El drama de las mujeres en Irak y Siria, otra atrocidad de Estado Islámico

04/Sep/2014

La Nación

El drama de las mujeres en Irak y Siria, otra atrocidad de Estado Islámico

Mirze
Ezdin no sabe qué ha sido de 45 mujeres y niños de su familia. Fueron
secuestrados a principios de agosto por miembros de Estado Islámico (EI) en la
aldea de Qiniyeh, en la región de Sinjar, en el norte de Irak.

«Recibimos
noticias de algunas de ellas, pero otras están desaparecidas y no sabemos si
están vivas o muertas», les contó recientemente a investigadores de la organización
de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional en la zona.

A Ezdin,
abogado de profesión, le costaba retener las lágrimas al hablar de sus seres
queridos, que no lograron escapar de la violencia que acompaña el avance de los
militantes en el norte de Irak.

Amnistía
acusó al EI de llevar a cabo una limpieza étnica de proporciones
«históricas» contra las minorías religiosas en la provincia de
Nínive, en un informe publicado esta semana.

«QUIZÁS
MILES»

Las
mujeres de la familia de Ezdin son sólo una parte de las víctimas yazidíes del
Estado Islámico, entre las que hay también cristianos, turcomanos y chiítas.

Aunque no
es fácil obtener información sobre el terreno, la organización de derechos
humanos estima que «centenares, quizás miles» de mujeres y niños
están en manos de EI. Algunas han logrado contactar con sus familiares y éstos
han transmitido los relatos de violaciones y abusos sexuales a los
investigadores.

Tras ser
secuestradas a principios de agosto en aldeas situadas al sur del Monte Sinjar,
donde residentes armados se enfrentaron con el EI, están retenidas en distintos
lugares de Mosul y Tal Afar, al noroeste de Irak.

Su
situación es desesperada. Hay acusaciones de que las adolescentes y las mujeres
jóvenes son sometidas a violaciones o matrimonios forzados con los
combatientes. Otras son vendidas como esclavas.

«Hemos
recibido informes de la ejecución de mujeres y otros informes no verificados
que indican que cientos de mujeres y niñas han sido secuestradas. Muchas de las
adolescentes han sido asaltadas sexualmente y las mujeres han sido entregadas o
vendidas a combatientes de EI como malak yamiin o esclavas», dijo la
relatora especial sobre violencia contra la mujer de Naciones Unidas, Rashida
Manjoo.

El
Observatorio Sirio de Derechos Humanos, una ONG con sede en Reino Unido,
confirmó que al menos 27 mujeres yazidíes fueron vendidas por un total de
US$1000 a los combatientes del Estado Islámico.

Según la
organización, algunos sirios y kurdos intentaron comprarlas para liberarlas,
pero los secuestradores sólo aceptaron venderlas a los yihadistas.

INVESTIGACIONES

La
magnitud de los crímenes de EI ha llevado al Consejo de Derechos Humanos de la
ONU a enviar una misión de emergencia a investigar las acciones de los yihadistas.
La organización Human Rights Watch está intentando confirmar las informaciones
sobre el terreno.

«Hay
informes de que más de mil mujeres yazidíes han sido secuestradas en las
últimas dos semanas», le explicó a BBC Mundo Rothna Begum, investigadora
de derechos de la mujer en Oriente Medio y el norte de África. La ONG Human
Rights Watch cree que algunas están retenidas en un centro deportivo en la zona
oeste de Mosul y otras en una escuela de Tal Afar.

«Muchas
mujeres desaparecieron en la zona de Mosul, en la provincia de Nínive tomada
por EI», le explicó a BBC Mundo Sami Ramadani, profesor iraquí de
sociología en la London Metropolitan University.

Según
Ramadani, algunos combatientes afirman que los matrimonios forzados son
«temporales». «Necesitan una justificación para lo que
hacen», explica el profesor. Los milicianos recurren a «fuentes
religiosas no probadas» para justificar sus actos.

«Todos
los líderes religiosos se oponen a este tipo de acciones, incluidos los
wahabíes», dice Ramadani. La doctrina wahabí es una interpretación del
islam suní, común entre los grupos islamistas violentos, seguida por Qatar y
Arabia Saudí, dos países a los que se les ha acusado de financiar al Estado
Islámico.

Los
abusos contra las mujeres, sin embargo, no llegaron a la zona con el avance de
los radicales islámicos.

«Desde
la invasión de Irak y el caos consiguiente, hay prostitución, matrimonios
forzados y tráfico de mujeres jóvenes», le recordó a BBC Mundo Nadje
Al-Ali, profesora de Estudios de Género en la Escuela de Estudios Orientales y
Africanos (SOAS) de Londres.

SIRIA

Aunque la
situación en el norte de Irak es difícil de verificar, sí han trascendido
detalles sobre las condiciones de vida de las mujeres bajo mandato del EI en
las partes que controla en Siria.

«La
situación de las mujeres se ha deteriorado mucho», explicó Ramadani. Human
Rights Watch ha documentado que las mujeres no pueden aparecer en público si no
las acompaña un hombre de la familia en lugares como Raqqa, la ciudad donde
Estado Islámico ha establecido la base de su «califato» y donde su
aplicación intransigente de la sharia (ley islámica) está más establecida.

También
las obligan a cubrirse totalmente el cuerpo y el rostro», le dijo a BBC
Mundo el experto iraquí. Refugiados de las ciudades de Idlib, Tel Abyad y Tel
Aran denunciaron que el EI y milicias extremistas como el Frente al Nusra les
prohíben a las mujeres trabajar fuera de casa.

Informaciones
del Observatorio Sirio de Derechos Humanos y medios de comunicación
internacionales indican también que, en escuelas en la región de Idlib, Estado
Islámico obliga a las niñas a vestir según los códigos del Islam más estricto y
presionan a las autoridades para separar a niños y niñas en las aulas.

«Con
la apertura del curso escolar ahora en Irak, veremos con más claridad cómo
aplican su ley», dijo Ramadani.