No son pocos los conflictos en diferentes partes del planeta, que dividen a los seres humanos. El hombre va a la guerra con el prójimo por las razones más variadas, o -sin llegar al campo de batalla- choca a diversos niveles con sus vecinos cercanos o más lejanos, por distintas circunstancias. Pero hay un conflicto, un problema de fondo, con algunas características singulares, que no creemos se manifiesten con tanta naturalidad en ningún otro . Sólo en el marco de la hostilidad árabe y musulmana hacia Israel , sus exponentes y portavoces en distintos cargos, se permiten decir cosas que no recordamos haber oído en otros marcos, por más duras que sean las discrepancias, por más abierta que sea la enemistad.