Vida sagrada

20/Feb/2017

BBC Mundo

Vida sagrada

Detrás del drama humano del intercambio de prisioneros
israelíes y palestinos hay una extraordinaria asimetría: la tasa que decreta
que un sólo soldado israelí es igual a 1.027 prisioneros palestinos. La
disposición de Israel a acordar estos términos es, al mismo tiempo, una muestra
de fortaleza y debilidad.
Es una fortaleza porque reafirma a las tropas de reclutas y
a sus familias que se hará todo lo posible para asegurar el regreso de sus
soldados si son capturados. La frase «ningún soldado será abandonado en el
terreno» no es una afirmación vacía.
Es una debilidad porque promueve el alto precio que se puede
sacar a Israel de cualquier posible futura captura que involucre a un militar,
y quizás hasta a un civil.
Existen varios factores detrás de este acuerdo. La
naturaleza del ejército israelí, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), es uno
de ellos.
A pesar de lo que digan muchos de sus críticos, las FDI son
vistas por muchos israelíes como una expresión fundamental de su país, al mismo
tiempo que como sus guardianes.
El servicio nacional, muy mal pagado y con frecuencia
tedioso y arriesgado, es obligatorio y una de las mejores experiencias para
crear lazos en la sociedad judía israelí.
Para la comunidad judía, que representa cerca de tres
cuartos de la población israelí, el ejército es visto sencillamente como un país
en uniforme. Como resultado, todavía produce una especie de reacción emocional.
Esto es lo que crea presión política, que pocas veces se
produce en otras partes del mundo, cuando un soldado es capturado.
Bases filosóficas de Israel y el estado judío.
Las tradiciones del judaísmo hacen un poderoso énfasis en lo
sagrado de la vida y en la obligación de redimir o rescatar al cautivo. El
Talmud (texto clave de la ley y ética judía) dice que aquel que salva una vida
debe ser considerado como si hubiera salvado a todo un mundo.
En el corazón de todo esto, radica esa extraordinaria tasa
de intercambio que nos dice mucho sobre Israel y las circunstancias que rodea a
esa nación.
Fuente: Aurora Israel
Un alto funcionario del grupo terrorista islámico Hamás
rechazó la oferta del ministro de Defensa, Avigdor Liberman, señalando que su
organización solamente considerará regresar tres civiles israelíes cautivos y
los restos de dos soldados del Ejército de Defensa de Israel (Tzáhal), a cambio
de la liberación de los terroristas palestinos presos en Israel.
El doctor Mahmud A Zahar, uno de los fundadores de Hamás,
respondió a la oferta hecha por Liberman en idioma árabe a la población de
Gaza. El ministro de Defensa ofreció ayudar a mejorar la infraestructura de
Gaza, incluyendo la construcción de un puerto, un aeropuerto y una zona
industrial en la Franja, como así también la creación de 40 mil puestos de
trabajo en el enclave costero.
A cambio, el ministro Liberman, presidente del partido
Israel Beitenu, insistió que Hamás desmilitarice Gaza (destruya sus cohetes y túneles de ataque), elimine el
artículo de su acta fundacional que llama a la destrucción del Estado de
Israel, y libere a los tres civiles y los restos de los dos soldados.
A Zahar respondió a Liberman: “Liberen a los heroicos
combatientes palestinos de todas las facciones para que haya alguna razón para
liberar a los soldados israelíes”.
Liberman grabó su mensaje en el sitio web del Coordinador de
las Actividades en los Territorios (COGAT), en un esfuerzo por alentar a la
población civil de Gaza para que presione a sus líderes a que accedan a las
demandas de Israel.
Libeman subrayó que Israel está dispuesto a ayudar a
“convertir a Gaza en un Singapur del Oriente Medio; pero para eso los habitantes
de Gaza deben deshacerse de la dirigencia de Hamás”.
A Zahar respondió: “Si hubiésemos querido convertir a Gaza
en Singapur, lo habríamos hecho con nuestras propias manos y no como un favor
de alguien”.