“Puede haber terroristas ocultos en Uruguay; aquí nadie los busca”

02/Oct/2014

El País, AVI STAROSELSKY

“Puede haber terroristas ocultos en Uruguay; aquí nadie los busca”

Ayer, en una conferencia
auspiciada por la Embajada de Israel, el especialista se refirió a los riesgos
de la región de sufrir ataques terroristas. “Uruguay puede ser un blanco
terrorista. Acá hay cosas atractivas: puentes, puertos, aeropuertos y
movimientos de camiones y mercancías”, señaló.
—¿Los países de esta
región son un blanco fácil para el terrorismo?
—En lugares que tienen
fronteras terrestres largas y grandes, cualquiera puede entrar. Si cualquiera
puede entrar y hay interés, entonces el terrorismo tiene posibilidades de
crecimiento.
—¿Y en Uruguay puede
haber terroristas escondidos?
—Indudablemente, porque
aquí no los busca nadie. El terrorista va a buscar lugares donde él pueda
dormitar, esconderse, prepararse, organizarse y gestionar terrorismo. Creer que
no va a pasar (un acto terrorista) es el primer error que comete alguien que no
sabe de seguridad o tiene que dedicarse a otra cosa.
—¿Uruguay puede ser un
blanco del terrorismo?
—Por supuesto. No hay
donde no ser un blanco. Acá hay cosas atractivas: puentes, puertos, aeropuertos
y movimientos de camiones y mercancías. El país está inserto entre dos
potencias grandes.
—¿Puede ser posible un
atentado a un dignatario extranjero en Uruguay?
—¿Qué necesita alguien
para atacar a un dignatario o cometer un ilícito o un acto terrorista?
Necesita, por ejemplo, un lugar para esconderse. ¿En este sector del mundo hay
lugar para esconderse? También necesita transportarse mediante autos robados,
comprar armas en el mercado negro, fabricar una bomba mediante una fórmula
publicada en Internet y cruzar rápidamente las fronteras. Hay todo eso. Lo que
falta es la intención. No digo que Uruguay pueda ser un lugar fácil. Digo que
no hay lugar que sea absolutamente difícil concretar un acto terrorista.
—¿Observa
vulnerabilidades en el aeropuerto de Carrasco?
—Los aeropuertos son lo
que vemos al llegar al país. Me pregunto si hay otros aeropuertos más chicos
que no se toman en cuenta. Una avioneta Cesna carretea en un camino de 100
metros. Puede bajar o subir su mercadería mala o buena. ¿Hay posibilidades de
aterrizar en varios lugares? Vengo asiduamente a Uruguay. Sí veo un servicio de
seguridad bueno y mejorado en Uruguay. También veo controles de la Fuerza
Aérea. No sé dónde están los hangares y las valijas. El malo no busca los
lugares por donde va el turista.
—¿El puerto de Montevideo
también puede un blanco de un terrorista?
—Todo lugar que pueda
cortar la cadena de suministros o que tenga que ver con algo sensible para la
seguridad nacional de un país, indudablemente puede ser un objetivo de actos
vandálicos o actos terroristas. Puertos y aeropuertos son lugares sensibles
desde el punto de vista estratégico. Lo mismo ocurre con torres de
comunicación, torres de electricidad y suministros de agua potable. Todos los
lugares que son estratégicos de interés nacional tienen que tener un nivel de
protección mucho más elevados que otros.
—¿Cuáles son los riesgos
de terrorismo para la región?
—Desde las Torres Gemelas
o los atentados en España, el mundo ha cambiado. Hay un antes y un después. Las
doctrinas, los conceptos de seguridad y la planificación para la seguridad y
las redes de suministro han cambiado de acuerdo a lo que hoy se exige. Hay
inversiones increíbles en seguridad. No todas son apuntaladas. Y no todas dan
resultado. Mi país, Israel, durante muchos años no se preparó en materia de
seguridad porque estábamos buscando una solución a algo eventual como la
voladura de las Torres Gemelas. Nosotros vivimos esa realidad todo el tiempo.
Como es parte de nosotros, vivir con seguridad y vivir con sistemas de
seguridad alrededor, no es ni más ni menos que vivir con sentido común.
—¿Cómo explica ese concepto
con extremistas con bombas alrededor de sus cinturas?
—Usar el sentido común no
requiere grandes inversiones ni grandes planificaciones. Por ejemplo, si todos
manejáramos sin beber obviamente que habrían menos accidentes. Eso es sentido
común. No hace falta dinero. Hace falta tener un poco de cordura. En zonas
peligrosas, como una villa miseria en Buenos Aires, una favela de Rio de
Janeiro o un asentamiento humano de Tegucigalpa (Honduras), no se puede sacar
un smarthpone a las tres de la mañana. Eso es no tener sentido común. Muchas de
las cosas de seguridad tienen que ver con el sentido común. Si éste se utiliza,
se evitan gastos. Eso es lo que hace Israel. En todas las fronteras de Israel y
lugares lejanos donde hay comunidades judías hay riesgos de seguridad. Como no
tenemos enorme cantidad de recursos humanos, hemos podido desarrollar mucha
tecnología para proteger a nuestra gente.
—¿Se refiere a satélites
y operaciones de inteligencia a distancia?
—Exacto. Las variedades
en tecnologías dependen de dónde estamos enfocando: mar, tierra y aire, por
dónde pueden entrarnos, por dónde nosotros tenemos que evitar que ingresen. El
concepto israelí de seguridad señala que no hay que esperar al delincuente que
viene a tu casa para defenderte, sino que captura al terrorista o al
delincuente cuando está planeando el atentado. Cuando está en su casa. Y, por
supuesto, transferir el riesgo hacia otro sector.
—La tecnología en
seguridad también sirve para cubrir las fallas humanas.
—Sí. Un ser humano que dice
que hace guardias de noche es un mentiroso. Duerme el soldado, el policía y el
civil que hace guardias. Además, a la tecnología no la pueden sobornar. Las
cámaras trabajan 24 horas y los 365 días al año. No tienen aguinaldo, no hacen
huelga ni cobran horas extras. Las cámaras funcionan. Los errores que cometen
países y sociedades es creer que las cámaras son una inversión para una sola
vez y se acabó. Las cámaras precisan mantenimiento. Lo mismo ocurre con un
montón de artefactos de seguridad. Sin la tecnología es muy difícil tener
seguridad.