El País: Fuertes críticas
del arzobispo al antisemitismo
La campaña electoral y,
sobre todo los duros enfrentamientos de este año entre Hamas e Israel,
sobrevolaron el discurso que el arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, y el
presidente de la B’Nai B’rith, Morris Segal, pronunciaron anoche en una nueva
jornada de recordación de la Noche de los Cristales.
«Este año las
declaraciones y resoluciones del gobierno uruguayo ante el conflicto que trajo
nuevamente muerte y destrucción en Israel y en Franja de Gaza suscitaron
fuertes polémicas. No me corresponde a mí el juzgarlas, pero sí expresar el más
fuerte repudio a toda manifestación de antisemitismo que asomó su cabeza entre
nosotros», dijo Sturla, que había sido invitado especialmente por la organización
judía a dar el discurso principal de la conmemoración. Tras un prolongado
aplauso, Sturla enfatizó que hay que «bregar porque una paz justa y
duradera para los pueblos judío y palestino, respetuosa de los derechos de cada
uno y en el marco de las resoluciones de las Naciones Unidas, pueda ser el
camino de la paz que deseamos firme y duradera como todos los hombres de buena
voluntad».
Entre los asistentes
estaban el vicepresidente Danilo Astori, la senadora Lucía Topolansky, el
secretario general del Partido Colorado, Max Sapolinski, el expresidente Luis
Alberto Lacalle, la intendente Ana Olivera y el subsecretario de Educación,
Óscar Gómez.
Sturla enfatizó varias
veces en las raíces comunes que unen a cristianos y judíos y contó de la
profunda emoción que sintió al visitar Jerusalén. «Soy, ante todo, un
cristiano uruguayo que se asoma con enorme respeto al dolor incomensurable de
un pueblo al que, por razones espirituales, siento en mis entrañas. Soy
cristiano y por tanto heredero de la tradición judía», se definió.
Sturla reiteró su
preocupación por la intolerancia que percibe como frecuente en las redes
sociales y pidió consolidar la democracia, tomando en cuenta las lecciones que
dejó la dictadura. El arzobispo valoró que «vivimos en paz» pero
pidió «tener más atenta la mirada».
Segal, por su parte,
advirtió que «la demonización de Israel, culpándolo de todos los males de
Medio Oriente, no es una crítica racional contra la política de un gobierno, es
una agresión contra el estado judío, es una incitación al antisemitismo que se
esconde detrás de ese escudo para retornar con su odio de siempre».
«Los demonios del antisemitismo están sueltos y en América Latina ni
siquiera todos los gobiernos lo han comprendido y lo han tenido en cuenta. Durante
la guerra entre Israel y Hamas nuestras sociedades se han visto envueltas en
una ola de encono y odio que hasta ahora no habíamos conocido. No se trata de
pintadas y profanaciones (…) se trata de la violencia física y verbal en las
universidades, en los lugares de trabajo, en los colegios, en los medios de
difusión, en las redes sociales», se lamentó.
«Se ha insultado a
quienes sobrevivieron, nada más y nada menos que la Shoah, y nos preguntamos
¿cómo pueden sentirse cuando se banaliza la palabra genocidio? Ellos tienen
grabado en su brazo y en su memoria lo que sí es un genocidio», señaló. El
presidente José Mujica dijo este año que los ataques israelíes a la Franja de
Gaza eran un genocidio, lo que le valió muchas críticas.
El Observador: Sturla
abogó por la paz y condenó antisemitismo
“Con enorme respeto, con
la cabeza gacha y con muchas preguntas en el corazón». Así llegó ayer el
arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, a la sede de la organización judía
B´nai B´rith para ser el orador central en la ceremonia que conmemoró los 76
años de la Noche de los Cristales Rotos, marcado como uno de los puntos de
partida del holocausto judío en la Segunda Guerra Mundial.Cada año, la
comunidad judía en Uruguay recuerda esta fecha con una ceremonia que destaca
que “sin memoria, no hay historia” y que tiene a un orador como protagonista.
El de este año fue el arzobispo Sturla, recibido por los integrantes de la
colectividad con aplausos y muestras de respeto.“Acepté la invitación
consciente del significado que tenía”, comenzó diciendo el arzobispo. Sturla
destacó que en los últimos años tanto la comunidad judía como la cristiana han
estado en constante contacto, a través de oraciones conjuntas e invitaciones a
ceremonias de una y otra religión.“Mi intención es ser auténtico en mis
palabras, desde lo más hondo de mi identidad. Soy, ante todo, un cristiano
uruguayo, que se asoma con enorme respeto al dolor inconmensurable de un pueblo
al que, por razones espirituales, siento en mis entrañas”, prosiguió.El arzobispo
mencionó las declaraciones de funcionarios del gobierno de José Mujica por el
conflicto en la Franja de Gaza. “Suscitaron fuertes polémicas, pero no me
corresponde a mi juzgarlas”, opinó. De todos modos, expresó su “más fuerte
repudio” a todo acto de antisemitismo.Sturla no pudo terminar su idea.
Espontáneamente, los presentes comenzaron a aplaudir, mientras asentían con la
cabeza.“Por una paz justa y duradera para los pueblos judío y palestino,
respetuosa de los derechos de cada uno y que en el marco de las resoluciones de
Naciones Unidas, pueda ser el camino de la paz que deseamos firme y duradera
como todos los hombres de buena voluntad”, concluyó antes de leer un discurso
del papa Francisco.Cuando finalizó el acto los presentes aplaudieron de pie. Entre
los invitados estaban el vicepresidente Danilo Astori, la senadora Lucía
Topolansky, los expresidentes Jorge
Batlle y Luis Alberto Lacalle y el recientemente electo senador Pablo
Mieres.Sentados junto a ellos había seis personas mayores. Eran europeos pero
habían llegado a Uruguay en la década del 40. Todos habían sobrevivido al
Holocausto.
Montevideo Portal: El
pasado ominoso
Daniel Sturla, arzobispo
de Montevideo, fue el orador central en la conmemoración de un nuevo
aniversario de la Noche de los Cristales Rotos.
Este jueves la
organización judía B’nai B’rith conmemoró un nuevo aniversario de la Noche de
los Cristales Rotos, ocurrida en Alemania en noviembre de 1938. En esa
oportunidad, pogromos organizados y alentados por Adolf Hitler y sus lugartenientes
fueron dirigidos contra sinagogas, centros de estudio y propiedades de la
comunidad judía.
En su intervención,
Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo y orador principal, llamó a no olvidar el holocausto, y señaló
que hoy otras minorías religiosas, como los cristianos de Siria, son también
víctimas de persecuciones.
En el acto también habló
Morris Segal, titular de la B’nai B’rith. A la ceremonia concurrieron
destacadas personalidades de la política nacional, como el vicepresidente
Danilo Astori, el ex presidente Luis Alberto Lacalle y la esposa del candidato
a la presidencia por el Frente Amplio, María Auxiliadora Delgado.