Fortalecido por el nuevo
contexto regional y por el apoyo del presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi,
el líder de la AP alzó los tonos en su confrontación con Hamás.
«No aceptaremos una asociación
con Hamás si la situación se mantiene como hasta ahora en Gaza», afirmó Abbás
luego de participar de una reunión de la Liga Árabe en El Cairo.
«Si Hamás no quiere una
sola autoridad, ley y arma, no vamos a aceptar cooperar con ellos. En Gaza hay
un Gobierno en la sombra formado por 27 viceministros mientras el ejecutivo de
unidad no puede hacer nada en el terreno», denunció.
«No mantendremos
conversaciones con Hamás si no cumple nuestras demandas. La cooperación depende
de que el armamento esté sólo bajo la autoridad del Estado palestino», aseveró.
Abbás consideró que Hamás
tiene su responsabilidad en el reciente conflicto bélico con Israel que tanto
castigó a la Gaza recordando el secuestro y asesinato de tres jóvenes en
Cisjordania y el posterior lanzamiento masivo de misiles antes del inicio de la
ofensiva aérea israelí.
Según él, el brazo armado
de Hamás, las brigadas Izz a-Dín al-Qassam, es el responsable del asesinato de
cerca de 120 palestinos acusados entre otros cargos de colaboracionistas con
Israel durante el operativo.
Abbás reiteró su crítica
al liderazgo de Hamás por no haber aceptado la propuesta de tregua egipcia una
semana después de iniciarse la escalada de violencia que derivó en la incursión
terrestre.
Hamás, por su parte,
acusó a las fuerzas de seguridad de la AP de haber incrementado en las últimas
semanas el número de detenciones de sus miembros militantes en Cisjordania y
respondió a Abbás afirmando que sus comentarios contra nuestro movimiento y la
resistencia son injustificados».
El portavoz de la
organización terrorista palestina, Sami Abu Zuhri, pidió «darle una oportunidad
al diálogo entre los dos grupos, renunciando a las discusiones a través de los
medios de comunicación».
«En lugar de intercambiar
acusaciones y fomentar la división, debemos unirnos bajo una misma estrategia y
objetivo», señaló el líder político de Hamás, Khaled Mashal, exiliado en Qatar.
Luego del secuestro y
asesinato de los tres jóvenes israelíes en Cisjordania, Abbás condenó duramente
el atentado, destacó en Arabia Saudita que «ajustaremos cuentas con los
culpables» y se negó a pagar los sueldos de 44.000 funcionarios de Hamás en
Gaza.
Las duras discrepancias
pueden acabar afectando la composición de la delegación palestina a El Cairo
donde este mes debe negociar la tregua permanente con Israel.