Una periodista árabe israelí denunció «un Holocausto» en Siria

21/Dic/2016

Página 12

Una periodista árabe israelí denunció «un Holocausto» en Siria

Lucy Aharish, presentadora del noticiero de
Canal 2, interrumpió dos minutos su programa para denunciar la impotencia de la
ONU y de la comunidad internacional
Lucy Aharish es una periodista de 35 años,
primera presentadora de origen árabe que conduce un noticiero en un canal
hebreo. Presenta las noticias en Canal 2, la cadena más vista en todo el Estado
de Israel. El año pasado fue, además, la elegida para encender una antorcha en
la ceremonia del Día Nacional de la Independencia en Mount Herzl, cuyo tema fue
«Israelíes revolucionarios».
Mientras las bombas seguían cayendo sobre Alepo,
la devastada ciudad de Siria, Aharish hizo una interrupción de dos minutos en
el programa matinal que conduce para hablarle a la comunidad internacional.
Pasó del hebreo al inglés y dirigió un duro mensaje que señala la inmovilidad
del mundo ante lo que calificó como “genocidio” y “Holocausto”.
«Hoy, cuando la gente me pregunta ‘¿Qué
eres?’ yo digo que soy israelí. No estoy avergonzado de ser israelí. Después
soy una mujer, y después soy árabe musulmana. Ese es el orden: israelí, mujer,
árabe musulmana», había dicho en 2015 en una entrevista con el Times de
Israel.
“¿Quién está manifestándose en las calles por
los hombres y mujeres inocentes de Siria? ¿Quién está gritando por los niños?”,
preguntó mirando a cámara y concluyó: “Me avergüenza que la paz de la humanidad
sea irrelevante una vez más”.
Traducción del discurso completo
Ahora mismo en Alepo, Siria, a sólo ocho horas
de Tel Aviv, se está produciendo un genocidio. ¿Saben qué? Déjenme ser más
precisa. Es un holocausto. Sí, un holocausto. Tal vez no queramos escuchar ni
asumir que en el siglo XXI, en la era de las redes sociales y en un mundo donde
la información puede caber en la palma de la mano, en un mundo donde se puede
ver y escuchar a las víctimas y sus historias de terror en tiempo real, en este
mundo, estamos parados sin hacer nada mientras niños son asesinados cada hora.
No me pregunten quién está en lo correcto y
quién equivocado. Quiénes son los buenos y quiénes son los malos, porque nadie
lo sabe. Y francamente no importa. Lo que importa es que está sucediendo, ahora
mismo frente a nuestros ojos, y nadie en Francia, en Reino Unido, Alemania o
América, está haciendo nada para detenerlo.
¿Quién está manifestándose en las calles por
los hombres y mujeres inocentes de Siria? ¿Quién está gritando por los niños?
Nadie. La ONU celebra reuniones del Consejo de Seguridad y se limpia las
lágrimas cuando ven la imagen de un padre que sostiene el cuerpo de su pequeña
hija. Hay una palabra para esto: hipocresía.
Soy árabe, soy musulmana, soy ciudadana del
Estado de Israel, pero también soy ciudadana del mundo y estoy avergonzada. Me
avergüenza como ser humano que elijamos líderes que son incapaces de articular
sus condenas y ser poderosos en sus acciones. Me da vergüenza que el mundo
árabe esté siendo tomado como rehén, por terroristas y asesinos y que no
estemos haciendo nada. Me avergüenza que la paz de la humanidad sea irrelevante
una vez más.
¿Necesitamos un recordatorio? Armenia, Bosnia,
Darfur, Ruanda, la Segunda Guerra Mundial. No, no lo necesitamos. Albert
Einstein dijo: “El mundo no será destruido por los que hacen el mal, sino por
aquellos que los vigilan sin hacer nada”.