Grupo israelí propone proyecto nacional de cannabis medicinal

14/Ago/2014

El Observador

Grupo israelí propone proyecto nacional de cannabis medicinal

Mostraron experiencia de
su país al director de la Junta de DrogasEl grupo israelí Saxogade
Group, liderado por Boaz Wachtel, Avner Barak y Yehuda Baruch, llegó a Uruguay
esta semana con el objetivo de plantearle a la administración de José Mujica la
instalación de un programa nacional de cannabis medicinal.
Wachtel y Barak se
reunieron el lunes con el director de la Junta Nacional de Drogas, Julio
Calzada, para mostrarle su experiencia en Israel plantando cannabis destinado
únicamente para fines médicos, y expresar su interés en desarrollar un proyecto
de características similares en Uruguay. El cannabis con fines medicinales se
utiliza en el tratamiento de patologías tales como cáncer, problemas degenerativos,
esclerosis múltiple, alzhéimer, entre otros.
Si bien Uruguay legalizó
la producción y venta de cannabis con fines recreativos y la ley ya fue
reglamentada, lo correspondiente al uso del cannabis en tratamientos médicos
aún carece de reglamentación. El gobierno ya anunció su intención de trabajar
en una reglamentación específica sobre este tema.
En diálogo con El
Observador, Boaz Wachtel calificó lo hecho por Uruguay en materia legislativa
respecto al cannabis como “una obra de arte”, y destacó que la regulación es
una forma de “eliminar el mercado negro”.
Los dos técnicos
israelíes le informaron a la Junta Nacional de Drogas en qué consiste su
producción de cannabis en Israel, que se enmarca en un programa nacional para
el uso de marihuana medicinal que es controlado por el gobierno, quien fijó –al
igual que se hará en Uruguay– el costo que tiene el cannabis para el
consumidor.
En Israel, los 14 mil
pacientes que consumen cannabis solo acceden mediante prescripción médica. “Las
personas que no están en el programa se tratan comprando en el mercado negro, y
cuando ven que les funciona, van al doctor y le dicen que les está funcionando
para ellos y quieren probar. A veces los doctores están de acuerdo, a veces no,
pero los pacientes solo pueden acceder por esta vía”, apuntó Wachtel.
Por cada paciente que
consume el producto, el gobierno paga US$ 100 por mes, sin importar la cantidad
que consuma.
Barak es uno de los ocho
propietarios de granjas en Israel que están autorizados mediante licencia por
el gobierno israelí para plantar cannabis con fines medicinales. Cuando el
programa comenzó, eran 20 los propietarios de estos predios, pero la condición
para tener una de estas licencias que puso el gobierno fue que durante dos
años, todo lo que se produjera se entregara gratis. “Como cuesta mucho dinero
sostener esta producción, 12 productores abandonaron porque no pudieron
sostenerse financieramente”, relató a El Observador Barak, quien actualmente le
vende cannabis a 1.000 personas.
Cada paciente en Israel
solo está autorizado a comprar a un productor que se le designa, y este recibe
US$ 100 por el paciente, sin importar si consume 10 gramos o 100 gramos de
marihuana al mes. Esta es una de las principales críticas que los productores
con licencia en Israel tienen respecto a su sistema, ya que pretenden que el
gobierno pague por gramos consumidos.
Estricto control de las
granjas
En Israel, el consumo de
cannabis medicinal no está legalizado. Sin embargo, el gobierno realiza un
estricto control de las granjas en donde se planta y se realiza la producción.
En los predios estatales, custodiados por militares israelíes, solo se puede
plantar el tipo de cannabis que se fija de antemano con el visto bueno de las
autoridades nacionales. “Plantamos varios tipos de cannabis para diferentes
síntomas o enfermedades”, dijo Avner Barak.