Debacle árabe

Hay por lo menos tres lecciones que extraer del reñidero árabe. La primera es que los regímenes caudillistas y sin instituciones legítimas tienden a desembocar en la violencia cuando llegan a su agotamiento. El reemplazo se produce a cañonazos porque no hay modos pacíficos de transmitir la autoridad. Eso ha ocurrido en Túnez, en Egipto y luego en Libia. Quienes desprecian el Estado de derecho a la manera de las democracias estables y prósperas de Occidente, no entienden que la gran virtud del sistema radica, precisamente, en la renovación pacífica de los gobernantes. Es posible que elijamos a un cretino o a un inepto, incluso a un canalla (ocurre con frecuencia), pero a estos indeseables se les puede reemplazar en los próximos comicios.

Concepto de territorio

En el océano de torpezas en que se debate el gobierno del Frente Amplio sigue ocupando una ancha franja el propósito de reconocer un inexistente Estado de Palestina, invocando simplemente el argumento de que otros países ya lo han reconocido.

Por qué el mundo no actúa en Libia

Las tropas del régimen del coronel Muammar Gadafi siguen al ataque en el frente de Ras Lanuf, al Este de Libia. Esta semana han tomado el centro de Zawiya, a pocos kilómetros al oeste de Trípoli. La ciudad ha quedado devastada. La situación en Libia empeora. El régimen ha lanzado una ofensiva severa contra la oposición, que por ahora se defiende gracias a los militares que desertaron, las armas que recuperaron de depósitos y la valentía de civiles armados.

La patria de la rosa blanca

El oficialismo se ha dividido respecto a lo que está sucediendo en los países árabes, y en particular, en la Yamahiria, nombre que el régimen de Muammar Gadafi le dio a la antigua Libia. Los sectores moderados del Frente Amplio han emitido una dura declaración contra la dictadura del líder libio, contra su pertinaz negativa a procurar una salida negociada y contra la brutal represión de que son objeto aquellos ciudadanos que se manifiestan a favor de un cambio, supuestamente democrático. El MPP, en cambio, logró bloquear en el Parlamento una posición oficial de esas características, tal vez porque sus integrantes tienen buenas razones para temer lo que vendrá después; si Gadafi es un tirano impresentable -deben pensar- su sustitución por un régimen teocrático sería salir de Guatemala para meterse en Guatepeor.