Los menores
kurdosliberados por el grupo Estado Islámico (EI), que los secuestró en mayo
pasado en el norte de Siria, han denunciado que fueron torturados durante su
cautiverio, afirmó ayer la organización Human Rights Watch (HRW). La ONG ha
hablado con cuatro de los 153 adolescentes, de entre 14 y 16 años, raptados por
los yihadistas y puestos en libertad en los últimos meses. Los últimos rehenes
que quedaban en manos del EI fueron liberados el 29 de octubre.
Los jóvenes eran
estudiantes originarios de la población kurdo-siria de Kobane, en el norte del
país, y regresaban a sus casas tras hacer los exámenes de fin de curso en la
ciudad de Alepo, cuando fueron secuestrados por el EI hace cinco meses.
Los cuatro menores, que
pertenecen a una tanda de rehenes liberada en septiembre por los extremistas,
afirmaron a HRW que durante el secuestro fueron golpeados de forma repetida con
mangueras y cables eléctricos, y que los radicales les obligaron a ver videos
de ataques del EI y decapitaciones. Sus guardianes agredían a quienes
intentaban escapar de la escuela de la localidad de Manbech, en la provincia de
Alepo, donde los tenían retenidos.
Asimismo, castigaban a
los peores alumnos en las clases de religión que les impartían o cuando
percibían un «mal comportamiento».
Los peor tratados por los
yihadistas eran los parientes de miembros del Partido de la Unión Democrática
(PYD), el brazo político de las Unidades de Protección del Pueblo, unas
milicias kurdo-sirias que se han convertido en uno de los principales enemigos
del EI.
Uno de los menores, de 15
años, interrogado por HRW, explicó que a los alumnos que eran familiares de
integrantes del PYD los extremistas les exigieron que les dieran la dirección
de sus parientes en Kobane para buscarlos y «cortarlos en pedazos».
El EI torturó a niños kurdos
05/Nov/2014
El País