El
ex primer ministro israelí Ehud Olmert ingresó hoy en una prisión para cumplir
19 meses de cárcel por cohecho y obstrucción a la justicia en un caso de
corrupción urbanística cuando fue alcalde de Jerusalén entre 1993 y 2003.
Olmert
se convierte hoy en el primer exjefe del Gobierno de Israel que ingresa en
prisión y antes de cumplir la condena ha reconocido en un vídeo difundido hoy
por medios locales, que «como todo representante público he cometido errores» y
que por ellos pagará «un alto precio, quizás muy alto».
El
político añadió que entraba en prisión «con gran pesar» y expresó que «ningún
ciudadano está por encima de la ley».
El
ex primer ministro abandonó por la mañana su residencia en la localidad de
Motza, aledaña a Jerusalén, para desplazarse a la prisión de Maasiyahu, a las
afueras de Tel Aviv, en la que estará rodeado de excepcionales medidas de
seguridad y donde ingresó flanqueado por tres escoltas, según imágenes
difundidas por medios locales.
Pendiente
aún de otros dos procesos, Olmert cumplirá por ahora una condena de 19 meses
(18 de un caso y uno adicional de otro), y lo hará en una cárcel por la que ya
han pasado otros políticos, entre ellos el ex presidente Moshé Katsav
-condenado por delitos sexuales- y varios ministros.
Menos
de siete años han transcurrido desde que se vio obligado a dejar la jefatura
del Gobierno de Israel en 2009 al destaparse varios casos de corrupción y las
consiguientes pesquisas policiales, pero aún es considerado una «persona protegida»,
cuyos contactos y entorno deben seguir estando bajo supervisión.
Presiones
a su secretaria
El
pasado miércoles un tribunal le condenó a un mes adicional de castigo de
privación de libertad por haber tratado de convencer a la que fuera su secretaria
y confidente, Shula Zaquen, de que no testificara contra él en uno de los
juicios por corrupción.
Esa
pena se sumaba a los 18 meses a los que el Supremo refrendó en diciembre pasado
por su parte en la trama conocida como «Holyland», un complejo de viviendas de
lujo en Jerusalén que fue aprobado durante su época como alcalde de la ciudad.
En
un principio condenado a seis años, los magistrados le rebajaron al final la
pena tras considerar que sólo quedaba demostrado que había recibido 60.000
shékels (unos 13.900 euros o 15.463 dólares) en concepto de cohecho.
Al
ex primer ministro, que heredó el gobierno de manos de Ariel Sharón y dirigió
Israel desde 2006 a 2009 al frente del partido de centro Kadima, aún le quedan
dos expedientes judiciales, el principal de ellos el llamado «caso Talansky»,
por el que ya ha sido declarado culpable y condenado a otros ocho meses.
De
acuerdo a lo que diga el Supremo, Olmert podría ver ampliada aún más su
estancia en prisión.
Luces sobre el sistema judicial israelí: Ehud Olmert, ex jefe de gobierno de Israel, entra en prisión
15/Feb/2016
ABC, España