Barack Obama,
Angela Merkel, el rey de España, el príncipe Carlos y hasta el presidente
palestino Mahmud Abbas, entre otros mandatarios, estuvieron presentes en el
entierro que se realizó en el monte Herzl, en Jerusalén.
El ex presidente
israelí Shimon Peres era enterrado el viernes ante los miles de admiradores y
las docenas de dignatarios internacionales que asistieron a su funeral. Fue el
último tributo a un hombre que personificó la historia de Israel durante su
notable carrera de siete décadas en política y que era considerado por muchos
un potente símbolo de las esperanzas de paz en Oriente Medio.
El presidente de
Estados Unidos, Barack Obama, el ex presidente Bill Clinton y el líder
palestino Mahmud Abbas encabezaron la larga lista de líderes mundiales que se
congregaron en el cementerio nacional de Israel, el monte Herzl, para la
ceremonia. En un gesto con el líder palestino, Abbas se sentó en primera fila
en el funeral.
En su intervención
en la ceremonia, Obama dijo que Peres mostró que «la justicia y la esperanza»
están en el centro de los ideales sionistas de Israel. «Nunca vio cumplido su
sueño de paz… Y sin embargo no dejó de soñar y no dejó de trabajar»,
declaró.
El mandatario
estadounidense se refirió a la improbable amistad que forjó con el israelí dado
su origen dispar.
«Fue muy sorprendente
vernos a los dos, donde habíamos comenzado, hablando en la Casa Blanca,
reuniéndonos aquí en Israel«, dijo Obama. «Creo que los dos entendimos que
estamos aquí solo porque de algún modo reflejamos la magnífica historia de
nuestras naciones«.
Peres nunca se
quedó anclado en el pasado y siempre parecía estar trabajando en un nuevo
proyecto, agregó Obama. «La creencia de que el mañana puede ser mejor nos hace
no solo honrar a Shimon Peres, sino quererlo», agregó despidiéndose con la
frase en hebreo «Toda rabah haver yakar» (»Muchas gracias mi querido
amigo»).
Peres, premiado
con el Nobel de la Paz y que ostentó todos los cargos de poder en su país,
entre ellos los de presidente y primer ministro, falleció en la madrugada del
miércoles, dos semanas después de sufrir un derrame cerebral. Tenía 93 años.
El funeral del
viernes fue el más multitudinario en cuanto a presencia de líderes extranjeros
desde el del ex primer ministro Yitzhak Rabin, socio de Peres en su objetivo de
lograr la paz y que fue asesinado por un nacionalista judío en 1995. La
ceremonia provocó numerosos desafíos logísticos y de seguridad, y las
autoridades cerraron varias carreteras, incluyendo la autovía que une Tel Aviv
y Jerusalén.
En una emotiva
elegía, Clinton describió a Peres como «un gran defensor de nuestra humanidad
común», habló de su amistad de un cuarto de siglo y rechazó a los críticos que
retratan al israelí como un soñador ingenuo. Recordó una reunión con Peres en
la que niños árabes e israelíes cantaron juntos «Imagine», de John Lennon.
«Empezó su vida
como el estudiante más brillante de Israel, se convirtió en su mejor maestro y
terminó siendo su mayor soñador«, dijo Clinton.
El primer ministro
de Israel, Benjamin Netanyahu, dijo en su intervención que la lista de
asistentes era un testimonio del optimismo de Peres, de su búsqueda de la paz y
de su amor por Israel.
Funeral de Estado: líderes de todo el mundo despidieron a Shimon Peres
30/Sep/2016