La Universidad de Tel Aviv anunció el progreso de la «revolución verde» en su campus: aproximadamente el 45 por ciento del consumo energético en los edificios de esta prestigiosa institución israelí ya proviene de fuentes de energía renovables.
La Universidad de Tel Aviv anunció el progreso de la «revolución verde» en su campus: aproximadamente el 45 por ciento del consumo energético en los edificios de esta prestigiosa institución israelí ya proviene de fuentes de energía renovables.
La polémica desatada alrededor de la conferencia suspendida del famoso Museo Británico de Londres sobre Ancient Israel and Judah (“Los antiguos Israel y Judea”) deja al descubierto algo mucho más profundo que un escándalo sobre cancelaciones y postergaciones. Expone hasta qué punto el activismo propalestino no resiste enfrentarse a la historia del Medio Oriente.
Cuando el organismo responsable de documentar la violencia sexual en conflictos se niega a visitar los lugares que investiga, rechaza las pruebas que se le ofrecen y no puede verificar las afirmaciones de su propio informe, ¿qué credibilidad tiene?
En tiempos de creciente antisemitismo, negación o relativización del Holocausto y renovadas campañas de hostilidad contra Israel, la llegada a Jerusalem de cientos de descendientes de oficiales y soldados nazis ofrece un motivo para la reflexión y también para la esperanza.