Países islámicos denuncian persecución de cristianos en Mosul

24/Jul/2014

Zenit

Países islámicos denuncian persecución de cristianos en Mosul

Los obispos iraquí­es
hacen un llamamiento para que se realicen acciones concretas»El desplazamiento
de los cristianos de Mosul es un crimen intolerable. Las atrocidades cometidas
y las prácticas que se llevan a cabo no tienen nada que ver con el Islam, ni
con sus principios de tolerancia y convivencia». La Organización de la
Cooperación Islámica (OCI) ha denunciado en estos términos la violencia de los
insurgentes sunnitas del Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIL) que han
tomaron el control de Mosul, en Irak, el mes pasado.
El secretario general de
la OCI, el saudita Iyad Madani, manifestó la disponibilidad de la organización
para «proporcionar la ayuda humanitaria necesaria a las personas
desplazadas, en espera de que puedan regresar a casa». Lo ha hecho a
través de un comunicado, recogido por la agencia Misna, difundido por el grupo
que comprende a 57 países musulmanes.
El grupo radical ISIL
creó un califato en el norte de Irak y al este de Siria y desde hace dos
semanas advirtierte que los cristianos de Mosul «deben convertirse al
Islam y pagar una tasa especial». Si no lo hacen corren peligro de sufrir
«la pena capital» y «deben abandonar» la capital de la
provincia de Nínive.
Antes del asalto del
ISIL, la comunidad cristiana de Mosul estaba formada por unas 3.000 personas.
Durante el último mes, por lo menos un tercio de ellos abandonó esa ciudad.
Según las últimas cifras difundidas por la ONU, desde el inicio de la ofensiva de
los combatientes sunnitas, que comenzó el pasado mes de enero, han muerto por
lo menos 5.576 civiles en Irak, 2.400 solo en el mes de junio. Mientras que
11.662 personas han resultado heridas.
Mientras tanto, el
patriarca caldeo Louis Raphael I Sako y todos los obispos caldeos, siro
católicos, siro-ortodoxos y armenios del norte de Irak han difundido un
llamamiento tras su encuentro realizado en Ankawa, suburbio de la capital kurda
Erbil. Así, piden que el gobierno nacional iraquí garantice la «tutela necesaria»
para los cristianos y para las otras minorías del país, den «apoyo
financiero a los desplazados que lo han perdido todo», paguen
«inmediatamente» los salarios de los funcionarios, indemnicen a los
que han sufrido pérdidas materiales y aseguren alojamiento y continuidad en la
prestación de servicios sociales y escolares para las familias que tendrán que
pasar mucho tiempo lejos de sus casas.
El llamamiento, publicado
hoy por la agencia Fides, se dirige en primer lugar al Primer Ministro y al
gobierno nacional. Del mismo modo, los obispos iraquíes invitan a «las
personas de conciencia en Irak y en todo el mundo» a hacer presión sobre
los militantes para que se detenga «la destrucción de las iglesias y de
los monasterios, de los manuscritos, de las reliquias y de toda la herencia
cristiana, patrimonio iraquí e internacional inestimable». Por otro lado
aclaran que «lo que se ha dicho sobre un acuerdo entre los militantes y el
clero es falso», y afirman que «un crimen es un crimen y no puede ser
negado o justificado. Esperamos acciones concretas para tranquilizar a nuestro
pueblo, y no solo comunicados de prensa de denuncia y de condena».
Además, los obispos del
norte de Irak expresan su aprecio a la región autónoma del Kurdistán iraquí,
por su disponibilidad para acoger a las familias desplazadas. De este modo, los
prelados proponen la creación de un comité conjunto entre el gobierno regional
y los representantes de nuestro pueblo para ir al encuentro de los sufrimientos
de los refugiados y mejorar sus condiciones.