Cuesta encontrarse con la
pantalla en blanco cuando hay que expresar que un sueño imposible, un milagro
se hará realidad. Cuesta explicar en
pocas palabras cuando hay tanto para compartir ¿por dónde empezar?
Se viene gestando y
armando desde hace 2 años y medio con tanta lucha, con tantas montañas de
contratiempos que parecían el Everest.
Inclusive ya hace unos 10 años nació el sueño.
Amar una misión y una institución
como la amamos y ver que ese destino cruel que tenía vaticinado -como tantas
instituciones de sobrevivientes del mundo- tarde o temprano cerrar sus puertas,
se revierte y que en que en realidad está creciendo, sacudiendo a hijos, nietos y amigos de esta hermosa causa y que
va a con ponerse fuerte y ramificarse dando flores y frutos… es impresionante.
Todo esto a través de un proyecto maravilloso que tiene como objetivo
fundamental la educación y la memoria teniendo como eje principal a la Shoá. Esperamos
que sea el orgullo de los sobrevivientes, los que están y los que no están más
físicamente.
Me estoy refiriendo a la
inauguración de la primera Biblioteca especializada de Shoá de Uruguay. Se
llamará Simón Wiesenthal. Se inaugurará
el martes 16 de setiembre a las 19.30 hs en el tercer piso de la Kehilá,
Canelones 1084. Es un hito histórico, algo inédito en Uruguay, con apoyos
internacionales, locales implicando empresas y familias o habría sido
imposible. Tendrá también algunos materiales de otros genocidios. Y la inmensa mayoría está en español Son los mejores libros y películas que
puedan conseguirse de los cuales sólo un 10%
están en internet. Por supuesto no sólo en librerías de Uruguay,
Argentina, España, Yad Vashem en Israel y lo que el mundo pueda ofrecer en
español. Y estamos muy agradecidos. Y lo logramos y seguimos construyéndola. Es
una fuente de inspiración para quien piense que si no se empieza con dinero
nada se puede hacer. Todo el acervo estará en internet y se tendrá acceso a través
del sitio web que se lanzará también el mismo día.
Una de las enseñanzas es
que hay que soñar siempre y estar en movimiento hasta lograr el objetivo a
pesar de todos los contratiempos, aunque parezca una misión imposible.
Sin un buen equipo humano
que se complemente no hay nada.
Sin sacrificio no hay
nada.
Sin corazón no hay nada.
Agradecimientos en los
comienzos del sueño Psic. Elena Turim,
Prof. Adela Mlodzieniec, Lic. Rafael (Rufo) Winter, Ing. Luis Lieberman.
Agradecimientos actuales Claims Conference (USA) Fondo Canadá (concursamos y
ganamos la máxima adjudicación) Embajada de Alemania, Flia Jakter, Universidad
Ort, Ing. Alejandro Landman. Discount Bank, Guena Rubin y flia, Familia Kaplan
y otros benefactores que desean permanecer en el anonimato. Por supuesto nada
sería posible sin la incansable labor de toda la Comisión Directiva del Centro
Recordatorio del Holocausto.