WASHINGTON.- La sugestiva
frase de la presidenta Cristina Kirchner sobre la investigación del atentado de
la embajada de Israel en la Argentina, en 1992, hizo saltar resortes del máximo
nivel, en una impensada escalada diplomática.
Como dato inusual, parte
de esa reacción transcurrió en esta ciudad y con el trasfondo de un Capitolio
sensibilizado por la muerte, aún no aclarada, del fiscal investigador del
atentado a la mutual judía AMIA, Alberto Nisman.
En cuestión de pocas
horas, la insinuación presidencial de que podría haber algo oscuro en el
atentado a la embajada israelí de 1992 se convirtió en tema también para el
premier israelí Benjamin Netanyahu, quien, ante un plenario de legisladores
norteamericanos, afirmó tajante: «Irán bombardeó un centro comunitario
judío [por la AMIA] y la embajada de Israel en Buenos Aires».
Poco después, se sumó la
embajadora en la Argentina, Dorit Shavit, que devolvió la insinuación con una
tajante asignación de responsabilidades hacia el Estado argentino.
«La responsabilidad
acerca del cuidado de toda legación diplomática se encuentra en manos del país
receptor de la misma», afirmó la delegación diplomática, apostada en
Buenos Aires, en un comunicado. Señaló luego que es «competencia y
responsabilidad del Estado argentino investigar» el atentado sufrido en
1992. Shavit se reunió con Timerman para comunicarle esto y, a la vez,
entregarle en mano una carta del canciller Avigdor Lieberman en la que
mencionaba la preocupación de Israel por la seguridad de la comunidad judía en
la Argentina.
Al caer la noche y en un
nuevo capítulo del acelerado cruce de palabras, se sumó el canciller Héctor
Timerman, con el llamativo desglose de que, en realidad, la cuestión
investigativa del atentado contra la embajada de Israel es competencia «de
la Corte Suprema».
En una comparecencia
súbita en la Casa Rosada, en la que no aceptó preguntas, deslizó también una
afirmación sobre «lo importante que le parece al gobierno argentino que el
de Israel destaque la importancia de continuar» la pesquisa sobre la
voladura de la embajada.
La batalla de párrafos en
una y otra dirección siguió a la afirmación de la Presidenta que, en su largo
discurso del domingo ante el Congreso, se mostró sorprendida por el hecho de
que Israel reclame por la investigación de la mutual judía AMIA y no por el de
su embajada.
El atentado en la
embajada «fue en territorio israelí», arrancó. «Por qué razón
Israel no reclama por los muertos en su embajada y sí lo hace por los de la
AMIA», coronó.
PLENARIO
La primera alusión de la
jornada correspondió a Netanyahu y al discurso que ayer dio ante el desbordante
plenario de las dos cámaras legislativas de los Estados Unidos.
Desde el atril
internacional del Capitolio de esta ciudad, en una jornada de inusual
expectativa, el premier recordó que «fue Irán quien voló» esa
embajada, así como el «centro comunitario» AMIA de la Argentina.
La mención formó parte de
su embestida contra el intento negociador de Barack Obama con Irán en busca de
un acuerdo de cooperación nuclear. «El acuerdo que procuran es
pésimo», dijo el premier israelí, ovacionado más de veinte veces por legisladores
de ambos partidos. A los pocos minutos de haber iniciado su exposición,
Netanyahu trajo el caso de los ataques terroristas en Buenos Aires, en momentos
en que el Capitolio está sensibilizado por la muerte del fiscal Nisman en
nuestro país. El funcionario investigaba el caso del ataque a la AMIA y había
culpado a la presidenta Cristina Kirchner y al canciller Héctor Timerman, entre
otros, de intentar «encubrir» a los perpetradores iraníes del
atentado.
Netanyahu no hizo mención
alguna a la muerte del fiscal como tampoco al discurso de la Presidenta. Pero
estaba al tanto de las dos cosas y, en todo caso, eligió esa tribuna para
afirmar la hipótesis de que «fue Irán» quien produjo ambas voladuras.
Apenas unas horas más
tarde, la representación diplomática de Jerusalén, que preside Dorit Shavit en
Buenos Aires, recordó: «El 17 de marzo de 1992 el terrorismo impactó
contra la Argentina, el pueblo argentino e israelí comparten un mismo dolor,
ambos fueron víctimas de un terrible flagelo».
Señaló también que
«la responsabilidad acerca del cuidado de toda delegación diplomática se
encuentra en manos del país receptor de la misma», así como que «es
competencia y responsabilidad del Estado argentino investigar el atentado
perpetrado contra la embajada de Israel en Buenos Aires». Fue una clara
respuesta de Israel al mensaje crítico que la Presidenta lanzó ante el
Congreso.
A su vez, en el
comunicado que emitió la embajada de Israel se afirmó finalmente el reclamo de
Jerusalén de «continuar con las acciones pertinentes en miras de llevar a
los responsables a juicio. La prosecución de tal fin, sin lugar a dudas,
expresa el interés de ambas naciones».
Según Netanyahu, «Irán bombardeó la embajada y el centro comunitario judío»
04/Mar/2015
La Nación, Por Silvia Pisani