HENDLER & CIA.
Ana Katz filma la
película «Mi amiga del parque» en el Parque Rodó y el Jardín
Botánico.
Daniel Hendler y su
esposa, la directora Ana Katz, se encuentran en Montevideo rodando la película
Mi amiga del parque, una reflexión profunda sobre la maternidad. El uruguayo
además trabaja en un documental sobre la ley de la marihuana.
Después de la vertiginosa
popularidad que experimentó con Graduados, Daniel Hendler está volviendo poco a
poco a la normalidad. Y se disculpa: «Yo me olvido de esta condición de
ser famoso, por ese motivo a veces no soy tan simpático como a un transeúnte le
gustaría. No me sale siempre tan rápido el convertirme en el personaje conocido
entrañable que te cruzás por la calle».
Sin embargo, el uruguayo
es simpático y cálido en el diálogo aunque se haya ganado fama de paranoico
entre los paparazzi («es un poquito agobiante encontrarte con un fotógrafo
en la puerta de tu casa», confía a El País durante la entrevista que se
realizó en el hotel InterCity).
Considera que Graduados
«fue una buena experiencia» pero en la actualidad prefiere
«hacer cosas más tranquilas» si tiene la posibilidad de elegir. Por
eso aceptó el papel secundario que Ana Katz le ofreció en la película que
comenzó a rodar esta semana en Montevideo, Mi amiga del parque.
En la ficción es el novio
de una de las protagonistas, que se comunica por Skype desde un volcán donde
está realizando un filme.
«Me encanta trabajar
con Ana y trato de que no se sienta en la obligación de convocarme, pero
siempre me pongo nervioso cuando enfrenta un desafío así y me contagio. Estar
esperando en casa es horrible entonces me involucro. Acá aparezco en una segunda
pantalla y es un juego técnicamente interesante porque hay que construir el
diálogo entre mi personaje y su pareja», explica Hendler sobre la
coproducción argentina-uruguaya que pretende abordar la maternidad desde un
punto de vista poco explorado en el cine.
«La película está
atravesada por el sentimiento de una mujer en su puerperio, cuando el amor es
también un torbellino bastante confuso.
Indaga en zonas difíciles
de explicar y las amigas que se encuentran en el parque (encarnadas por la
propia Ana Katz y Julieta Zylberberg) son como espejos distorsionados de una
misma situación. Creo que es un tema no tan visitado por el pudor que puede
darles a las madres hablar sobre estas cosas, aunque hay directores hombres que
tratan sentimientos femeninos muy bien, como Eric Rohmer en El rayo
verde», adelanta.
Futuro
Hendler está con las
manos llenas de proyectos (en julio se estrenará la película Entre valles donde
tiene «un papel chiquito» y participa en dos miniseries argentinas,
Buenos Aires bajo el cielo de Orión y Según Roxi) pero el más importante es la
realización de su segundo filme como director, después de su ópera prima
Norberto apenas tarde. El rodaje está previsto para noviembre y en principio
llevará por título La emboscada. Será una comedia con trama de thriller
político basada «en múltiples hechos reales» y en el proceso de
construcción de un líder político.
Ahí los roles se
invertirán y el uruguayo pasará a dirigir a su mujer, incluida en el elenco que
completan Diego De Paula, Matías Singer, Leo Maslíah, César Troncoso y Carlos
Portaluppi. «A Ana ya la había dirigido en un corto cuando nos estábamos
conociendo, hace tiempo. Se llamaba Cuarto de hora», recuerda, revelando
que La emboscada usará locaciones del litoral oeste uruguayo, probablemente Colonia.
En ese trabajo detrás de
cámaras se siente «como un niño que quiere que el juego responda a sus
reglas» porque es «el momento de imaginar el juego y poder verlo
concretado». A Hendler le gusta embarcarse en ese largo proceso que «está
lleno de instancias mágicas»
Por otra parte, trabaja
en la producción de una miniserie documental sobre la legalización de la
marihuana en Uruguay que dirigirá Pablo Stoll y que cuenta con el apoyo del
ICAU. «Es una idea mía con colaboraciones de terceros. Yo participo en el
guión y en la producción, se filmará en Montevideo y llevará por título Guía
19.172, el número de la ley que regula la producción, el acceso y consumo de la
marihuana.
La directora y actriz
explicó a El País que Mi amiga del parque surgió a partir de su propia
experiencia como madre. «Desde esa revolución que me tocó vivir empecé a
tener distintas impresiones, al principio la película apareció como una imagen,
como una sensación y luego fui teniendo una estructura más clara.
La historia tiene que ver
con preguntas que yo me hago con respecto a lo femenino también más allá de lo
maternal y los lugares donde la mujer se ubica en relación a lo materno. Como
punto central está la concepción de que madre primero se es y después se elige
ser. La maternidad no es algo dado, es una elección muy profunda y por eso es
tan fuerte», subraya, al tiempo que espera generar empatía en el público
de su mismo género.
Escogió Montevideo porque
es una enamorada de los parques. «La densidad poblacional y edilicia de
Buenos Aires es distinta y es difícil encontrar un parque vacío en otoño»
Pareja de rodajes y
teatro
Daniel Hendler y Ana Katz
hacen que sus actividades resulten complementarias y compatibles con la familia
que formaron. «Yo lo admiro a Dani como actor y también por cómo escribe.
A la hora de pensar los proyectos somos muy compañeros. Nos divertimos mucho,
tenemos una historia compartida. Empezamos a estar juntos cuando teníamos 25
años y ya cumplimos 38. Las películas y obras de teatro cobran otras vidas y
ahora compartimos una familia con esos mundos. Nos vamos turnando, queremos
estar juntos en los proyectos y a la vez amamos lo que hacemos», comenta
Katz.
«En ‘Graduados’
teníamos buena química»
En Mi amiga del parque la música estará a
cargo de Leo Maslíah, quien a su vez actuará en la próxima película de Hendler.
El vínculo entre ambos no
es nuevo, dado que cuando el «ex Graduado» formaba parte del
colectivo de teatro Acapara el 522 (una especie de chiste interno y juego de
palabras con el lugar donde paraba la línea del ómnibus) cursó un taller
literario con Maslíah, adaptó uno de sus cuentos y fue dirigido por éste en la
obra Abulimia.
A Stoll, con quien
realizará el documental sobre la ley de la marihuana, lo conoció en 1996 en un
curso de guión.