Arabia Saudita restringe
aun más las libertades con sus políticas antiterroristas.
Las autoridades de Riad
están convencidas de que la lucha contra la organización islamista radical
Estado Islámico (EI) pasa por el control de internet. Las nuevas medidas que
está tomando el Ejecutivo saudita en ese sentido restringen el escaso espacio
de libertad que había conquistado la población, en un país donde las redes
sociales tienen un alcance amplio.
El ministro del Interior,
Mohammed ben Nayef, está determinado a luchar contra el terrorismo, que está en
las puertas del reino. Arabia Saudita es vecino de Irak, donde avanzan las
tropas de EI. Para protegerse de esa amenaza dispuso la construcción de un muro
de 900 kilómetros en esa frontera.
En un comunicado emitido
el fin de semana, Ben Nayef informó de las nuevas medidas que tomó el gobierno.
De acuerdo con la corresponsal del diario Le Figaro y Radio Francia
Internacional Clarence Rodriguez, el documento informa a las empresas
extranjeras que la ley antiterrorista, promulgada hace un año, fue reforzada.
Cuando esa norma fue
anunciada, Amnistía Internacional ya la había cuestionado. “Las autoridades
sauditas intentan legislar para asentar su capacidad de apremiar a la oposición
no violenta y reducir al silencio a los defensores de los derechos humanos”, alertó
el año pasado Said Boumedouha, el director adjunto del programa para Medio
Oriente y África de esa organización. Entonces la organización criticó que la
ley era poco clara a la hora de definir los delitos, algo que permitía que
fuera aplicada de manera arbitraria.
La ley prevé sanciones
para cualquier acto que directa o indirectamente afecte “el orden público del
Estado”, “la seguridad de la sociedad”, la “unidad nacional”, “la ley
fundamental de gobierno o uno de sus artículos”, o “la reputación del Estado”.
Esta norma ya preveía que
las personas sospechosas de terrorismo pueden quedar detenidas durante 90 días,
sin acceso a un abogado ni a más contacto con el exterior que una llamada
telefónica a su familia. Además, las personas pueden permanecer detenidas
durante seis meses -y hasta un año- sin estar imputadas y sin posibilidad de
presentar un recurso para ser liberadas. El Tribunal Penal Especial también
tiene la potestad de resolver en secreto y de dictar detenciones por un tiempo
indefinido, denunció Amnistía Internacional el año pasado.
Las novedades que anunció
el ministro ahora se aplican más que nada a las redes sociales, muy utilizadas
en el país. En Arabia Saudita el uso de internet crece de forma exponencial, y
según un estudio de Peer Reach, una empresa que se dedica a estudiar el uso de
Twitter, es el país del mundo con la tasa más alta de uso de esa red social en
relación a la población. El propio rey Salman, que acaba de asumir en el trono,
es un activo usuario de Twitter, red en la que tiene dos millones de
seguidores. Pero el reino anunció un aumento de la censura en las redes; en
particular prohibió difundir el video de EI en el que se ve al rehén jordano
que fue quemado vivo, y todos los videos de ejecuciones en general. Quien lo haga
se arriesga a una pena de ocho años de cárcel.
Pero esto también afecta
a la publicación de opiniones, según la corresponsal de los dos medios
franceses, porque están prohibidas aquellas que vayan en contra de los “valores
del reino”. De acuerdo con la periodista, las redes sociales, al igual que los
celulares, están a partir de ahora bajo estrecha vigilancia. No respetar las
reglas implica para los sauditas exponerse a ser condenados a tres años de
cárcel y a ser apedreados, mientras que los extranjeros pueden ser expulsados
del país. Las penas de cárcel van de tres a 30 años y las multas, de 2.000 a
600.000 euros.
En un comunicado de
prensa emitido hace unos días, relativo al caso de un bloguero condenado a ser
apedreado una vez por semana por haber insultado al islam, el secretario
general de Amnistía Internacional, Salil Shetty, afirmó que “lamentablemente
[los gobernantes sauditas] están protegidos por numerosos países occidentales,
porque tienen petróleo y porque se los ve como aliados en la lucha contra el
terrorismo”. Sin embargo, agregó que “cuando se violan los derechos humanos
como lo hace Arabia Saudita, se alimenta al terrorismo, no se lo combate”.
Distintas amenazas
24/Feb/2015
La Diaria