Durante el final de la
noche del martes (15 de julio), un eco del conflicto palestino-israelí se hizo
oír en una pequeña plaza de San Pablo, en el barrio de Higienópolis, en el cual
se concentra buena parte de la comunidad judía de la ciudad. No escojo la
palabra “eco” porque sí: reflejaba la original, con toda su carga de
mistificación, de inapropiada y, en cierta medida, de violencia. Un grupo de
musulmanes y simpatizantes resolvió organizar una protesta en favor de los
palestinos y claro!, contra la acción israelí en la Franja de Gaza. Saben el
local que escogieron para el acto?
Nada menos que la plaza
Cincuentenario de Israel donde, dígase
de paso, se quemó una bandera de dicho país. La mayoría eran brasileros, con o
sin origen árabe, convertidos al islamismo. Y allí estaban, obviamente, los
izquierdistas de siempre, que son anti-Israel solo porque alguien todavía más
ignorante que ellos les dice que eso es ser “progresista”. Pero ahora dejo de
lado este detalle particular.
Musulmanes y judíos
conviven en forma harmoniosa en Brasil. Parece que hay quienes no se conforman
con ello y quieren importar a nuestro país la política de odio. Solo eso puede
explicar el local escogido para la realización del evento.
Las mistificaciones
corrientes de la propaganda palestina que se esparcen por la prensa occidental,
inclusive la nuestra, también estaban presentes. Allí y en todas partes la
deshonestidad intelectual intenta contrastar el único muerto israelí con los
aproximadamente 190 muertos “del otro lado”, como si esa disparidad, por si
misma, indicase quien es el agresor y quien el agredido. En esta cuenta no
entran, por ejemplo, los 1200 misiles que Hamas disparó contra Israel en una
semana, cuya mayoría fueron interceptados por el sistema antimisiles de Israel,
bautizado “Cúpula de Hierro”.
De todas formas, algunos
se escapan y caen, si, del otro lado de la frontera. Hay, ahora, oficialmente,
un muerto y decenas de heridos – Israel, al contrario de Hamas, prefiere no
hacer un griterío con el daño provocado por el enemigo. Hamas está siendo
osado. El lunes, las fuerzas israelíes interceptaron un dron – avión no
tripulado. Israel todavía debe de enfrentar ataques generados por milicias en
Siria y, no podía faltar, Hezbollah que domina el sur del Líbano.
Leí hace poco, que Israel
suspendió el cese al fuego y volvió a atacar
la Franja de Gaza. Esos verbos son complicados. El país acepta una
propuesta de tregua hecha por el Gobierno de Egipto. Hamas, por en tanto, dio
las espaldas y continuó lanzando sus misiles.
En una plaza minúscula de
Higienópolis o en grandes plazas del mundo, es preciso que quede claro que
Israel toma todas las medidas que tiene a su alcance para que no mueran sus
ciudadanos. Para ellos, la pérdida de una vida significa una agresión y una
pequeña derrota. El terrorismo palestino hace justamente lo contrario. Las
milicias tienen como práctica corriente llevar a civiles hacia los objetivos
militares. Hasta tiene como práctica corriente generar mártires.
No está de más recordar.
Sin apoyo interno, hostilizado por la propia población de Gaza, el Hamas acepto
un acuerdo con Fatah, la corriente laica a la que pertenece Mahmoud Abbas,
presidente de la Autoridad Palestina. Días después, tres jóvenes israelíes fueron
secuestrados y asesinados por terroristas. KaledMeshal, el principal líder de
Hamas, que vive en el exilio, negó que su grupo fuese el responsable por el
crimen, pero elogió la acción…En represalia, colonos judíos secuestraron y
mataron a un joven palestino. Los autores de dicho crimen ya están presos. Se
entienden las diferencias?
Tenga usted la opinión
que tenga sobre el conflicto, es preciso que quede claro, de un lado hay un
grupo terrorista que lanza misiles al azar, caigan donde caigan sobre la cabeza
de quien sea. Del otro lado, hay un Estado que se defiende y ataca objetivos
seleccionados, militares, después de previo aviso. O será que Israel debería
devolver la agresión con la misma moneda, lanzando misiles al azar? El país aún
existe porque se sabe defender, y si es preciso atacar.
Ah, sí: una joven fue
presa en la protesta en San Pablo por motivo, al parecer, de una pintada. Las
personas presenten avanzaron sobre la policía, y uno de los agentes habría dado
dos tiros al aire, no se sabe aún con que arma.
No! Yo no recomiendo que
los judíos hagan una marcha en protesta contra los 1200 misiles lanzados por
Hamas en un lugar que sea representativo para los palestinos.
En estas cosas, es
preciso no perder el juicio ni la superioridad moral, cosa que un terrorista
jamás tendrá.
PD: El grupo que protestó
en Higienópolis se auto-titula “Palestina Para Todos”. El conflicto de Israel,
hoy, es con Hamas, que tiene entre sus primeros ítems de su estatuto la
destrucción de Israel. Sería cómico si no fuera tan trágico.
Ecos del conflicto palestino-israelí en San Pablo tiene hasta tiros para arriba! O: las diferencias morales entre Israel y el terrorismo de Hamas.
17/Jul/2014
Revista Veja, Por Reinaldo Azevedo (traducido por Gabriel Korytnicki de Copredi)