Con beneplácito escuchamos al Canciller de la Republica, Dr. Nin Novoa anunciar que Uruguay apoyaría al grupo de países que se enfrentan al Estado Islámico; en igual sentido se pronunció el Presidente en ejercicio Raul Sendic.
De inmediato, varias figuras del Frente Amplio, manifestaron su preocupación por dicha actitud.
Algunos, porque creen que Uruguay no debe participar de misiones que no sean las de paz auspiciadas por la ONU. Otros, por las “eventuales represalias” del enemigo en cuestión.
Otros, porque si nos sumamos a este grupo de países, en el entendido que condenar el terrorismo está bien, también deberíamos condenar lo que ocurre en Gaza. (Diputado Puig, PVP, Frente Amplio).
Otros, se opondrían a formar parte de este grupo, porque el Estado Islámico fue creado por Estados Unidos para derrocar al gobierno sirio.
Otros partidos políticos manifestaron preocupación por la falta de información al Parlamento y por las consecuencias de esta declaración.
El subsecretario de Defensa, se pronunció en contra y el Diputado Caggiani del Frente Amplio en Twitter calificó la situación como disparate mayúsculo y que esta declaración no se condice con la neutralidad que Uruguay ha mostrado en otros conflictos.
El Canciller debió salir a aclarar que el apoyo no implica envío de tropas.
Queda claro que el sinfín de opiniones sobre el tema demuestra un claro desconcierto o falta de criterios para definir la situación.
También queda claro que estamos muy lejos de tener una política de Estado sobre estos asuntos.
El hecho que Uruguay forme parte del Consejo de Seguridad de la ONU, no hace más que exponer estos desencuentros entre quienes deben gobernar el país.
En aras de colaborar a esclarecer la situación, quisiéramos manifestar algunos argumentos que podrían ayudar a comprender mejor, contra quien se estaría enfrentando el país de continuar en esta línea de acción contra el Estado Islámico.
No puede caber duda que el Estado Islámico es una fuente de terrorismo a nivel mundial. Las masacres, torturas, demolición de sitios históricos y su accionar sanguinario por meros fines propagandísticos así lo confirman.
Varios países, sufren las consecuencias de su accionar, y sus poblaciones deben migrar debido a la amenaza de quedar bajo el mando de este grupo.
No hay ninguna religión ni pueblo que este a salvo del Estado Islámico, obviamente, judíos y cristianos en primer lugar son víctimas, pero todo musulmán que no esté dispuesto a seguir su línea de acción y pensamiento, también lo es.
En la historia del Uruguay, hemos sido neutrales durante la 2ª. Guerra Mundial hasta el 25 de enero de 1942, fecha en la que se rompió relaciones con las potencias del Eje.
Son innumerables las historias sobre como los distintos países involucrados en aquel conflicto intervinieron por vías diplomáticas para intentar que Uruguay se mantuviera al margen del conflicto o para apoyar más firmemente a los Aliados.
El episodio del Graf Spee fue una prueba de ello.
Si la defensa de los principios jurídicos universales son los valores con los que Uruguay pretende trascender y generar respeto en el Consejo de Seguridad de la ONU, la condena al terrorismo y el apoyo a su eliminación (aunque más no sea por medio de declaraciones) es el camino indicado.
Si lo que guía la conducta internacional del país son los aspectos políticos, la posición uruguaya cambiara según la conveniencia política del caso, que podrá variar las veces que sea necesario. Entonces no habrá posición firme ni defensa de principio alguno (ni la vida, ni la integridad de los pueblos y países, etc.).
Si no se va a condenar nunca a nadie, para mantener una neutralidad perpetua, entonces la presencia de Uruguay en el Consejo de Seguridad de la ONU será meramente decorativa.
Si no vamos a condenar a nadie que Estados Unidos proponga condenar, será una toma de postura política, que el Gobierno deberá evaluar.
Ahora, en cualquier caso y en respetuosa pero abierta discrepancia con quienes dicen que si condenamos al Estado Islámico, también deberíamos condenar lo que ocurre en Gaza, me permito decir lo siguiente:
1)Uruguay (con razón o no) ya condeno lo que ocurre en Gaza.
2)Igualar lo que ocurre en Gaza (aun desde el punto de vista de quienes creen que Israel es el agresor, que no lo es) con el Estado Islámico es un error enorme al tratar en forma igual, situaciones radicalmente diferentes.
Si Israel es lo mismo que el Estado Islámico para algunos, y que ambos merecen la misma condena, entonces debo decir que la confusión es importante.
La política exterior uruguaya no merece la incertidumbre que la suma de opiniones y declaraciones de diversos políticos de todos los partidos expresan al día de hoy.
Neutrales, cómplices o confundidos
30/Oct/2015
Por Eli Aljanati de Copredi