IRÁN DENUNCIA UNA CAMPAÑA
DIFAMATORIA Y SEÑALA VOLUNTAD DE COOPERAREn una entrevista en
Radio Sarandí, el canciller sostuvo que “nuestro diálogo con Irán, respecto a
su vinculación o no con el terrorismo, para nosotros pasa esencialmente por la
necesidad de que el gobierno iraní coopere con la justicia argentina en el caso
AMIA.
Como esa cooperación no
se ha dado, no estamos en condiciones de decir que ustedes no tienen nada que
ver. El día que ustedes cooperen, entonces yo limpio este caso”, afirmó
enfáticamente, en referencia al portafolio y paquete con un explosivo sin
detonador encontrados en un plazo de mes y medio, cerca de oficinas de la
embajada israelí.
Al mismo tiempo, la
embajada iraní emitió ayer un comunicado donde denuncia una campaña contra su
país en los medios para “degradar” las relaciones que mantiene con los países
de la región.
El ministro dijo que para
realizar el llamado de atención a la embajada iraní tuvo en cuenta las
informaciones que vinculan a ese país en el atentado a la mutualista israelí en
Buenos Aires AMIA en 1994.
En la entrevista el
canciller aclaró la situación sobre un portafolio sospechoso encontrado cerca
de la embajada israelí el pasado 24 de noviembre, y el paquete que tenía un
explosivo sin detonar cerca de la nueva sede de esa embajada, un mes y medio
más tarde y que fue considerado como una prueba de la capacidad de reacción de
las autoridades uruguayas.
Almagro dijo que no es
bueno que diplomáticos de un país estén merodeando cerca de la embajada de un
país “enemigo”. Dijo que las cámaras de vigilancia de la embajada israelí
grabaron como un recolector de basura en carro, revisaba el contender cerca de
la embajada y después de revisar dejaba abandonado un portafolio que tras ser
investigado por la brigada de explosivos, tenía solo papeles.
Lo que llamó la atención
dijo, fue que el coche de un diplomático iraní estaciona al otro lado de la
calle casi al mismo tiempo, después de haber circulado varias veces frente a la
embajada. Recordó que la explicación que le dieron era que no encontraba lugar
para estacionar, aunque sostuvo que “le parecía raro” esa coincidencia.
Un mes y medio más tarde
un perro estrenado del Ministerio del Interior halló un paquete que tenía un
explosivo sin detonador en la zona del WTC donde Israel estaba instalando
oficinas, aunque para entonces el diplomático iraní identificado en el hecho
anterior, ya no estaba en el país. “Que esas casualidades no pasen nunca más”
dijo Almagro, y subrayó que en su reunión con el embajador iraní, también
estaban las informaciones que vinculaban a ese país con el atentado a la AMIA.
“Toda prevención es poca” enfatizó.
De todas maneras matizó
que tras 20 años, con los mejores servicios de inteligencia del mundo
investigando, no hay indicios firmes de la participación iraní en ese caso.
Agrego que prefiere
excederse en el celo de cuidar a Uruguay, y como ejemplo mencionó que recomendó
que un diplomático iraní, que vive hace tiempo en la zona del WTC, evite
concurrir al supermercado dentro de Montevideo Shopping o estar cerca de las
oficinas de Israel.
Añadió que cancillería
“está siguiendo otras líneas de investigación” que van más allá del diplomático
que ya se retiró del país.
El comunicado de la
embajada
La embajada de Irán
manifestó ayer su “profundo desagrado por la invasión mediática y
propagandística” contra esa sede diplomática. En el mismo rechaza cualquier
vinculación con los hechos denunciados, y la expulsión de uno de sus
funcionarios.
“Desafortunadamente
continúa la ola de falsos comentarios de ciertos medios de comunicación contra
esta Sede Diplomática” añade y denuncia que el objetivo “de esta falsa noticia
es armar un escenario de agresión mediático” para complicar las relaciones
diplomáticas de ese país.
Agregan que ha colaborado
con la investigación “y manifiesta su total disposición a cooperar aún más si
es necesario” y “para el esclarecimiento del tema en cuestión y su
desvinculación con el mismo”.
Almagro mantiene a Irán bajo la lupa
11/Feb/2015
La República