Saad Hariri dijo que «varios países árabes, en el Golfo y fuera de él, sufren la intromisión flagrante iraní en los planos político, económico y de seguridad». Durante la apertura del foro Líbano-Saudí, celebrado en Beirut, Hariri advirtió que los países de la región no se convertirán en un «protectorado iraní».