles en donde la tinta modificada por químicos puede detectar
anticipadamente enfermedades, por ocurre con el hallazgo suizo, que
descubrieron hipercalcemia a través de un tatuaje”.
-¿De dónde viene la prohibición?
-El mandamiento es explícito en Vaykra 19,
“ni imprimiréis en vosotros tatuaje alguno: Yo soy D´s”. En un marco histórico,
Maimónides explica que las inscripciones conducían a la costumbre de los
pueblos paganos de tatuarse imágenes y dioses sobre su cuerpo.
Paralelamente, muchos tatuajes hoy
responden a esta visión: tatuarse el equipo de futbol, idolatrar una frase, una
imagen de un cantante, un nombre, una imagen en general. La Mishna Makot 3:6
discute si están prohibidos todos los tatuajes o sólo aquellos que incorporan
el nombre de D´s, porque el versículo bíblico original es “tatuaje alguno con
Yo soy D´s”.
Finalmente, quien se tatúa es considerado
culpable de su acto. Es diferente, cuando te han forzado a hacerlo como el caso
de la Shoá.
-¿Cómo se aborda esto con los jóvenes, en
el contexto del gran auge de este tipo de prácticas?
-Es una tendencia en alza, una moda que antes
presentaba pruritos por el mito del contagio de enfermedades o pertenecer a
ciertos sectores de la sociedad. Los jóvenes, incluso entre aquellos que
deciden tatuarse, le tienen respeto a la práctica y se los educa para que
declinen. Desde argumentos bíblicos hasta históricos, como querer continuar con
una práctica nazi nociva y de dolor para los judíos. Y si ya deciden tatuarse,
buscan algún lugar que no sea visible, por miedo a perder ofertas laborales, a
ser juzgados o simplemente arrepentirse en algún momento. Esto responde a
Tzniut –recato-, aquello que nace del fuero íntimo debe permanecer privado. Es
paradójico que, a pesar de la prohibición, el tatuaje entre los jóvenes judíos
es símbolo de reafirmación de identidad. Por ejemplo, eligen frases judías,
palabras hebreas o símbolos de la tradición.
-¿Qué relevancia le asignas a este tema, en
comparación a otras prácticas que tienen que ver con la santidad del cuerpo en
la tradición judía, como por ejemplo no cremarse?
-Encontramos en la literatura rabínica que
esta práctica no tiene una base para restringir, por ejemplo, la sepultura en
un cementerio judío. Ni siquiera hay ley que prohíba a quien se tatuó formar
pare de los rituales de una sinagoga. El hecho es que alguien que viola Shabbat
o Kashrut en algún momento de su vida, no recibirá una sanción que lo aparte
definitivamente de su grey; de la misma manera quien se tatúa no recibirá tal
sanción porque ciertamente no es peor que lo anterior. Es sólo que la
naturaleza permanente del tatuaje, vuelve visible la transgresión como algo
constante. Lo prohibido es la decisión de hacerse el tatuaje. Si te forzaron a
un tatuaje, el Talmud Guittin 20b, enfatiza que no hay culpa en ti.