¡Feliz Día del Abuelo!

19/Jun/2014

CCIU, por Karina Arlin

¡Feliz Día del Abuelo!

Nuestro querido rey Salomón decía: » La corona de los ancianos son
los nietos y la gloria de los hijos son sus padres» proverbio 17.6. Este
proverbio fue escrito hace 3000 años por el rey Salomón conocido por su
sabiduría.
En el Día del Abuelo, conversamos con la psicóloga Fanny Berger, autora
de “Ser abuelos hoy”, el primer libro para abuelos en Latinoamérica.
El 19 de junio, además de celebrar el Natalicio de Artigas,
celebramos el Día del Abuelo. Compartimos una entrevista a la psicóloga Fanny
Berger, autora del libro “Ser abuelo hoy”, en el que describe y reflexiona
sobre la importantísima función que pueden cumplir quienes hayan entrado en la
etapa de abuelez, término con el que la psicóloga designa al nuevo estado de
aquellas personas que ya han pasado por la experiencia de haber sido padres.
P: ¿Por qué decidiste escribir un libro sobre los abuelos?
R: Decidí escribir un libro para abuelos porque hace unos
años que me llaman a pedir hora para una consulta para sus nietos. Siempre
pregunto por los padres y me dicen que los padres no ven problemas y ellos sí.
Por eso en el libro acuñe la frase “cuando los padres no miran y los abuelos
ven”. Es el primer libro para abuelos de Latinoamérica, hay uno en España pero escrito
por un pediatra.
P: ¿Qué es ser abuelo?
R: Es reactivar muchas emociones guardadas dentro de uno. La
abuelez es como un sensor que enciende tres circuitos a la vez: el primer
circuito que se prende es la relación entre el abuelo y su nieto, el segundo
circuito es la relación del abuelo con sus propios hijos, hoy transformados en
padres, y el tercer circuito encendido es el de la relación del abuelo con sus
propios padres. Estos tres circuitos se prenden a la vez y hacen de la abuelez
un periodo de gran sensibilidad y de posibilidad de cerrar asuntos pendientes
que nos quedaron sin resolver. Por ejemplo, el abuelo se arrepiente de algo que
hizo mal o que dejó de hacer y hoy lo puede reparar con acciones frente a sus
nietos, que beneficiarán a todos en la familia. La abuelez es sinónimo de
sabiduría, los abuelos no son viejos, son sabios, maduros, pues tienen la
experiencia que te da la vida de haber educado a sus hijos 20 o 30 años atrás.
Es reactivar emociones escondidas dentro de uno y poder expresarlas y hacer
acciones útiles hacia los nietos.
P: ¿Cuál es el rol del abuelo en la vida de un niño?
R: Los abuelos cumplen dos funciones muy importantes: la
primera es relatar la historia familiar para que su nieto desarrolle el sentido
de pertenencia, «pertenezco a tal familia, soy parte de tal grupo, nación, religión, o pueblo».
El sentido de pertenencia ayuda a que los niños y jóvenes puedan encontrar un
sentido a sus vidas que les dará seguridad.
La segunda función de los abuelos es la transmisión de
valores a través de hechos, de conductas, no de discursos. Los abuelos están en
contacto con sus nietos, niños y adolescentes y pueden, desde el lugar de
autoridad, transmitir valores olvidados que son muy importantes para la vida en
familia y en sociedad, y que su ausencia genera múltiples problemas.
P: ¿Cuál es la importancia del abuelo en la vida del niño?
R: Para los nietos los abuelos
son un manantial de amor y siempre hablan de ellos con mucho afecto. Los hijos
y los nietos pueden aprender mucho de la experiencia de los abuelos. Para los
niños, los abuelos son símbolos vivientes de la tradición y de la
trascendencia. Sostenemos que el nieto y el abuelo juntos pueden hacer frente a
la gran tormenta de falta de valores y de estructura familiar que observamos en
estos días.
P: ¿Hasta dónde los padres deben permitir a los abuelos
opinar sobre la crianza de sus hijos?

R: El punto es que pueden opinar siempre respetando el lugar del padre, no
llevarle la contra, burlarse o criticarlo. Los niños observan el vínculo de sus
abuelos con sus padres. Este vínculo tiene que ser de respeto y valoración del
rol de cada uno, aunque existan distintas opiniones. El punto es cómo y cuándo
opinar.