Papa: «Locura homicida del terrorismo fundamentalista»

10/Ene/2017

El País

Papa: «Locura homicida del terrorismo fundamentalista»

El papa Francisco denunció ayer lunes ante el
cuerpo diplomático acreditado en el Vaticano la «locura homicida» del
«terrorismo fundamentalista» y pidió gestos valientes tanto en Siria
como en Venezuela. En su tradicional y solemne discurso de inicio de año ante
los representantes y embajadores de los 182 países acreditados ante el Vaticano,
el Papa analizó la situación del mundo y repasó los mayores conflictos y
problemas que lo preocupan. En su larga disertación, dedicada a «la
seguridad y la paz», Francisco, que en marzo cumple cuatro años
pontificado, denunció el «terrorismo de matriz fundamentalista, que
produjo numerosas víctimas en todo el mundo» y abusa del nombre de Dios
para diseminar la muerte.
«Me refiero en particular al terrorismo
de matriz fundamentalista, que en el año pasado ha segado la vida de numerosas
víctimas en todo el mundo: en Afganistán, Bangladesh, Bélgica, Burkina Faso,
Egipto, Francia, Alemania, Jordania, Irak, Nigeria, Pakistán, Estados Unidos de
América, Túnez y Turquía», dijo. «Son gestos viles, que usan a los
niños para asesinar, como en Nigeria; toman como objetivo a quien reza, como en
la Catedral copta de El Cairo, a quien viaja o trabaja, como en Bruselas, a
quien pasea por las calles de la ciudad, como en Niza o en Berlín, o
sencillamente celebra la llegada del año nuevo, como en Estambul»,
prosiguió. «Se trata de una locura homicida que usa el nombre de Dios para
sembrar muerte, intentando afirmar una voluntad de dominio y de poder. Hago por
tanto un llamamiento a todas las autoridades religiosas para que unidos
reafirmen con fuerza que nunca se puede matar en nombre de Dios», clamó.
«El terrorismo fundamentalistas es fruto de una grave miseria
espiritual», advirtió.
Francisco instó de nuevo ante los diplomáticos
de todo el mundo por la paz en Siria, en Oriente Medio y pidió «gestos
valientes» a favor de la paz y el diálogo en Venezuela siguiendo el
ejemplo de Colombia después de 52 años de conflicto armado con la guerrilla de
las FARC.
«Pienso en el esfuerzo llevado a cabo con
tenacidad, a pesar de las dificultades, para terminar con años de conflicto en
Colombia», dijo.
«Este planteamiento busca fomentar la
confianza mutua, mantener caminos de diálogo y hacer hincapié en la necesidad
de gestos valientes, que son muy urgentes también en la vecina Venezuela, donde
las consecuencias de la crisis política, social y económica, están pesando
desde hace tiempo sobre la población civil», aseguró.
El papa pidió también «acogida generosa
para refugiados y emigrantes», uno de los grandes retos para Europa de
cara a la crisis humanitaria.