Y sí, después de 28 días de una operación de rodilla, la
“Bestia” Luis Suárez volvió y nada menos que contra Inglaterra. Un 19 de junio
muy especial, marcado por los 250 años del nacimiento del Prócer Artigas, por
ser el Día de los Abuelos, y ahora también quedará indeleblemente marcada esta
estupenda victoria contra Inglaterra en la Arena Corinthians de San Pablo, que
nos mantiene en carrera por pasar a la segunda ronda del Mundial Brasil 2014.
Atrás quedó el debut fallido frente a Costa Rica, un día
en el que a Uruguay no le salió absolutamente nada. Para este decisivo partido,
el Maestro Tabárez apeló a Luisito Suárez, recuperado de su lesión, y el Lucho
no falló, ni al técnico ni a todos quienes en él confiábamos.
Nada menos que dos goles en momentos decisivos del
partido (a los 39 minutos de cada tiempo), el primero tras un brillante
contragolpe en el que Lodeiro trasladó la pelota, la cedió a Cavani y éste
lanzó un exquisito pase por elevación para que Luis definiera con un perfecto
cabezazo. El segundo, en el instante más bravo del partido, tras el empate
inglés y cuando el partido se hacía cuesta arriba, tras el saque del arquero
Muslera, le quedó a Suárez que definió con un fuerte tiro.
La emoción embargó a todos los uruguayos, la alegría de
Suárez que no dejó de recordar a su esposa y sus hijos, y a Walter Ferreira, el
mago que logró que su rodilla llegara en perfectas condiciones. Y nosotros
recordamos también la oración que realizó el querido Rufo Winter en Bait Jadash
que seguramente también hizo lo suyo para vivir este momento.
Ahora, a esperar el resultado del partido Italia-Costa
Rica. Y el próximo enfrentamiento con Italia del martes 24. Todo volvió a
depender de nosotros. La fe es lo que sobra. Más teniendo como tenemos al mejor
delantero del mundo.