Recordando a la “gacela” del judaísmo

01/Nov/2016

Enlace Judío, México, Por Isaac Shamah

Recordando a la “gacela” del judaísmo

Para contar la historia de este notable
atleta nos tenemos que remontar hasta 1878, para estos tiempos apenas estaban
surgiendo las primeras máquinas de escribir y la bombilla eléctrica sería
creada un año más tarde. El 22 de diciembre de 1878 nació el que sería uno de
los hombres más fenomenales en la historia del judaísmo deportivo, en este año,
en una Polonia en la que vivían cerca de 4 millones de judíos, nació Myer
Prinstein.
En 1883 los padres de Myer decidieron
mudarse a los Estados Unidos, al principio la familia llegó a Nueva York y
posteriormente se mudó a Siracusa. En Siracusa, Myer se caracterizó por ser un
niño atlético y esto lo llevó a poder entrar a la Universidad de la zona, donde
comenzó a estudiar derecho y de inmediato se convirtió en el capitán del equipo
de atletismo.
Para 1898 Myer ya era un atleta consagrado,
sobre todo en las pruebas de salto de longitud y triple salto, de hecho en este
año consiguió el récord mundial de salto de longitud.
En las olimpiadas de 1900 en París,
Prinstein, quien participaría en salto de longitud y triple salto era una de
las cartas fuertes de Estados Unidos.
A pesar de que en sus primeros juegos
olímpicos Myer obtuvo dos medallas en las dos pruebas en las que participó, la
historia fue muy polémica en la prueba de salto de longitud, pues aunque él era
el favorito para ganarla y había quedado en primer lugar en las pruebas
preliminares, la final caía en domingo y la Universidad de Siracusa no le
permitió concursar ese día (hay que recordar que en las primeras ediciones de
las olimpiadas, los atletas por lo general representaban universidades y que el
formato no era tan profesional como hoy en día).
Para evitar la posible polémica Myer había
quedado con Alvin Kraenzlein, quien era su mejor rival, que ninguno concursaría
en domingo, pero Alvin terminó concursando y gracias a ello ganó el oro,
relegando a Prinstein a la plata. Se dice que cuando Myer se enteró de que
Alvin había participado lo confrontó e incluso se generó una pelea física entre
ambos.
En la prueba de triple salto, en la que
Myer sí concursó en la final, ganó el oro sin muchos problemas.
En las olimpiadas de 1904, que tuvieron
lugar en St. Louis Misuri, Myer concursó en las dos pruebas en las que había
ganado medalla; en esta ocasión Myer ganó dos medallas de oro y de esta forma
confirmó que era el mejor en ambas.
Además de haber participado en las dos
pruebas en las que fue campeón, para esa ocasión Myer decidió concursar en las
pruebas de los 400 y los 60 metros planos (prueba que en la actualidad no
existe), en ambas obtuvo el quinto lugar.
Para 1906, Grecia hizo unos juegos con
pruebas olímpicas que tuvieron un nivel tan bueno o mejor que el de los Juegos
Olímpicos oficiales, éstos no fueron reconocidos por el Comité Olímpico
Internacional (COI) en su momento, pero debido al buen nivel que brindaron en
la historia del olimpismo el COI los da a conocer como los Juegos Intercalados.
En estos juegos Myer volvió a participar en la prueba de salto de longitud en
la que volvió a ganar el oro.
Después de esta última competencia, Myer
Prinstein decidió retirarse del atletismo para ejercer el derecho, profesión
que llevó a cabo hasta su muerte en 1925.
En 1982 Myer fue inducido al Salón de la
Fama de los deportistas Judíos.