“El mundo debe saber la verdad sobre Israel y Hamas”

08/Oct/2014

Uypress, Ana Jerozolimski

“El mundo debe saber la verdad sobre Israel y Hamas”

Al Dr. Miguel Glatstein
(41),es Subdirector del Servicio de Emergencia Pediátrica en el Hospital Dana
para niños, en el Centro Médico Ichilov de Tel Aviv, lo conocimos
recientemente, durante la guerra entre Israel y Hamas. El trabaja en lo suyo
desde hace años, pero la particularidad de la situación por la que le
solicitamos esta entrevista , es que mientras en Israel continuaban cayendo
cohetes disparados desde la Franja de Gaza, él seguía atendiendo, como siempre,
a niños palestinos de Gaza que reciben tratamiento médico en Israel.
Sobre eso principalmente,
entre otras cosas, conversamos con este médico de origen argentino, que también
tiene a su cargo además todo lo relacionado a Toxicología infantil.
Es originario de Buenos
Aires y siente que con su trabajo cumple una misión. Y en realidad, no es la
primera vez que lo hace. Al recibirse en Argentina en 1998, sintió que quería
hacer algo diferente de lo común, viajó a Africa, luego Turquía, y fue parte de
la organización israelí «Médicos por los Derechos Humanos».
Luego llegó a Israel,
decidió quedarse en el país, hizo en Israel su residencia, conoció a quien se
convirtió en su esposa, israelí, y con ella viajó a Vietnam a trabajar, luego
hizo un fellowship en Canadá y hace tres años volvió a Israel.
Tiene tres hijos, de 6
años el mayor, uno de 5 y el menor de 20 meses.
P: Afuera quizás esto
sorprenda, pero en Israel, es lo más normal del mundo: la rutina de la guerra
no ha alterado la llegada de niños palestinos de la Franja de Gaza, a recibir
tratamiento médico en Israel. ¿Cómo funciona este tema?
R: Este es un hospital
público, no se le cobra a nadie nada. Atendemos a chicos de todos lados, a los
israelíes y a los que vienen de Eritrea o de Sudán, por ejemplo, que ahora
están viniendo mucho. Hace varios años atendemos a chicos de Gaza especialmente
en enfermedades crónicas, como oncológicas. Vienen siempre por la emergencia,
les hacemos el ingreso, la historia clínica y los atendemos. Por día vienen
aproximadamente unos cinco chicos de Gaza, y la mayoría son internados en la
sala de Oncología.
P: ¿Cómo es el ritmo?
¿Todos los días llegan estos niños palestinos?
R: Todos los días vienen.
Ahora, durante el conflicto, ha habido un poco menos, pero también ha habido.
Es más: la mayoría de los chicos que son atendidos en Oncología son de Gaza.
Hay más o menos 40 ó 50 chicos, y entre el 50% y 70% de los internados en el
servicio de oncología son de Gaza.
P: ¿Ha habido algún
problema, por la guerra?
R: En absoluto. Ninguno,
ni con los chicos ni con los padres. El hospital de Gaza, que tiene muy buenas
relaciones con nosotros, nos manda a los chicos. Eso el mundo no lo sabe…pero
te diré que nosotros estamos muy orgullosos de todo esto, que sé que es un poco
difícil de entender. Los vamos a seguir atendiendo, hay muy buena relación con
los padres, son internados en las mismas salas con los chicos israelíes, los
mismos trabajadores sociales, enfermeros y médicos, algunos israelíes y otros
árabes. Eso también hay que mostrárselo al mundo: la mayoría de la gente de los
dos pueblos, no quiere guerra, quiere paz.
P: ¿Te parece que todo
sería más fácil si la paz dependiera de los pueblos, no de los gobernantes? No
sé si es tan sencillo, aunque suene bien..
R: Es un problema muy
importante el de los líderes. Nosotros también somos críticos con los líderes
nuestros, no hay que ser hipócrita, pero tampoco hay que mentir: Hamás es un
grupo extremista musulmán de derecha, no quiere la paz. Esta no es una guerra de
independencia, si lo fuera habría mucha gente apoyándolos, es una guerra para
matar al infiel, que puede ser judío, o cristiano. Ellos no usan el dinero que
reciben de Qatar para mejorar la vida de la gente, quieren siempre tener a la
gente en la máxima pobreza, en el peor estado, para señalar a Israel como
culpable.
P: Y esta aclaración,
entiendo que la haces desde la postura de alguien que no necesariamente está de
acuerdo con su propio gobierno..
R: Yo no soy pro
gobierno, también soy crítico. Pero el mundo tiene que entender y apoyarnos en
la lucha contra Hamas, porque Hamas no quiere la paz. El mundo tiene que
presionar más al gobierno de Israel para que pueda hacer paz. Pero si en el
mundo no se dice que también que la máxima culpabilidad es de Hamas, que
aumenta tanto la violencia en la región, cada vez va a tener más fuerza.
No hay que olvidar que el
pacto de Oslo se destruyó por los atentados terroristas de Hamas a cientos de
colectivos (ómnibus) y civiles. Eso también cambió mucho la opinión pública en
Israel, porque la mayoría de la gente acá quiere vivir en paz y cree en dos
estados, pero también es verdad que la gente ya no tiene muchas esperanzas.
Y yo no digo que no hay
problemas de parte de Israel, pero el mayor culpable es Hamas, que no quiere
paz, tira misiles, hace túneles para matar gente inocente en jardines de
infantes, en colegios. A la gente que vive afuera de Israel, siempre le
interesa hablar de Israel, pero entre Israel y hamas hay años luz..Acá es una
democracia, acá la gente no está apoyando matar civiles, acá si la gente
pensara que se mata civiles a propósito habría una crítica muy importante, hay
medios de comunicación, hay una Corte Suprema…
P: Volvamos a los niños
que atendés acá…¿Quién paga por su tratamiento?
R: La verdad es que no sé
detalles..Pero a nosotros no nos importa..
P: ¿Querés decir que si
no hay algo cubierto igual los atienden?
R: Si, exactamente. Hubo
casos que los cubrimos igual nosotros.
P: ¿Cómo funciona en la
práctica?
R: El hospital de Gaza, Al-Shifa,
manda una carta pidiendo para internar a los chicos, se firma la autorización,
pasan por el puesto de Erez que conecta Gaza con Israel, ahí está la Cruz Roja,
pasan los chicos y llegan con los padres a nuestro hospital con los permisos.
Se hace el tratamiento, vuelven a Gaza, si tienen que volver al hospital
vuelven. En las últimas semanas hubo chicos que no volvieron a seguir el
tratamiento porque Hamas no les dio permiso.
P: Deja a esos niños en
una situación muy problemática..
R: Por supuesto.
Necesitan tratamientos crónicos, muy caros, y lamentablemente el hospital
Al-Shifa no tiene los recursos. Si en vez de invertir dinero en túneles o
misiles se hubiese trabajado en mejorar, la gente de Palestina estaría mucho
mejor. Vos sos periodista y sabés mejor que yo: si los palestinos dieran
mensajes de querer la paz, de mejorar la vida en Gaza, el bloqueo se habría
cortado. El bloqueo es por las armas, por los misiles, es verdad, igual compran
misiles y tienen armas cada vez mejores. Pero hay que ver por qué hay un
bloqueo.
P: ¿Qué sentís vos, que
tratás a los niños palestinos de Gaza, cuando oís que hay quienes también en
América Latina dicen que Israel está cometiendo un genocidio en Gaza?
R: Mucha bronca por la
irresponsabilidad, la ignorancia de la gente, está incluido el antisemitismo,
de la izquierda que no es izquierda, porque los máximos grupos de izquierda de
Latinoamérica apoyan a Irán, a Hamás, a Hezbolá, que son grupos de derecha, no
democráticos, no socialistas. Ellos tendrían que hacer también una autocrítica.
¿De qué genocidio me
están hablando? ¡Si los médicos tratan a los chicos palestinos igual que a los
israelíes!
P: ¿Cómo es la relación
de ustedes con los colegas palestinos en Al-Shifa? Recordemos que se dice que
en el sótano del hospital se esconden los líderes máximos de Hamas..
R: Es lo mismo de la
hipocresía que te decía antes. La hipocresía de hablar de que siempre es Israel
el culpable y no decir la verdad. Los mismos profesionales del hospital allá
podrían, así como yo critico a veces a mi gobierno, criticar a su gobierno por
esconderse adentro de los hospitales, por tirar misiles desde lugares públicos
como hospitales y colegios. Da bronca tratar de explicar al mundo qué es lo que
está ocurriendo, si en el mundo se dijera la verdad habría una crítica muy
fuerte contra Hamás y quizás esto no pasaría cada dos o tres años.
P: ¿Cómo es la relación
profesional con los colegas de Al-Shifa?
R: No tenemos mucha
relación, los que más tienen quizás son las personas de oncología. Nosotros en
emergencia, recibimos a los chicos, tenemos relación muy buena con los padres y
con los chicos. No se habla de política, los padres vienen, los atendemos como
a cualquier chico, están en la cama con otros chicos también sin ningún problema

P: ¿No surge nunca el
hecho de que es medio surrealista esta situación? Aunque no hablen directamente
de política la situación nos envuelve a todos, ¿surge en algo?
R: No, yo lo único que le
pregunté a un padre , cuando empezó la guerra, es: «¿qué hacemos ahora?,
¿otra vez?», y el padre me contestó: «Alá va a arreglarlo». Le
hice un chiste: «Si seguimos esperando todo de arriba no vamos a estar ni
vos ni yo», y se rió.
P: ¿Se da alguna relación
entres los padres de los chicos palestinos y los israelíes que están
internados?
R: Yo creo que sí hay
alguna relación, lo he visto, no hay ningún problema, nunca hubo un problema.
Los he visto conversando..
P: ¿Qué te inspira cuando
los ves a los chicos de Gaza aquí internados?
R: Primero , me da
alegría poder ayudarlos. Pero también me da tristeza pensar que la gente quiere
vivir en paz y que en Gaza están gobernados por Hamas, que sólo busca
destrucción. Yo soy de la idea que Israel tiene que tratar la vía diplomática
hasta las últimas consecuencias. Y eso es responsabilidad de mi gobierno, tiene
que ir al mundo a decirle que quiere optar por la vía diplomática, tiene que
haber también un cambio en nuestra mentalidad.
P: Pero en esta guerra no
había otra al parecer..
R: No había otra, es
cierto, pero por otro lado siento que no se hizo lo suficiente para poder
hablar con Abu Mazen, de la Autoridad Palestina..Quizás no es lo mejor que hay
para hacer la paz, pero es de lo mejor que tenía el pueblo palestino.
P: ¿Conocés a mucha gente
de la zona aledaña a Gaza, el blanco principal de los cohetes?
R: Si, mi propia hermana
vive en el sur, en Ashdod..Sufrió mucho con todo esto.
Y te diré que mi mujer
sufrió mucho acá en Tel Aviv. Es la típica israelí que no le interesa la
política, simplemente quiere que haya paz, que los palestinos tengan un país,
que no nos molesten, que ella pueda llevar a los chicos al jardín sin
problemas. Ella estuvo muy, muy, estresada con todo esto. Y eso que fue en Tel
Aviv, que caían uno o dos misiles por día. Eso fue bastante grave.
P: ¿Cómo es en una casa
con tres chicos cuando suena la alarma?
R: Yo a veces no estaba,
porque estaba en el hospital. Ella estaba muy nerviosa porque estaba en el
departamento de Tel Aviv, que son edificios viejos que no tiene el cuarto
seguro. Entonces tenía que bajar rápido al sótano con los tres chiquitos,
correr, se ponía muy nerviosa, tenía miedo de dormirse mientras yo no estaba en
casa. Eso para ella muy traumático.
P: ¿Y cómo era el
ambiente acá en el hospital? ¿Me podés describir la dinámica que empieza cuando
empieza a sonar la alarma?
R: Tenemos que sacar a
todos los chicos, a todos, judíos y árabes, y pasamos a la habitación que está
detrás de la emergencia con las camas y con todo. Hubo muchas veces que tuvimos
que sacar chicos a los que les estábamos haciendo tratamientos muy importantes,
tuvimos que parar el tratamiento y sacarlos. Tuvimos un caso en el que le
estábamos haciendo resucitación a un chico y nos quedamos en la emergencia, no
salimos.
P: Qué situación….
R: Es muy difícil, la
gente tiene que entender que también acá la gente sufre mucho.
P: ¿Qué relación personal
se desarrolla con los padres, con los niños? ¿Qué sentís por ellos como
pacientes?
R: Me da lástima, primero
por las enfermedades que tienen, que son muy graves. Después los padres la
verdad que se comportan muy bien en el hospital, nunca hubo ningún problema,
son gente humilde, culta, muy sencilla. Me da lástima que no pueda haber un
mejor futuro para ellos.
P: ¿Te parece que ustedes
logran tocar corazones?
R: Yo creo que eso
mejora, porque nos conocen, nos ven, y quizás cuando vuelvan a la casa puedan
contar cómo los tratamos.