Cómo producir vino desde el desierto: Carmey Avdat, un viñedo pionero en Israel

27/Abr/2018

El Economista

Cómo producir vino desde el desierto: Carmey Avdat, un viñedo pionero en Israel

En pleno desierto del Néguev, en un pequeño
valle que se extiende entre montes rocosos y pelados, está Carmey Avdat, un
viñedo familiar junto con una bodega y una casa de turismo rural cuyo proyecto
es pionero en esta región árida y meridional del sur de Israel.
Su propietario, el agricultor Eyal Izrael, fue
de los primeros hace 20 años en tomar la iniciativa de cultivar vino en pleno
desierto, una tradición agrícola que se había perdido en la zona y que él
recuperó con su esposa para crear un negocio familiar según un modelo de
agroturismo sostenible.
”La apuesta que hicimos cuando empezamos a
cultivar vino en esta zona hace dos décadas era arriesgada, pero nos funcionó
bien”, cuenta Izrael entre una larga extensión de viñedos en la que cultiva
distintas variedades de uva con las que produce varios tipos de vino.
“Encontramos terrazas y canales de irrigación
antiguos en el valle y volvimos a plantar viñas para recuperar la tradición
vitivinicultora que hubo aquí en época bizantina antigua, hace 1.500 años”,
agrega el agricultor, que combina las viejas canalizaciones de regadío con
métodos de irrigación modernos. La zona en la que cultiva, rodeada por paraje
desértico, “es un área a 500 metros sobre el nivel del mar, donde el clima es
muy bueno para la viticultura”, añade.
“Estamos muy cerca de obtener vino orgánico
por el aislamiento y la sequedad del clima, gracias a ello nuestras viñas casi
no padecen enfermedades”, dice Izrael, pero reconoce que aún no han logrado el
objetivo y tienen que utilizar ciertos productos químicos para el cultivo. “Al
principio nadie se creía que nuestro proyecto pudiera tirar hacia adelante,
pero el riesgo mereció la pena”, comenta el viticultor, que actualmente produce
5.000 botellas de vino al año y vende en un mercado de proximidad.
Agroturismo en el desierto de Néguev
Junto con la viticultura, Izrael tiene
habilitadas habitaciones para visitantes en Carmey Avdat, y se inspira en un
modelo de turismo rural propio de Francia o Italia que en el momento que empezó
era poco común en Israel, pero ahora recibe turistas de países europeos como
Alemania o Holanda durante todo el año.Cuando pueden, él y su esposa viajan a
Europa para visitar viñedos y obtener nuevas referencias.
Su siguiente destino
será la Rioja Alavesa, donde quieren visitar Bodegas Valdelana, la explotación
vitícola de una familia que hace vino desde el siglo XVI.”Tenemos cuatro hijos
jóvenes que ahora viven fuera, pero esperamos que vuelvan para seguir con la
empresa y la tradición familiar”, concluye.