Se cumplen por estos días treinta años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre España e Israel. La fecha fue el 17 de enero del año 1986.
Entre 1948 y 1986 no había vínculos oficiales entre ambos países.
Por lo que-y por lo que significa España- el establecimiento de lazos diplomáticos fue en su momento un acontecimiento muy significativo.
No fue nada fácil llegar al mismo.
España e Israel. España y el pueblo judío.
Hay un trasfondo muy especial. Una historia muy especial. Muy cargada de acontecimientos. De emociones. De sensibilidad. De encuentros y desencuentros.
La Edad de Oro de los judíos en España; la herencia sefaradí; pero también persecuciones y desastres: la Inquisición; la Expulsión de 1492.
Seguramente no se puede dejar todo ese pasado de lado al referirnos a este tema puntual.
Pero hubo hechos más recientes y más puntuales en el tiempo. También dramáticos.
Al término de la Segunda Guerra Mundial, la España franquista quedó aislada internacionalmente, consecuencia de su postura. Aparente neutralidad pero una neutralidad notoriamente benévola hacia el nazi fascismo.
Si bien Franco se las ingenió-en buena medida por las condiciones desastrosas en las cuales quedó el país luego de la Guerra Civil- para no participar activamente en la Guerra (con la excepción de la División Azul, regimiento que mandó a la Unión Soviética); si bien a pesar de que Hitler intentó arrastrarlo a la guerra Franco no entró, de todas formas, ideológicamente, el franquismo estaba muy cercano al Eje.
No olvidemos además que en la terrible Guerra Civil española el apoyo nazi- fascista a Franco fue decisivo.En 1945 habían nacido las Naciones Unidas.
En el nuevo orden mundial que emerge, España, considerada como único país «sobreviviente» del nazi- fascismo, quedó prácticamente aislada.
Pocos años después, en 1949, la Asamblea General examina una propuesta formulada por varios países para anular el boicot diplomático que se le había impuesto a España en 1946. En la reunión que tuvo lugar el 16 de mayo de 1949-pocos días después de que Israel hubiese sido aceptado como miembro de la ONU- el embajador de Israel Abba Eban declaró, previa emotiva y sensible mención de la Shoah, entre otros conceptos medulares y sustanciales los siguientes: «…aunque la delegación israelí no va a afirmar en ningún momento que el régimen español tomara parte directa en la política de exterminio, sí mantiene que la España de Franco fue un aliado activo y favorable al régimen responsable de esa política y por tanto contribuyó a su eficacia…para Israel el punto esencial es la asociación del régimen de Franco con la alianza nazi-fascista que corrompió los principios morales de la vida civilizada y causó a la humanidad el más terrible y devastador sufrimiento…» (HaimAvni: «España, Franco y los judios»-pag.1)
Bajo el inevitable trasfondo de la Shoah, Israel se unió a los países que en ese momento votaron contra España, lo que no hicieron ni EEUU, ni Gran Bretaña ni Francia.
La más que comprensible posición israelí, decepcionó y afecto de todos modos al régimen de Franco que lo consideró-así lo hizo ver-como ingratitud.
No es el objetivo de este artículo detallar lo que España hizo o dejó de hacer por los judíos en la época de la Shoah.
Historiadores discrepan al respecto.
No obstante en relación a esto diremos muy brevemente: que la España franquista salvó judíos. Que dignos españoles fuera de España (cónsules, diplomáticos) también lo hicieron (con o sin el conocimiento de Franco). Hay Justos entre las Naciones.
Que Franco estaba en una posición como para hacer bastante más de lo que hizo-vale la pena leer la obra citada del historiador HaimAvni-también es cierto.
A partir de su aislamiento, España hizo hasta lo indecible para demostrar al mundo que su actitud durante la Shoah no fue pasiva ni cómplice sino que, por el contrario, hizo mucho por salvar judíos.
Es probable que España en aquellos años y después haya magnificado la cifra de judíos rescatados. Muchos no lo niegan pero consideran que, aunque la cifra de judíos salvados sea más baja de lo que la propaganda franquista indica, en el contexto general de la guerra España hizo más por los judíos-por las razones que fueren-que varios países democráticos, que hablaron mucho en favor de los judíos pero hicieron más bien poco.
Todo esto no pretende negar, demás está decir, lo odioso del totalitario régimen franquista.
Poco tiempo después de la finalización de la Segunda Guerra Mundial, buena parte del mundo había aislado al país ibérico. No lo había hecho la Argentina de Perón. Y tampoco buena parte de los países árabes, los cuales se mantuvieron junto a España. Esto, mas algunas tendencias antisemitas, sumado a la postura israelí antes mencionada-aunque con el correr de los años se fue flexibilizando- determinó que la política española durante décadas fuese francamente pro-árabe y prescindente de Israel, lo cual no significa necesariamente que haya sido antisemita puertas adentro.
Cuando Israel y el pueblo judío comienzan a «correr» en pos de España a los efectos de establecer relaciones diplomáticas, no hubo suerte. Ni bajo el franquismo ni tampoco en la época de la transición posterior. La política de Adolfo Suarez fue claramente pro-árabe.
En la década del 80 las cosas comienzan a cambiar.
No dejaron de haber negociaciones, secretas y no tan secretas entre Israel y España en todos esos años.También el Congreso Judío Mundial (Bronfman su Presidente) y organizaciones judías norteamericanas insistieron al respecto. A esta altura lo que más frenaba a España era la posible iracunda reacción del mundo árabe ante la eventualidad de relaciones diplomáticas.
Felipe González y Shimon Peres se conocían desde hacía tiempo por ser integrantes de la Internacional Socialista. Se respetaban. El primero era Presidente de España desde 1982; Shimon Peres, Primer Ministro de Israel. Artífices ambos del acuerdo que se habría de conseguir. Más allá de los obstáculos que del lado español hubo que sortear, Felipe González estaba decidido.
Finalmente el 17 de enero de 1986 se da a conocer en La Haya el comunicado conjunto entre Israel y España. Pleno establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países.
En rueda de prensa junto al Presidente español, antes de dejar La Haya, Shimon Peres señalaba que «la época de oro que cerró Isabel la Católica se abre de nuevo».
No afirmaría terminantemente que entre los dos países se abrió una época de oro.
Pero sí una nueva página. Que no se puede desconectar de una historia que viene de muy lejos.
En estos treinta años ha habido altos y bajos, marchas y contramarchas.
Encuentros y desencuentros.
Como lo ha sido a lo largo de la historia entre el pueblo judío y el español.
Pero precisamente por esto, el establecimiento de relaciones diplomáticas con España constituye un mojón muy importante en la historia de Israel y del pueblo judío.
Israel y España: Treinta años de relaciones diplomáticas
20/Ene/2016
Lic. Rafael Winter (Rufo), para CCIU