La voz egipcia se queda en plaza Tahrir
Desde que la gente perdió el miedo de hablar, y desde que los medios perdieron el miedo de dejar a la gente hablar, parece que todo el mundo tiene algo que decir en Egipto. Luego de 30 años de represión, censura y abandono, la voz egipcia se esparce como pólvora, prendiendo fuego a todo resabio del régimen anterior. Denuncias de corrupción y abusos de todo tipo impregnan las pantallas de televisores y computadoras. Por primera vez se habla de política. De política sí, pero del gobierno militar no.