Un 14 de febrero, hace 69 años… La primera sesión de la organización de representantes de Israel

14/Feb/2018

Un 14 de febrero, hace 69 años… La primera sesión de la organización de representantes de Israel

El 14 de febrero de 1949, la primera sesión de
la organización de representantes de Israel tuvo lugar en el edificio de la
Agencia Judía, en Jerusalén, en lo que más tarde se llamó Salón Weitzman. Dos
días después de la reunión, se decidió que dicho cuerpo llevaría el nombre de
«Knesset», homologando a la Gran Asamblea, («Hakneset
Hagdolá»), la autoridad suprema del pueblo judío durante el período del
Segundo Templo.
Así se constituye el Poder Legislativo (Reshut
Ha-Mejokéket), parlamento israelí.
El nombre Knesset fue elegido para simbolizar
el renacimiento de la soberanía judía en Eretz Israel,ya  que>
después del regreso del pueblo judío del exilio de
Babilonia (siglo V hasta el siglo III a.e.c.), la población dirigida por un grupo de sabios «Gran Knesset», que comprendía, como hoy, a 120 individuos. Según la tradición, la Gran Knesset recibió la «Torá Oral» de
los profetas para transmitirla a los sabios de generación en generación
Cada nueva Knéset inicia sus funciones después
de realizadas las elecciones generales, que determinan su composición. En su
primera sesión, los miembros de la Knéset prestan juramento y eligen el
presidente y los vicepresidentes del parlamento. La Knéset generalmente ejerce
durante un período de cuatro años, pero puede disolverse o ser disuelta por el
primer ministro en cualquier momento. Hasta que la nueva Knéset es constituida
formalmente después de las elecciones, toda la autoridad permanece en manos de
la Knéset saliente.
La Knéset trabaja en sesiones plenarias y por
medio de quince comisiones permanentes. En las sesiones plenarias los debates
versan sobre la legislación presentada por el gobierno o por diputados
individuales, así como acerca de la política y actividad del gobierno. Los
debates de la Knéset se realizan en hebreo, pero sus miembros pueden hacer uso
de la palabra en árabe, dado que ambos son idiomas oficiales; hay traducción
simultánea a ambos idiomas.
Para ser aprobado, un proyecto de ley debe
pasar tres lecturas en la Knéset: en la primera, el proyecto es presentado al
plenario y luego de un corto debate sobre su contenido, es derivado a la
comisión pertinente para su estudio detallado y reformulación, en caso de ser
necesario. Una vez que la comisión finaliza su trabajo, el proyecto es devuelto
al plenario para su segunda lectura, en ese momento los miembros de la comisión
que tengan salvedades, pueden presentarlas. Después de un debate general, cada
artículo del proyecto es sometido a voto y, a menos que sea necesario
devolverlo a la comisión, la tercera lectura tiene lugar inmediatamente, y se
vota el proyecto como un todo.
Si el proyecto es aprobado, es firmado por el
presidente de la sesión y publicado posteriormente en el Diario Oficial, con
las firmas del presidente, el primer ministro, el presidente de la Knéset y el
ministro responsable de su aplicación. Finalmente, el ministro de Justicia le
estampa el sello del estado y el proyecto se convierte en ley.