Hace algunos días que Anita (Jerozolimski) me había dicho
que estaba muy mal. Creí estar preparado para la noticia, pero no. Cuando
llegué estaba al aire en una columna radial y .me quebré. Es tanto lo que se
nos iba. Parte fundamental del siglo XX y pido perdón por lo que puede sonar
una atrevi-miento, un gran amigo de la familia Ferreira toda.
¿Qué se puede decir? El último sobreviviente de los
fundadores del Estado de Israel, el hombre que con cara dolorida pero mirada
esperanzadora estrecho junto a Rabien estrecho en la Casa Blanca la mano de
Arafat tras las secretas conversaciones de Camp David. El hombre que llegado el
momento, en el acierto o el error, prefirió sus convicciones al Partido al que
había dedicado su vida y dejó el laborismo. Tan grande fue su gesto que en un
régimen parlamentario terminó, tras ser diputado, Canciller, Primer Ministro,
siendo Presidente del Estado. Premio Novel de la Paz… un pedazo importante,
repito, de la Historia del Siglo XX.
En el año 1983, ya empezábamos a ver la luz al final del
camino en la lucha por la libertad en Uruguay. Se reunía la Internacional Socialista. En Albufeira (Portugal) en plena
campaña de Mario Soares a la Presidencia
de la República de la República, tras haber sido Primer Ministro luego de la
Revolución de los Claveles. Los cobistas éramos… me da vergüenza, digamos
eran y yo ayudaba como Pte. de la Convergencia: Polo Gargano, un Grande, y otro
grande, que aún vive Pepe Díaz. Ellos se
movían comodato en el agua en su propia casa. Yo buscaba nichos donde pudiera
aportar. Y así con la osadía de la juventud conocí y me reuní con Simon Peres.
Tomó la idea de auspiciar y juntar firmas, en una declaración
una declaración de la IS, cuyo Secretario General, el Sueco Bernt Carlsson
impulsó mucho. Pero fueron muchas las
firmas que Shimon Peres juntó de a una.
El día que iba, él estaba en el lobby del Hotel y tomamos un
café para poder agradecerle. En ese momento ingresan dos palestinos
«disfrazados de terroristas». Dejaron sus motos en la entrada del
Hotel y todos pensamos que le iban a matar. Pasaron a su lado… inertes.
Quizás nunca supieron que le habían tenido a tan pocos metros. Apuntado su arma
contra el observador de la OLP Isant Sartuai. Grupos intransigentes de la OLP,
fue de Al Fatah, reivindicaron el atentado.
No llegué a pestañar y Simon Peres no estaba más. Una supuso
de su seguridad lo había hecho desaparecer. Quizás esa experiencia haya hecho
inolvidable su mirada perdida el día que asesinaron a Rabín, años después.
«Bueno la cosa
pasó» dijera Osiris Rodríguez. Cuando asume el Presidente en el inicio de
la transición a la democracia, Julio María Sanguinetti. Adoptó la costumbre,
loable, de llevar a todas sus visitas de Estado a representantes de todos los
partidos y aún de todos los poderes de Estado. así, tuve el privilegio de ser
parte de la primer visita de Estado de Uruguay a Israel.
Era la época de los acuerdos
SHAMIR – PERES. Nos ofreció un almuerzo, yo no sabía si recordarle el
episodio o si haría el ridículo. Le empecé a decir tímidamente a ver si se acordaba… Y me contestó
tajante: «How could I ever forget.» (Como pude olvidarlo). Y si
durante eternos segundos todos pensamos que iban tras de él.
Luego invitó a mis padres a visitar Israel. El CCIU publicó
a los dos años de muerto Wilson una serie de documentos entre los cuáles
figuraba, entre otros, el discurso de Wilson en Jerusalén. Creo que eso, mas
los ecos que el propio Peres me contó más de una vez sobre las referencias del
discurso de Wilson en el Palacio Peñarol (digamos mejor Gastón Güelfi).
Wilson se enfermó y él me escribió una carta con deseos de
recuperación, que por su redacción, se notaba que no era redactada por un
tercero. Y en medio de la enfermedad de Wilson hizo una visita oficial a
Montevideo. Pidió que se le agendara una visita al departamento de Wilson.
El destino hace las suyas. El día que llega a Montevideo el
líder Israelí, Wilson, no muy convencido
marchaba a chequeos, los últimos en Washington. El Presidente Sanguinetti tuvo
el digno gesto de, en ese espacio previsto para la reunión de los dos,
organizar un almuerzo informal en Suárez al que fuimos el propio Peres, el Dr.
Tarigo, el Canciller Iglesias.
Obvio, mi papelón de haberme confundido de día y haber
almorzado dos días seguidos en Suarez, un día con el Presidente y su esposa
Marta y el otro día sí, formalmente invitado.
Poco después murió mi padre. Llegaron libros de condolencias
de todos los consulados Uruguayos del mundo. Pero a mi casa llegaron dos
cartas, muy personales, muy íntimas. Muy notoriamente firmadas por los
firmantes: una de Kennedy y otra de Simon Peres. Me había escrito preguntándome
por la salud de papá y le respondí que acababa de morir. Me contestó.
Un día llevé el cuadro que la guarda a una reunión de la
B´nai Brith y recuerdo como la gente la atesoraba.
Decía:
«Señor Senador Juan Raúl Ferreira, Muy apreciado
Senador y Amigo:
Obra en mi poder su emotiva carta del 26 de mayo pasado que
me evocó los recuerdos de la tan agradable visita a Israel de su padecido
padre, en octubre de 1985. En aquella ocasión pronunció nuestro amigo Wilson
dos conferencias que tuvieron una honda repercusión. La primera en la Universidad Hebrea de Jerusalén sobre el proceso de
democratización en Uruguay, y otra en Tel Aviv sobre la situación política en
América Latina. Cientos de personas se congregaron para tomar contacto con uno
de los paladines de la democracia en el continente latinoamericano; en el mes
de marzo, al enterarse de la infausta noticia, cientos de amigos en Israel se
quedaron sacudidos por el estremecimiento de la emoción.
Expresando una vez más a usted y su señora madre mi sincero
sentimiento de solidaridad, deseo asegurarle que el pueblo judío y el Estado de
Israel siempre tendrán presente la devoción y amistad de Don Wilson Ferreira
Aldunate con el mismo espíritu que usted, Señor Senador, lo expresó en forma
tan adecuada en su breve alocución ante el Honorable Senado el día del deceso:
‘La vida y la muerte de mi padre fue un magnífico ejemplo de
grandeza, de entrega y de desprendimiento, y es ése, pues, su legado
indiscutido’.
En la memoria perenne de nuestro pueblo, ocupará el amigo
Wilson un sitial de honor.
Simón Peres
Primer Ministro Alterno
Ministro de Relaciones Exteriores».
Esto explica lo siento hoy. Mucha tristeza y un vacío grande
en el mundo.
Shimon Peres (Z´L), Dr. Juan Raúl Ferreira expresa su adiós al amigo
26/Oct/2016
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