A fines del siglo XIV en Europa, muchos estaban muriendo por
la Peste Negra y nadie sabía por qué. Eso fue hasta que fue encontrado un chivo
expiatorio. El 9 de enero de 1349, casi toda la población judía de Basilea fue
masacrada por la gente de la ciudad. Ignorantes de las causas de la peste, el
pueblo y dirigentes locales de las modernas Suiza, Francia y Alemania acusaron
a los judíos de envenenar las fuentes de agua. La mayoria fueron quemados vivos.
Hubo muchos factores que confluyeron para convertir a los
judíos en el chivo expiatorio perfecto para una plaga que ahora se cree haber
sido difundida desde China. El antisemitismo había sido un problema para los
judíos en Europa mucho antes que la plaga empeorara su destino. En los siglos
que llevaron a la masacre de Basilea, la Iglesia aplico leyes similares a las
leyes de Nuremberg más de medio siglo más tarde. A los judíos les estaba
prohibido trabajar como tejedores, zapateros, carpinteros, mineros y panaderos,
entre otras profesiones. Como resultado de estas leyes racistas, los judíos a
menudo trabajaron como prestamistas de dinero, una práctica que llevo a
resentimiento publico contra ellos y puede haber contribuido a los acontecimientos
de 1349.
Otra ley, aprobada en 1215 por el Papa Inocencio III fue
particularmente similar a aquellas aprobadas por la Alemania nazi en el siglo
XX – a los judíos se les requirio llevar un parche amarillo todo el tiempo.
A pesar del antisemitismo general presente en la época, la
masacre en Basilea puede ser más adecuadamente atribuida a acusaciones
especificas contra los judíos en relación a la peste; se acusó que los judíos
estaban sufriendo y muriendo de peste negra a una tasa mucho más baja que los
cristianos. No está claro si esto era realmente cierto, pero hay muchas teorías
explicando este fenómeno aparente. Una teoría sugiere que los judíos enterraban
a sus muertos mucho más rápidamente que los cristianos y en cementerios
separados, haciendo sus muertes así menos visibles.
Otra teoría especula que Pesaj fue responsable de salvar a
una gran parte de la población judía. De acuerdo al Dr. Martin Blaser, como fue
informado por el The New York Times, la limpieza del “jametz” (pan leudado) de
los hogares antes de Pesaj privo a las ratas de comida y refugio, ayudando a
evitar la difusión de la enfermedad.* El agrega que la plaga tuvo su pico en la
primavera, alrededor de la fecha en que hubiese caído Pesaj.
Cuando la peste ataco Europa, el pánico se apodero de la
población y sus líderes religiosos, civiles y económicos. Considerando que más
del 40% de la población de Europa fue borrada por la misteriosa pandemia
conocida solo en la época como la «Peste Negra», no es asombroso que
fuera buscado un chivo expiatorio y se lo hiciera pagar. Teniendo en cuenta el
prejuicio y persecución que los judíos de Europa ya estaban sufriendo, no es de
asombrarse que ellos se volvieran en el chivo expiatorio para la Peste Negra
A pesar de una bula papal por parte del Papa Clemente VI en
la segunda mitad de 1348 quitando a los judíos la responsabilidad por la plaga,
la acusación, quema y destierro de los judíos no ceso.
A comienzos de 1349 en Basilea, la comunidad judía fue rodeada.
Los chicos fueron separados de sus padres y bautizados a la fuerza. Los 600
adultos restantes fueron llevados a una estructura en madera especialmente
construida sobre una isla en el rio Rin y encerrados dentro. El edificio fue
puesto en llamas, quemando vivos a los judíos. Luego de la masacre en masa, la
ciudad de Basilea resolvió que no estaban permitidos los judíos en la ciudad
por 200 años, aunque esto fue revocado algunas décadas más tarde.
Un mes más tarde, en Estrasburgo, en el Día de San Valentín,
una comunidad judía mucho más grande encontró un destino similar. Aunque el
obispo de Estrasburgo protegió inicialmente a los judíos de su ciudad de la
turba exigiendo su muerte, la presión pública finalmente lo supero y acepto sus
exigencias de exterminio. El consejo de la ciudad también quiso proteger a los
judíos, pero el pueblo no lo haría. El consejo fue disuelto y un nuevo consejo,
como el obispo, dio su aprobación a los gritos por sangre de la muchedumbre
En el Día de San Valentín de 1349, 2000 judíos de
Estrasburgo fueron arrestados y llevados al cementerio de la ciudad. Aquellos
que estuvieron dispuestos a ser bautizados fueron salvados del grosero destino
que esperaba al resto de su comunidad. Unos 2000 judíos fueron colocados sobre
una plataforma de madera en el cementerio y quemados. Como Basilea, Estrasburgo
prohibió que los judíos entraran a la ciudad por 100 años, aunque la orden fue
rescindida 20 años más tarde.
Acontecimientos similares tuvieron lugar en casi todo pueblo
junto al Rin en 1398 y 1399. En algunas ciudades y pueblos, confesiones de
conspirar para envenenar fuentes fueron extraídas a los judíos bajo tortura. En
otras, los campesinos simplemente atacaron y mataron a los judíos sin ningún
juicio. En algunos de los peores casos, en Basilea y Estrasburgo, a poblaciones
judías enteras se les dio una oportunidad de convertirse a la Cristiandad o ser
quemados vivos. Toda la judería del continente fue devastada por haber sido el
chivo expiatorio para la Peste Negra
Entre las masacres menos conocidas experimentadas por el
pueblo judío en el último milenio, la quema masiva de los judíos de Basilea y
Estrasburgo es no obstante una parte importante de la historia judía.
Un 14 de febrero de 1349: la masacre de los judíos de Estrasburgo
14/Feb/2017
The Jerusalem Post- Este articulo fue traducido especialmente para el blog de OSA Filial Córdoba.