Nueve adolescentes israelíes murieron por la crecida de un río cerca del Mar Muerto

27/Abr/2018

Infobae

Nueve adolescentes israelíes murieron por la crecida de un río cerca del Mar Muerto

Estaban en una excursión por el sur de Israel
cuando una riada torrencial arrastró el autobús en el que viajaban. Militares
aún buscan a un joven desaparecido
Nueve adolescentes murieron este jueves y otro
está desaparecido, tras ser arrollados por unas riadas torrenciales cuando se
encontraban de excursión cerca del mar Muerto, en el sur de Israel.
Los nueve fallecidos, ocho chicas y un chico,
formaban parte de un grupo de veinticinco estudiantes de una academia de
preparación militar que viajaban en un autobús por las cercanías del río
Tzafit, cerca del mar Muerto.
Voluntarios de la Policía y la unidad de elite
de rescate del Ejército del Aire 669 rastrean la zona, en busca del
desaparecido.
Quince miembros del grupo pudieron ser
rescatados, dos de ellos con hipotermia, y llevados a un hospital de la zona.
El presidente israelí, Reuven Rivlin, escribió
en la red social Twitter: «Nuestros pensamientos y rezos están con
nuestros hermanos, hijos, nuestros seres queridos y aquellos que están en
peligro. Seguimos de cerca la situación en el sur y mandamos un caluroso abrazo
a las familias afectadas».
Los organismos encargados de la recogida de
aguas y el Servicio Meteorológico israelí advirtieron de que el miércoles y el
jueves había riesgos de riadas en la región del mar Muerto y en el desierto en
general y aconsejaron no visitar la zona debido al mal tiempo.
Hoy el Parque Nacional de Masada, también en
las inmediaciones del mar Muerto, cerró al público a causa de los fuertes
vientos, que se espera que soplen con intensidad también mañana.
Ayer, cuando comenzaron las fuertes lluvias y
el granizo, otros dos adolescentes murieron por las riadas, un chico beduino
cerca de su poblado en el Néguev y una palestina en Belén, Cisjordania,
mientras pastoreaba ovejas.
Un meteorólogo de la empresa Meteo-Tech dijo
que la causa era una tormenta grande y potente que se extiende unos 10
kilómetros en la atmósfera, según el diario Haaretz, y se espera que el mal
tiempo remita el viernes.