El 19 de abril Herbert Abimorad publicó en su columna de Uypress una nota titulada “En Suecia, los judíos huyen de la ciudad de Malmo” en la que describe detalladamente la relación directa entre el discurso de odio producido por una parte de la población musulmana -con la participación activa o el silencio cómplice de parte de la política local- y hechos de violencia contra la población judía.
El discurso se compone de expresiones tales como «sionismo es igual a racismo», «si los judíos suecos repudiaran al ejército israelí en los territorios ocupados, sufrirían mucho menos la persecución sobre ellos», (obsérvese: sufrirían mucho menos la persecución) a lo que se suma la nunca faltante teoría conspirativa. La realidad en algunas ciudades de Europa tiende a ser similar.
Yo mismo he escrito una serie de artículos donde describo la íntima relación que hay entre un discurso de odio que hoy recorre parte del discurso político y un aumento incontrovertible del antisemitismo. El asesinato de David Fremd fue un signo de este entramado entre el discurso y el acto individual, fue el acto de un sujeto uruguayo que expresó un discurso que él no inventó. Un discurso político y religioso que es utilizado en el mundo musulmán -y no solo por él como lo muestra Abimorad- pues se sabe que lo judío es un elemento que aglutina y da cohesión colectiva.
El propio Slavoj Zizec en su advertencia a esa izquierda radical que ve en el fundamentalismo islámico un aliado en su lucha contra el capitalismo afirma: «Habría que resistir la tentación de ‘entender’ el antisemitismo árabe (donde realmente lo encontramos) como una reacción ‘natural’ a la triste y lamentable situación de los palestinos: no debería haber ningún ‘entendimiento’ del hecho de que en varios países árabes Hitler todavía es considerado por muchos como un héroe, o del hecho de que en los libros de texto de las escuelas estén reciclados todos los tradicionales mitos antisemitas, desde la bien conocida falsificación de Los Protocolos de los Sabios de Sión, hasta la idea de que los judíos utilizan sangre de niños cristianos (o árabes) para propósitos expiatorios».
En lo personal he señalado ya en varias ocasiones que solo un acuerdo político es la única posibilidad cierta para la necesaria convivencia y construcción -con un Estado Palestino- de un futuro diferente para judíos y palestinos. Es penoso ver como ciertas páginas de nuestro país, que uno esperaría aportaran a la reflexión y al pensar, son utilizadas para transmitir lo contrario.
El 26 de marzo de este año, días después del atentado de Bélgica fue noticia que un soldado israelí ultimó de un balazo a un terrorista palestino que ya había sido neutralizado y que había apuñalado a un israelí. La «noticia» fue tomada por la Red de Filosofía del Uruguay catalogando la acción del soldado como un acto terrorista como el de Bélgica sin nombrar que el palestino ultimado era un terrorista que había intentado matar a un israelí. Pensé que era oportuno hacer un comentario al respecto repudiando el accionar del soldado (quien será juzgado por la justica israelí) y que era significativo que se silenciara el acuchillamiento a un israelí por parte del sujeto palestino «a menos que se utilice el hecho sin importar realmente las vidas humanas». No parecía ser una presentación muy ética de lo ocurrido.
El intercambio derivó en una respuesta de la Red de Filosofía que decía «el terrorista acá fue el que disparó al hombre desmayado, para complicidad del resto de los racistas», y más adelante «Israel tuvo unos cuantos primeros ministros que participaron de la limpieza étnica de Palestina». Subrayo obviamente el término racistas y el sintagma limpieza étnica que son parte constante de este discurso y que veremos más adelante hacia donde reconducen al seguir las huellas de las publicaciones de la Red Filosófica del Uruguay.
El intercambio continuó sobre el conflicto israelo-palestino hasta el punto en que les expresé: «la respuesta de Uds. muestra que su posición es la misma que la de los árabes que no aceptaron la resolución de la ONU, negando el derecho judío (no importa siquiera el tamaño) a tener su propio Estado… Obviamente no hay en Uds. un espíritu de que los pueblos puedan acercarse y convivir realmente, lo que hace más penosas sus intervenciones». (Nota: Con tantos intentos de reescribir la Historia no está de más recordar las palabras del Secretario General de la Liga Árabe emitidas en la víspera del ataque para impedir el nacimiento del Estado de Israel y que muestran cual era su objetivo: «Esta será una guerra de exterminio, una masacre instantánea de la cual se hablará como de las masacres de los Mongoles y de los cruzados» (BBC, noticiero correspondiente al 15 de mayo de 1948).
La respuesta de la Red de Filosofía no se hizo esperar, copio – «Red Filosófica Del Uruguay Aclaración: Todas las respuestas dadas en este hilo corren por cuenta de uno de los editores de la página, Marcelo Marchese. No necesariamente sus opiniones son las de todos los editores de esta página». Y a continuación colocaron retroactivamente entre paréntesis el nombre referido en todas las intervenciones anteriores. Esta fue la última intervención de la Red de Filosofía del Uruguay.
Mis últimas palabras en el intercambio a partir de la Aclaración fueron: «Al resto de los Editores de la Red de Filosofía del Uruguay: dadas las circunstancias referidas por Uds. parece necesaria hacer algunas puntualizaciones que hacen al nivel con que se manejan estos temas tan sensibles. Marcelo Marchese en su página de Facebook ha publicado hace unos meses y dado como veraz un relato que es propio de un libelo de la Edad Media. Allí se afirma haciéndose eco del canal iraní hispania tv que los israelíes matan a los palestinos para sacarle los órganos y comercializar con ellos. Recuerda las acusaciones medievales que decían que los judíos mataban cristianos para hacer uso de su sangre. La influencia que este tipo de relatos tiene es inconmensurable. Referentes en el ámbito de los DD.HH. preocupados por la responsabilidad social que supone el manejo de este tipo de mensajes han reparado en ello con mucha sensibilidad, preocupados por el nivel de convivencia en el país, más aún después de los acontecimientos de pública notoriedad».
Hasta aquí el intercambio, la página de la Red -a la que pude acceder y realizar captura de pantalla luego de rastrear mi actividad en Facebook- está oculta (se puede acceder a través de los datos en la Bibliografía).
El lector se imaginará el tipo de reacciones que puede provocar y provocó un mensaje de esta índole publicado en Facebook, solo referiré el comentario que le despertó a una participante de dicha página: «si tuvieran a dios enfrente lo matarían». Obviamente la Sra. no es muy original, esta fue la acusación -la de deicidio- que marcó el antisemitismo del discurso religioso que hizo posible relatos como los que referimos.
Si retrocedemos al 28 de enero de este mismo año nos encontraremos con que la Red de Filosofía del Uruguay publicó un video de Richard Dawkins sobre el Dios del Antiguo Testamento encabezándolo con las propias palabras del autor y que copio: «El Dios del Antiguo Testamento es, sin duda el personaje más desagradable en toda la ficción: celoso y orgulloso de ello; un mezquino, injusto, implacable maniático del control; un vengativo, limpiador étnico sediento de sangre; un misógino, homófobo, racista, infanticida, genocida, filicida, pestilente, megalómano, sadomasoquista y acosador caprichosamente malévolo».
En su momento quedé anonadado -es que por lo general siempre estamos unos pasos detrás de los hechos- que una página que se auto proclama filosófica pudiera sin más publicar algo así, luego de casi 2500 años de reflexión filosófica que ha generado el Dios de los Hebreos, el Dios del Nombre, el Dios Uno que preguntado por su nombre le dice a Moisés Yo soy el que Soy.
Se podría haber pensado en la obra de Filón de Alejandría quien en el siglo de Jesús deseando integrar el pensamiento judío con la filosofía griega ve en el Dios Uno del que todo procede al Logos como mediador, y que tanto influyó en la posterior filosofía y religión cristiana, el evangelio de San Juan -por ejemplo- lleva la marca del Logos de Filón; o acaso lo que se ha reflexionado en relación al Uno de Plotino; o en la obra de los filósofos musulmanes de la edad de oro; o tal vez en Maimónides y su análisis del lenguaje como metáfora al rechazar la idea de lo corporal en Dios; o acaso también, para entrar en nuestra época, lo que la obra de Levinas con su concepción ética del Otro le debe a la reflexión sobre el Dios judío.
Pero como dice Kesman es lo que hay valor, así que tenemos que dejar de lado la reflexión filosófica para detenernos en cambio en la mugre del insulto. «Limpiador étnico sediento de sangre», «racista», «genocida», etc, la conexión está hecha. No por demasiado burda o tal vez justamente por ello, deja de ser efectista.
El Dios del Antiguo Testamento es el que le dice a los judíos: «ama al prójimo como a ti mismo» y por si quedaran dudas en cuanto a si el prójimo está referido o no a los mismos hebreos, les dice: «ama al extranjero porque extranjero fuisteis en la tierra de Egipto»; es el Dios de los profetas que pide que cuiden al desamparado, al huérfano y a la viuda porque son los más débiles de la sociedad; el que considera que todos los pueblos son valiosos y que tendrán su lugar junto a El; es el Dios que el propio judío Jesús dijo que vino a hablar en su Nombre. Por supuesto que hay características donde aparece como vengativo y terrible, ¿pero obviar todos estos elementos (y muchos otros más) que forman parte del fundamento del mensaje y que apuntan a una ética para la construcción de una sociedad basada en la justicia de las relaciones entre los hombres?… Este ha sido el mensaje esencial del pensamiento y la tradición judía que se ha enseñado de generación en generación al transmitir el texto milenario.
Palabras más palabras menos, estas últimas fueron las que escribí al comentar la publicación, ello no generó en este caso sino el silencio de la Red. Entre los comentarios siguientes apareció la pregunta de un sujeto que captó el mensaje: «Yahve Rey de los ejércitos, ¿el primer genocida de la Historia?»
Mientras en la realidad contemporánea asistimos a la barbarie en nombre de Alá de quienes en su fundamentalismo queman, violan y cortan cabeza arrasando toda obra civilizatoria, acá se hace «cultura política» con este tipo de mensajes sobre el Dios de los judíos. Es que lo judío siempre ha sido un elemento de cohesión discursiva en la batalla y ha funcionado a lo largo de la historia de Occidente (actualmente el mundo musulmán, como antes Hitler, lo sabe muy bien), y hoy por razones geopolíticas retoma su utilidad.
Imagínese el lector lo qué podría ocurrir si todo este despliegue de calificativos insultantes y agraviantes estuviera dirigido a la figura de Alá o de Mahoma. Nosotros apelamos al pensar, a ese pensar que está en la raíz de la filosofía griega y para ello intentamos mostrar las huellas de cómo se construye el discurso que aspira a sostener con su odio las prácticas sociales y el ámbito de las instituciones.
Estas prácticas ya se están viviendo acá en Uruguay. Cuando en setiembre del 2014 Joaquin Sabina vino al Uruguay el BDS Uruguay que busca el boicot académico, cultural y comercial de Israel y de sus ciudadanos (incluidos como lo ha mostrado la práctica a todos los judíos que lo apoyen explícitamente) lo declaró persona no grata, instando a boicotearlo. ¿El motivo?, haber ido a tocar en el 2012 junto a Serrat a Israel donde tienen sus amigos, que como ellos (y como muchos de nosotros), buscan la paz y el encuentro con los palestinos. Por apoyar «al estado criminal de Israel, que ha demostrado sistemáticamente su intención de exterminar al pueblo palestino…Por todo esto, decimos a Joaquín Sabina que no es bienvenido en Uruguay y que no vamos a asistir a su recital, y exhortamos a manifestar el repudio en la puerta del Auditorio del SODRE», dice parte del llamado. Intención de exterminar, Sabina siendo cómplice… se comenta solo.
La destrucción de la convivencia, que uno podría simbolizar en las figuras de Serrat y Sabina, que ataca la cultura en sus diferentes ámbitos es signo de todo este movimiento que tiene al odio como eje de su discurso y de sus prácticas. Las instituciones políticas, culturales y educativas del Uruguay no pueden estar ajenas a lo que también se viene gestando acá desde hace años. Los valores de la República con su convivencia democrática están acá en juego. Ya sabemos bien los que ellos sí harían -si pudieran- con el Dios de los judíos, metáfora paterna en derredor de la cual se ha construido la identidad y la supervivencia judía.
Bibliografía
ABIMOAD, HEBERT – EN SUECIA, LOS JUDÍOS HUYEN DE LA CIUDAD DE MALMO. – HTTP://WWW.UYPRESS.NET/UC_68173_1.HTML
BDS – HTTP://BOICOTISRAEL.NET/BDS/JOAQUIN-SABINA-DECLARADO-PERSONA-NON-GRATA-EN-URUGUAY/
CÚNEO, PABLO – ALGO MÁS QUE UN LOCO SUELTO. – HTTP://WWW.UYPRESS.NET/UC_67317_1.HTML
ENTRE BIZCOCHOS Y ALGUNOS MATES: FOUCAULT Y LO JUDÍO. – HTTP://WWW.UYPRESS.NET/UC_67792_1.HTML
RED FILOSÓFICA DEL URUGUAY- 28 DE ENERO 2016 – HTTPS://WWW.FACEBOOK.COM/REDFILURUGUAY/POSTS/732030466898138
26 DE MARZO 2016 –
HTTPS://WWW.FACEBOOK.COM/REDFILURUGUAY/POSTS/757998817634636?COMMENT_ID=758029474298237
ZIZEC, SLAVOJ – PRIMERO COMO TRAGEDIA, DESPUÉS COMO FARSA. AKAL.
Crónica sobre las huellas del odio
27/Abr/2016
Uypress, Pablo Cúneo