Recientemente, me reuní con algunos de los héroes modernos de nuestra nación para remememorar el señero movimiento por los derechos civiles en Alabama. Nadie ha hecho más en los últimos treinta años para combatir el odio racial en Estados Unidos que Morris Dees mediante el Southern Poverty Law Center. Al frente de esa organización, Morris fue un pionero en la estrategia de enjuiciar a grupos racistas por daños y perjuicios de tal monto que frecuentemente los llevaban a la bancarrota. La reacción fue tan feroz que 30 personas fueron condenadas a prisión por complots para asesinarlo.