Qatar es un promotor
dialécticamente contradictorio: sostiene el terrorismo de Hamas, siendo uno de
los países más ricos del Levante. Es el país de mayor PBI del mundo per cápita.
Pero no solo financia a Hamas, hay en su haber otros grupos terroristas. Aunque
no hay comprobaciones certeras, se supone que al grupo ASIS, que intenta formar
el “Califato Islámico” entre Siria e Irak, fue financiado a la vez por ellos.
Hamas, que se radicalizó
en la franja de Gaza, ya lanzó contra Israel más de 4.200 cohetes, con la
finalidad terrorista de causar bajas civiles. Debido a su método etnocentrista,
los herejes judíos o israelíes son blanco de sus creencias para hacerlos
desaparecer de acuerdo a su carta de principios y actitudes claramente vistas
en este conflicto. Es claro que etimológicamente esto es genocidio pero no
tienen fuerza para hacerlo; sí, el peligro está en lo que representan.
Es una ideología que
atenta directamente contra los derechos humanos (en este caso el pueblo
hebreo), puesto que no es daño colateral, sino una medida planificación
genocida étnica-religiosa-política. De acuerdo a lo aceptado formalmente por
Amnistía Internacional.
Qatar prohibió a Hamas
aceptar en primera instancia el acuerdo con Egipto de fecha del 17/8/2014. Que
recién pudo concretarse.
¿Qué fuerza tiene Qatar
para presionar con tanta firmeza a Hamas?
Recordemos que Hamas se
alejó de Siria por apoyar a rebeldes Sunitas contra Assad, presidente Chiita
(alawita), lo que acarreó el alejamiento de su sede de Damasco ubicándose en Qatar.
Por esas mismas
circunstancias, Irán, solidario con el dictador sirio Bashar al-Assad, retiró
el apoyo a Hamas.
Egipto, alejados los
Hermanos Musulmanes, hoy proscritos y fuera del gobierno, se enemistó con
Hamas.
Es decir Hamas queda solo
y Qatar es casi el único que lo apoya y financia. No hay guerras ni
subsistencia si no son apoyados los integristas islámicos de la Franja por
alguien poderoso.
El poder del Jeque Hamad
al Zani de Qatar comienza entonces a tener mayor poder de decisión que el
propio Khaled Meshaal de Hamas y de la Yiihiad Islámica, (grupo terrorista
paralelo a Hamas).
Pero la complejidad de
las estrategias y hechos nos asombra:
En 1995 el jeque Hamad al
Zani se convirtió en emir de Qatar después de deponer a su propio padre, Jalifa
bin Hamad al Zani. Qatar usa explícitamente la ley Wahhabi como la base de su
gobierno y la gran mayoría de sus ciudadanos siguen esta específica doctrina
islámica.
Muhammad ibn
Abd-al-Wahhab fundó el Wahhabismo, una versión puritana del Islam que hace una
interpretación literal del Corán y la Sunnah, no habiendo en su constitución
aceptación a partidos políticos.
Sus grandes riquezas son
defendidas con una estrategia clara: “dividir a sus vecinos para no tentarlos
en su contra”. Para ello genera grupos terroristas diferentes, que se
neutralizan entre sí. Este pequeño y millonario país en donde no se cobra
ningún impuesto o recaudación del Estado es adverso al poder de Irán.
Supuestamente apoyó a
ISIS para neutralizar a Siria, Irán e Irak.
Estrategia que le permite
a EEUU no intervenir, ya que hay equilibrios entre sectores integristas en
puja, pura coincidencia.
Lo increíble es que
recientemente Qatar compró 11.000 millones de dólares en armamento a EEUU, país
con el cual no solo mantiene excelentes relaciones, sino que además permitió
concentrar las bases militares norteamericanas más importantes de la región.
Eso significa “seguridad a Qatar” y cuidándole sus riquezas se asegura el
suministro a su país, EEUU.
Los ejércitos de Qatar no
son regulares, son grupos terroristas que los crea y maneja a sus intereses.
¿Será que en ese juego EEUU también es aliado de Qatar o viceversa?
¿Será que mientras Israel
es atacado por Hamas, dependiente de las finanzas y humor del jeque Hamad al
Zani de Qatar, EEUU, aliado tanto de Israel, como de Qatar plantea estrategias
a dos puntas?
A propósito de ello nos
resulta también contradictoria la relación de Israel-Turquía. Desde México
Esthar Sadhot nos comenta que en este año y en forma gradual anualmente
Israel-Turquía tienen cada vez mayor comercio entre sí. Parecería que Erogán
tiene un discurso para la tribuna y un teatro práctico diferente con respecto a
Israel. (6to país en temas comerciales)
Este panorama nos permite
ver una realidad paralela de mensajes: uno para los espectadores y otro, en su
accionar.
Sin embargo el propio
Israel comienza a preguntarse (seguramente a posteriori del conflicto con
Hamas): ¿cómo sacarnos a Cisjordania y Gaza de nuestra jurisdicción? ¿Qué
hacemos con los otros palestinos de Judea y Samaria (Cisjordania)? La seguridad
siempre es relativa. ¿No podremos pensar en un Israel con un ejército de
defensa tanto o más fuerte que el actual y un Estado Palestino junto a
nosotros? ¡Esa opción estratégica no nos dará más tolerancia y paz!
Maquiavelo decía que en
estrategia “puedes darle miedo a tu vecino, pero no hagas que te odien”.
Debemos reflexionar, ni
el propio aliado, EEUU, nos es fiel. A nuestro “superman”, se le escapó un niño
de 4 años miembro de un Kibutz y perdió 20 puntos de la encuesta.
Creo que debemos cambiar
la estrategia por una más inteligente donde los integristas islámicos no nos
lleven a estrategias bélicas, y tampoco nuestros fundamentalistas.
Por dos pueblos, dos
Estados.
Qatar y nubosas estrategias
01/Sep/2014
La República, Mauricio Zieleniec, director del Mensuario “Identidad”