Los ataques contra cristianos son por
desgracia típicos en países como Corea del Norte, Irak, Eritrea, Afganistán,
Siria y Pakistán. En Europa, la integración y la coexistencia entre religiones
aún no resulta ser del todo perfecta, sobre todo cuando desde los extremos se
fomentan los crímenes de odio. Movimientos de extrema derecha han vuelto a las
andadas en Alemania y por ejemplo, en Reino Unido, han aumentado un 57% los
delitos de odio desde que se anunció su salida de la UE el 23 de junio. Pero
también desde el islamismo más radical se ha llamado a, literalmente, «matar
infieles». Este verano, en Occidente, se han sufrido una decena de ataques con
más de 170 muertos. «Éste es un momento muy difícil. Creo que estamos en frente
de dos visiones maniqueístas del mundo y ambos señalan: «O bien eres bueno y
estás conmigo o bien estás equivocado y tienes que ser asesinado. El terrorismo
islamista es uno de los más graves problemas», explica Valentina Colombo,
investigadora del European Foundation Democracy.
En el panfleto terrorista del Estado
Islámico, la revista «Dabiq», se han dedicado numerosos artículos a la lucha
contra el catolicismo. Desde octubre de 2014 han amenazado con que no van a
parar «hasta que la bandera del Estado Islámico ondee sobre Roma» y llaman a
todos sus seguidores a atentar con arma blanca contra lugares de culto ya sean
iglesias o sinagogas. El martes pasado, dos jóvenes franceses degollaron al
padre Jacques Hamel, en la iglesia de Saint-Étienne, en Normandía.Y es que el
portavoz del grupo yihadista, Mohamad al Adnani, ha alentado a dichos ataques
pues: «Conquistaremos vuestra Roma, romperemos vuestras cruces, esclavizaremos
a vuestras mujeres, con el permiso de Alá el eminente».
– Abril de 2015.
Sid Ahmed Ghlam, de 24 años, tenía orden
directa del Estado Islámico de atentar contra dos iglesias en Francia: en
Villejuif y contra la Basílica del Sacre Coeur en París. Mató a una mujer en
abril y después se disparó sin querer en el pie y fue detenido.
– 26 de julio de 2016.
Dos franceses de 19 años que se habían
conocido en un chat yihadista, irrumpieron en la iglesia de Saint-Étienne-du
Rouvray y degollaron y apuñalaron a un cura y a un feligrés. El padre Hamel, de
86 años, murió en el acto. El otro anciano está ya fuera de peligro.
El auge de la «cristianofobia» en Europa
05/Ago/2016
La Razón, España, Por Esther S. Sieteiglesia